07 julio, 2017

Una vez más sobre las relaciones España-Asia-China-Latinoamérica

Soy consciente de que escribo con frecuencia, quizás demasiado, sobre este tema, pero no puedo dejar de compartir con los lectores de este blog parte de un artículo de la Agencia EFE que salió publicado en varios medios de comunicación y que verdaderamente me dejó sin palabras.

España afirma que es el "mejor puente" entre Asia y Latinoamérica
EFE - Panamá
5/07/2017 - 
El vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Joaquín Gay de Montellá, dijo hoy que están muy interesados en fortalecer las relaciones con Panamá y demostrar que son el "mejor puente" entre China y otros países asiáticos y Latinoamérica.
"Nosotros somos muy buen puente, de hecho somos el mejor puente para los asiáticos. A ellos les cuesta mucho desembarcar en Latinoamérica y se sienten más cómodos haciéndolo primero en España", argumentó Gay de Montellá.
El vicepresidente de la CEOE, quien se encuentra en la capital panameña encabezando una misión comercial, afirmó que Panamá puede beneficiarse de que la relación entre Asia y España "está muy consolidada".
El embajador de España en Panamá, Ramón Santos, dijo en el mismo sentido que el hecho de que los españoles conozcan el mercado y hablen la misma lengua que los panameños les convierte en aliados potenciales de los países asiáticos en la región. 

  • Dice el Vicepresidente de la CEOE que "a ellos (los asiáticos) les cuenta mucho desembarcar en Latinoamérica.". No les costará tanto, ya que aparte de la gran presencia japonesa y coreana, China es en gran parte de las países latinoamericanos el primer o segundo socio comercial y/o inversor, sin haber tenido que sentirse más cómodos pasando primero por España
  • La falta de modestia, por no usar la palabra arrogancia que sonaría muy ofensiva, es clara cuando dice que "de hecho somos el mejor puente" entre China y otros países asiáticos y América Latina.
  • El mejor ejemplo de que estas declaraciones no tienen fundamento es que en el mayor proyecto de infraestructuras de la actualidad en América Latina, el túnel entre Argentina y Chile, el "Túnel de Agua Negra" de 1.500 millones de Dólares, se han presentado cuatro empresas chinas con socios locales, para competir con empresas españolas.
  • No sé si la relación entre Asia y España "está muy consolidada" como dice el dirigente de la CEOE; pero por lo menos yo no lo veo con Uzbequistán, Pakistán, Laos y un largo etc., por no hablar de China o India
  • Por último está el famoso tema del idioma. Ni los alemanes hablan chino, ni los chinos hablan alemán, lo cual no impide que Alemania y China sean uno de los principales socios comerciales en Europa y en el mundo. El mismo ejemplo lo podemos tener entre Rusia y China.
  •  Para terminar España, y la misma China, deberían ser conscientes de que hace más de 200 años que los países latinoamericanos dejaron de ser colonias españolas. A veces, por los argumentos que se usan, da la impresión de que esto no es asi.

27 junio, 2017

26 junio, 2017

España sigue estando muy lejos de China

El pasado sábado, el suplemento literario Babelia del diario español El País publicó una lista de más de 100 libros de muchos géneros como recomendación para la lectura del verano en el hemisferio Norte, basada en muchos casos en recomendaciones de intelectuales e incluso políticos. En dicha lista no figura ningún autor chino.

Ni siquiera estaba el escritor japonés Murakami, que aunque guste o no, nadie puede poner en duda sus éxitos editoriales.

La "culpa" de esto no es de Babelia. Esa lista es un reflejo y una muestra del carácter extremadamente limitado de la literatura asiática en general, y china en particular, entre los lectores, no sólo de España, sino del mundo hispanoparlante en general. 

Esto me lleva a la conclusión de que España está aún muy lejos de China; y lo digo en ese orden ya que considero que, en comparación, China sí está más cerca de España.

Es verdad que los progresos realizados en las más de cuatro décadas de relaciones diplomáticas bilaterales han sido extraordinarios. También hay que reconocer los grandes esfuerzos realizados por los diferentes gobiernos de España en estos más de 40 años por fortalecer esas relaciones, y los medios materiales y financieros aportados para ello.

En mi modesta opinión, hay sin embargo, dos aspectos a tener en cuenta:

- En primer lugar, y a pesar de todos los esfuerzos y ayuda de la Administración española, muchas de las mejoras en las relaciones bilaterales o bien son iniciativas chinas y/o consecuencia de los cambios que han tenido lugar en el país asiático. Por ejemplo, en el este campo podemos incluir el turismo, los vuelos directos -no olvidemos que los primeros vuelos directos fueron chinos- y el éxito de los vinos, jamones, aceites y la gastronomía española en general. Si ahora se venden cada vez más esos productos no se debe a que en el pasado las cosas se hayan hecho mal, sino a que China ha cambiado muchísimo y lo que era un sueño hace años es ahora una realidad creciente. 

- Con contadas excepciones, hasta ahora la iniciativa y los mayores esfuerzos en las relaciones bilaterales comerciales han sido consecuencia, en España, de iniciativas gubernamentales en su gran mayoría (visitas de Estado, actuaciones de ICEX,etc.), mientras que -con contadas excepciones- el sector empresarial español ha tenido una actitud más pasiva. Sé que el siguiente es un argumento polémico, pero en mi opinión en los años 80 del siglo pasado comparativamente había más unificación y acciones de empresas españolas que lo que hay en estos momentos.

En este sentido, en esos años existía un Comité Bilateral Hispano-Chino de las Cámaras de Comercio, que organizaba eventos de interés. Sólo como un ejemplo, cuando el Año Nuevo Chino dicho Comité organizaba un almuerzo al cual invitaba al Embajador chino y a representantes de la Administración española y estaba abierto a toda aquella empresa que pagara su cubierto. Lo mismo pasaba cuando llegaba o se iba un Embajador chino. ¿Algún organismo de la sociedad civil, por ejemplo, ha organizado recientemente una comida de despedida al anterior Consejero Comercial de China y de bienvenida al nuevo Consejero?

Con todo mi cariño y respeto, ya que tengo muchos amigos allí, pasa algo parecido con la Cámara de Comercio de España en China. En primer lugar, en lugar de una Cámara para un país, hay tres Cámaras regionales "autónomas", independientemente de que muchas de las empresas españolas instaladas en la República Popular trabajan en todo el territorio chino. En este sentido creo que se debería aprender de la Cámara de Comercio Unión Europea-China que organiza constantemente actividades en todo el país, para socios o no socios.

La Administración española, la Embajada de España, las Oficinas Comerciales, el ICEX apoyan y escuchan a las empresas españolas, pero la iniciativa en el mercado, las acciones, deben ser del sector empresarial.

¿Con quién hay que contar para las relaciones económicas y comerciales con China? ¿Con ICEX, la CEOE o las Cámaras de Comercio? ¿Con quién hay que contar para las relaciones políticas. culturales? ¿Con qué Universidades y centros de estudio, con qué think tanks, con qué organismos que compiten entre sí a ver quién es el más añejo, el más experto?

En definitiva, he pasado de la literatura al comercio, y podría seguir con otros sectores y la situación sería muy similar. Seguimos sin unificar los nombres chinos ni siquiera en los organismos gubernamentales (se escribe Shangai, Shanghai, Shangái o Shanghái por ejemplo)  y sigue habiendo un desconocimiento de China en general. Un estudiante chino sabe quién fue Cervantes; ¿cuántos en nuestro mundo saben quien es Mo Yan, Premio Nobel de Literatura? ¿Cuántos intérpretes hay en nuestro mundo para recibir o visitar autoridades chinas? ¿Quién fue el intérprete por parte española del último encuentro entre el Rey de España y el Presidente chino Xi Jinping en Astaná? Quizás lo hubo, pero no lo ví en la televisión.

El "problema" es que estamos hablando de uno de los países más importantes del mundo en la actualidad y resulta que en mi opinión, la sociedad civil está comparativamente más atrasada en relación a China en comparación con los años 80. ¿Será porque ahora existe Internet y cualquiera es un "experto" en China, cuando décadas atrás había que quemarse las pestañas leyendo sobre la República Popular?

En todo caso todo está interrelacionado, en mi modesta opinión. Para conocer un país, para hacer negocios con ese país, y en este caso especial de China en particular, es muy importante conocer su política, historia, su cultura, su literatura clásica y moderna.

En este sentido, y a pesar de los progresos logrados, creo que comparativamente estamos peor que hace décadas atrás, y que como el cangrejo, en muchos casos se camina hacia atrás.

¿Cuándo, por fin, se tomará a China en serio, se conocerá a China con sus virtudes y sus defectos, y en la mayor cantidad de aspectos posibles?

Para terminar, y aunque se indica claramente en este blog, estas opiniones son exclusivamente personales y responsabilidad del autor.

07 junio, 2017

La competencia directa entre empresas españolas y chinas en América Latina

Las relaciones entre China, España y América Latina son un tema recurrente en estas "Reflexiones Orientales". Pido perdón por ser tan insistente pero es que prácticamente cada vez que se habla de las relaciones entre España y China, se menciona por parte de ambos países el nombre "América Latina".

Lo mencionan las administraciones, los medios de prensa, think tanks, en seminarios y actos de todo tipo bilaterales. El argumento principal es que España podría ser "el puente" ideal para que las empresas chinas, y en un sentido más amplio asiáticas, entren y establezcan relaciones con los países latinoamericanos.

No hace ni un mes que tuvo lugar en Beijing una Conferencia internacional sobre "las Rutas de la Seda", donde el tema volvió a ser mencionado tanto por parte española como china. 

Nunca he estado a favor de la, en un principio conocida como "teoría de la triangulación", o de llamar a España y/o algunas de sus regiones, "puente" o "puerta" hacia América Latina. La mejor prueba de ello es que desde hace ya muchos años la República Popular es el principal o uno de los principales inversores y socios comerciales de los países latinoamericanos, y todo eso lo han hecho de forma directa, sin pasar por ningún "puente" o "puerta". Lo mismo ocurre con Japón o con Corea del Sur, por ejemplo.

Recientemente, hemos tenido un ejemplo práctico, concreto, que no sólo es una negación de esa teoría sino que, mucho peor, ha puesto de manifiesto la competencia china con empresas españolas en América Latina. Esta competencia ya existía en otros sectores como la industria ligera, textil, el calzado, la maquinaria, etc. La "gravedad" de esta competencia reside ahora en el tipo y monto del proyecto.

Nos estamos refiriendo al caso del Proyecto del Túnel de Agua Negra entre Argentina y Chile, que será el túnel más largo de América Latina, y que unirá a ambos países a través de los Andes, en una obra valorada en unos 1.500 millones de dólares. 

A dicho proyecto se han presentado 10 Consorcios, de los cuales cuatro son liderados por chinos aliados con empresas argentinas y chilenas. Por parte española, por su parte, hay tres empresas que lideran Consorcios (Sacyr, OHL, Dragados) y una (FCC) que forma parte de un Consorcio liderado por una empresa italiana. Es significativo dentro de la presencia española que en el Consorcio liderado por Sacyr figura la empresa coreana SK Engineering and Construction. 

Las empresas chinas pues, son las que lideran más Consorcios, han elegido en todos los casos socios argentinos y/o chilenos (con el peso político que ello implica) y se enfrentarán directamente a los consorcios de las empresas españolas, y dos más europeas. 

El efecto de esta competencia directa con China, aparte de que geográficamente tiene lugar en una supuesta "zona de influencia" española, es que es en un sector -el de las infraestructuras- donde España se considera uno de los líderes del mundo.

Una de las empresas líder de uno de los Consorcios chinos se acaba de adjudicar semanas atrás además la construcción -en Marruecos, otra "zona de influencia" española- del rascacielos más alto de África,

Habrá que esperar aún mucho tiempo para ver quién se adjudica el proyecto del Túnel de Agua Negra, pero el hecho de que empresas chinas y españolas estén compitiendo directamente en uno de los nuevos proyectos de infraestructura más grandes de América Latina ya da para reflexionar profundamente sobre el futuro en un sector vital para la internacionalización de la empresa española.

25 mayo, 2017

Las "rutas de la seda" de China - España y sus empresas - Parte II

No tengo por costumbre en este blog publicar segundas partes. Días atrás reflexionaba sobre la iniciativa de las nuevas "rutas de la seda" promovidas por el Presidente chino Xi Jinping, así como el papel de España y sus empresas en las mismas, y por eso me gustaría, como complemento poner algunos ejemplos.

En primer lugar, vamos a ver un mapa del yidaiyilu que publica hoy el Global Times:




Como se puede apreciar, Europa termina en el centro del continente y en las costas del sur de Italia y Grecia. No figura ni España, ni Chile o Argentina -representados en la Conferencia por sus Jefes de Estado o de Gobierno- ni muchos de los otros países invitados a esta iniciativa. Como comentaba en mi anterior reflexión, si tenemos en cuenta a los países invitados, estamos hablando de casi todo el mundo; aunque en la práctica las rutas abarcan lo que abarcan.

En segundo lugar, me gustaría citar dos excelentes artículos que hacen un resumen de los principales proyectos del yidaiyilu.

En primer lugar el prestigioso periódico South China Morning Post ha preparado un material multimedia que incluye los cinco principales proyectos del yidaiyilu que son:

- El ferrocarril a Londres
- El puerto de Gwadar (conocido también como "el corredor de Pakistán")
- El ferrocarril a Irán
- Los gasoductos de Asia central 
- La puerta de Khorgos, en la frontera de China con Kazajstán

En el siguiente enlace se puede ver en versión multimedia estos cinco proyectos:
Especial multimedia del South China Mourning Post sobre proyectos en la Ruta de la Seda

A su vez, la BBC también hace un resumen de los cinco proyectos ambiciosos de China en la Ruta de la Seda. En su mayor parte coincide con los del South China Morning Post, con excepción de el Puerto de Colombo, y sendas redes de transporte en Asia y África.

En el siguiente enlace se puede ver el artículo de la BBC
Los cinco proyectos ambiciosos de China en la Ruta de la Seda, según la BBC

En lo que coinciden ambas fuentes es en que la mayor parte de esos proyectos o bien ya están terminados en su mayor parte, o bien ya han comenzado a construirse. Y en todos ellos las empresas ejecutoras han sido chinas.

A esto podemos agregarles muchos mas proyectos que van saliendo en la prensa desde hace meses o semanas sobre proyectos energéticos o de infraestructura en Asia Central, siempre con financiación china y, por lo tanto, participación china.

¿Cuáles serán entonces los nuevos proyectos del yidaiyilu? ¿Dónde estarán las oportunidades para las empresas españolas? Reconozco sin rubor que no lo sé, ni he visto ningún documento al respecto (lo cual no quiere decir que no lo haya).

Corresponde pues a las empresas españolas interesadas en este tema estudiarlo con profundidad y a todos en general pasar de la teoría a los hechos para ver de verdad dónde están, cuáles son las oportunidades de negocio.

20 mayo, 2017

El proyecto chino de "las rutas de la seda" y España - Algunas reflexiones

Es ya por todos sabido que el pasado 14 y 15 de mayo tuvo lugar en Beijing una gran Conferencia sobre la iniciativa china de las Rutas de la Seda a la cual asistieron Jefes de estado y de gobierno de 39 países, altos funcionarios de otros, y representantes de las principales organizaciones internacionales como la ONU, el Banco Mundial, el FMI, etc. Entre ellos, y de nuestro mundo hispanoparlante, la representación al máximo nivel fue la del Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y el Presidente argentino, Mauricio Macri.

No voy a analizar todo lo que hay detrás de lo que en chino se conoce como 一带一路 (yidaiyilu), y que de forma muy simple podemos decir que se trata de volver a lanzar lo que en la antigüedad fueron las antiguas rutas de la seda, por tierra -atravesando Asia Central- y por mar, pasando por Filipinas, que llegaban o partían de China. Hay teorías al respecto para todos los gustos y se han escrito ríos de tinta sobre el tema.

Sí me gustaría reflexionar brevemente sobre los siguiente aspectos:

1. El yidaiyilu en la China actual lo es todo, todo gira en torno a ello: por supuesto la economía, la política, pero también la música, la literatura, la gastronomía, y un largo etc. Algunos me llamarán exagerado, pero después de estar días leyendo la prensa local, mirando la TV y escuchando la radio, no ha habido nada que no haya estado relacionado con el yidaiyilu. También lo es todo geográficamente, si no fuese así, no se explicaría para mí la presencia de países como Chile o Argentina, por ejemplo; la invitación a los Estados Unidos; los acuerdos con Nueva Zelanda, la presencia de Corea del Norte y otra serie de países que nunca tuvieron que ver con las Rutas de la Seda. O sea que el yidaiyilu abarca o intenta abarcar al mundo entero.

2. El yidaiyilu es una iniciativa China, impulsada personalmente por su máximo líder Xi Jinping y con un extraordinario apoyo financiero chino. A pesar de las diplomáticas y bonitas palabras de sus dirigentes, la República Popular será la que más tenga que ganar en este proyecto, lo cual por otro lado, y analizado fríamente, no es algo para asombrarse o extrañarse.

3. Personalmente pienso que algunos países y empresas saldrán beneficiadas de esta iniciativa, sobre todo cuando se trate de países donde puede haber una complementariedad con China. Dicho de manera simple: yo tengo recursos energéticos o de otro tipo que China necesita, y a su vez necesito ayuda financiera y material para desarrollar mis infraestructuras, mi economía, mi comercio. O yo ocupo una posición geopolítica de utilidad para China. 


El Presidente de Gobierno español Mariano Rajoy con el Presidente chino Xi Jinping

4.Ese no es el caso de España, en mi modesta opinión, ya que más que complementariadad lo que puede existir es competencia. Desde el Presidente del gobierno español, su Ministro de Infraestructuras y la mayoría de la prensa española, intentaron "vender" en China las virtudes de las empresas españolas de infraestructuras. "España es una potencia de primer orden en infraestructuras", y el yidaiyilu "beneficiará a las empresas españolas porque a la hora de crear infraestructuras están a la cabeza del mundo", fueron algunas de las frases que se oyeron esos días en Beijing También que España es la segunda potencia mundial en trenes, sector en el cual la primera potencia es .... China.

Creo que nadie pone en duda el importante papel de las empresas españolas en el sector de las infraestructuras. De la misma manera creo que nadie con un poco de conocimiento de China o que haya viajado por este país ponga en duda la capacidad China en este sector.  En este sentido China ya es y será entonces una competencia de España en infraestructuras, incluido el sector de los trenes de alta velocidad, China ya está mostrando ese poderío en Asia Central, en el Sudeste Asiático y hasta en países industrializados como Canadá, por no hablar de sectores muy avanzados tecnológicamente como la energía nuclear, donde ya ha comenzado a construir una central en el Reino Unido y acaba de firmar acuerdos para construir dos más en Argentina.

Es verdad que hay empresas españolas, como de otros países, que están trabajando en la zona del Golfo desde hace años junto con empresas chinas, en especial en el sector de la construcción. También es una realidad que en sectores con un componente tecnológicamente avanzado, los clientes pedirán a las empresas chinas que se busquen un socio occidental para hacer el proyecto de forma conjunta, con la responsabilidad de la empresa occidental. Ese es un terreno que aún tiene recorrido, aunque a mediano o largo plazo, las empresas chinas comenzarán a actuar por su cuenta y competirán con las españolas. Pasó hace tiempo atrás con países como Japón o Corea del Sur.

Quizás "se salven" en el mundo occidental en general aquellas empresas que ya tengan una relaciones muy estrechas, estratégicas, dilatadas, con empresas chinas; o aquellas que puedan aportar por el momento un elemento diferenciador, un valor añadido. 

Para guardar las formas y evitar las críticas, es probable que China abra las puertas a la participación de empresas extranjeras en el sector de las infraestructuras o el ferroviario; pero al final la financiación y el precio inclinarán la balanza a favor de las de la República Popular.

Espero sinceramente equivocarme en este análisis.

El Presidente del gobierno español habló también de que la iniciativa del yidaiyilu puede ser bueno para unir la cultura, la educación, las lenguas y el deporte, y fomentar el turismo. Aquí creo que, si las cosas se hacen bien, las oportunidades para España pueden ser más optimistas.

Creo que el Presidente del gobierno español hizo bien al participar en la conferencia del yidaiyilu. Sin embargo también pienso que es hora de poner los pies sobre la tierra, y con la mente fría, analizar de forma profunda y seria qué es de verdad lo que puede sacar de bueno España y sus empresas de esta iniciativa china y trabajar con un plan a largo plazo en este sentido. Aquí es donde, lamentablemente, vuelvo a ser pesimista.

16 mayo, 2017

Chile: ¿"rival" de España en la triangulación entre China y América Latina?

Desde hace mucho años, las diferentes administraciones españolas, tanto del Partido Popular como del PSOE, así como diversos órganos de prensa, Institutos de Investigación y expertos españoles han repetido la llamada "teoría de la triangulación", en el sentido de que España puede ser una excelente plataforma para que China haga negocios en América Latina.

Nunca he estado a favor de esta teoría y modestamente creo que los hechos de las últimas dos décadas me han dado la razón. La República Popular se ha transformado hace tiempo en uno de los principales inversores, socios comerciales y destinos de la exportación en América Latina, en muchos casos siendo ya el número uno o dos, y todo ello sin pasar por España,

En la reciente Conferencia sobre la Ruta de la Seda que se ha celebrado en Beijing, desde el Presidente de Gobierno, su ministro de Fomento, y alguna prensa han reiterado la posición de España como un "magnífico enlace", un "puente para la cooperación" con "África y América Latina". 

No deja de llamarme la atención las alusiones a África, un continente con poca influencia española y en muchos casos con una dominante presencia china en todos los aspectos de su vida económica, financiera y comercial, al extremo de que ha sido criticada en algunos sectores como la nueva potencia "colonialista" del continente.

En todo caso, España sigue insistiendo en la teoría del "enlace" y "puente" hacia América Latina y sus mercados.

A esta Conferencia ha asistido -junto con otros 28 jefes de Estado y de Gobierno- la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que por cierto tuvo un papel muy destacado en la misma, siendo una de las figuras que más resaltaron. La Jefa de Estado chilena fue primera página del China Daily el día de la inauguración de la Conferencia, y fue una de las encargadas, junto con Vladimir Putin, en abrir el diálogo de alto nivel de los lideres el lunes 15 de mayo.

Presidenta de Chile, Michelle Bachelet con Presidente chino, Xi Jinping (Foto de Xinhua)

Incluso estando también presente el Presidente de Argentina, Mauricio Macri, la Presidenta chilena reiteró en varias oportunidades que "Chile está listo para convertirse en el puente entre Asia y Latinoamérica", que "Chile debe ser pionero en estrechar los lazos entre Asia y Latinoamérica".

No sé si Chile estará en posición real de convertirse en la plataforma que también ofrece España. Lo que sí creo es que su posición es muy favorable en varios aspectos. Chile fue el primer país de América del Sur en establecer relaciones diplomáticas con Beijing -algo que en China no se olvida- y también el primero del continente en firmar, en el 2005, un Tratado de Libre Comercio con la República Popular, Tratado que ambas partes han decidido mejorar y que en principio tendría una nueva versión a fin de año.

Ambos países son miembros de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) y China quiere aprovechar esa plataforma para impulsar un Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico. 

Además, es interesante y, en mi opinión, inteligente por parte de Bachelet insistir en Asia, en lugar de limitarlo a China. No en vano, como señaló el Embajador chileno en Beijing, Jorge Heine en el China Daily,  la mitad de las exportaciones chilenas van a Asia. En el caso de China, es el principal socio comercial de Chile y además su balanza comercial es favorable al país sudamericano.

Por si esto fuera poco, estos días se aprobó el ingreso de Chile al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB en sus siglas en inglés) y la Presidenta Bachelet fue el primer Jefe de Estado en ser recibido por el Presidente del Banco, Jin Liqun.

Otro elemento a favor de Chile es que tiene proyectos concretos para realizar con China como por ejemplo la construcción de un cable submarino de fibra óptica que una, a través de 19.000 kilómetros, ambos países, y una relación con el MERCOSUR que se podría transformar en la construcción de corredores bioceánicos, túneles transatlánticos y mega puertos en el Cono Sur.

En todo caso, tomando todos estos factores en cuenta, aparte de que China y otros países asiáticos sigan contactando directamente con América Latina, tiene bastante sentido la propuesta chilena de ser un puente entre Asia, toda Asia incluyendo a China, y América Latina, o como mínimo con el Cono Sur de la región.

14 mayo, 2017

¡Españolicemos el chino! ¡Llamemos "Chinpin Si" al presidente de China!

Cada vez que un dirigente español viaja a China o, al contrario, uno chino va a Madrid, podemos ver en los medios de prensa españoles una gran confusión en relación con la escritura de los nombres chinos, cosa que por cierto no sucede en la prensa seria anglosajona.

Ya he escrito varias veces sobre esto; sé que es una batalla perdida, y que quizás soy demasiado pesado con este tema, pero quizás por masoquismo sigo insistiendo en lo mismo: ¿en pleno siglo XXI, con todas las herramientas que hay en  Internet, es tan difícil escribir bien un nombre chino? 

¿Es que alguien se equivoca con los nombres de Presidentes de EE.UU. o Francia, o escritores de habla inglesa o francesa? 

Para simplificar, hay dos tipos de errores: primero, pensar que como en España primero se escribe el nombre y luego el apellido, en todo el mundo debe ser así. Por eso, hasta fecha de hoy se habla del Presidente Jinping, con una familiaridad como si se hablara del Presidente Donald de los Estados Unidos. Lo ha vuelto a poner El País, el periódico más leído de España, que cuenta con buenos corresponsales en la capital china ¿Qué dirían en España si al Presidente de Gobierno le llamasen en China Rajoy Mariano, y dijesen "Mariano ha indicado que...."? 

El segundo error, reconozco que es un hecho nuevo para mí, es utilizar la gramática española para la escritura de nombres chinos y por eso se refieren a Xi Xinping como Xi Jimping, con una "m" delante de la "p" como bien indica la ortografía española. 

El problema es en mi modesta opinión: ¿deben aplicarse a los nombres chinos las normas de la ortografía y la gramática española? La RAE, por ejemplo dice: "Shanghái. Ciudad del este de China. Esta grafía resulta de transcribir el original chino al alfabeto latino y, por tratarse de una transcripción, debe someterse a las reglas de acentuación gráfica del español". Con ese mismo criterio, por ejemplo, deberíamos escribir Tianjín, con tilde,  y no Tianjin. Quizás por un criterio similar periódicos como La Razón o Expansión han escrito Xi Jimping, con la "m" delante de la "p".

Alguien me dijo una vez que los organismos oficiales españoles debían "someterse" a las normas de la RAE. Sin embargo, la Oficina Comercial de España en Shanghai, es así, sin tilde en la "a"... Entre organismos oficiales y de prensa tenemos por lo menios Shanghai, Shanghái, Shangai y Shangái.

Me llama la atención esta "españolización" de nombres chinos cuando no existe ni en España. Si uno quiere ir a La Coruña, no encuentra las indicaciones en la autopista porque resulta que es "A Coruña"; tampoco encuentro "La Coruña" en las páginas web de Iberia o Renfe, como tampoco encuentro Girona en la web de Renfe, por no hablar de "Parlament", "Lendakari", "Mossos d'Esquadra" palabras que para un latinoamericano "suenan a chino"

Muchas son las razones en esto, en primer lugar la falta de interés y de rigor. Pero también puede haber otras razones. Una de ellas es que, a diferencia de los países latinoamericanos, España ha tenido una muy baja inmigración de países de habla no hispana.

Perdón por citar un tema personal, pero mis apellidos son Rovetta Dubinsky, y después de décadas de trabajo y residencia en España aún se escribe mal en muchos casos. Incluso dando mi DNI en una mesa de votación al tomar nota pusieron Dubinski, con "i" latina.

Como el tema parece que no tiene solución, estaba pensando si lo mejor no sería de una vez por todas españolizar todos los nombres chinos, y así nos ahorraríamos tantas confusiones y problemas. 

¿Por qué poner "Xi", cuando se puede poner "Si"? ¿Por qué poner "qiang" cuando se puede puede poder "Chian"?

Así Xi Jinping, pasaría a ser Chinpin Si; o Li Keqiang sería Quechian Li. ¿No sería mucho más fácil de pronunciar y de escribir? Le diríamos Sr. Si, o Sr. Li, que es lo correcto, y pronunciaríamos mejor sus nombres, ¿no?

Dejo esta propuesta en manos de los lectores, y quizás así en la próxima visita de un líder chino a España, que es lo que toca ahora, nos ahorraremos un montón de dolores de cabeza y malhumores.


22 abril, 2017

Luces y sombras en las traducciones de literatura china al Español

El domingo 23 se celebra "El día del libro" y quería aprovechar para reflexionar sobre un tema del que creo que se habla poco y es el de la traducción y los traductores, y en concreto, de las traducciones de literatura del chino al español.

Mientras el escritor es quien se lleva todos los méritos de una obra, los traductores son la clave para que esa obra pueda ser conocida de la más amplia manera posible en el mundo. Como decía José Saramago "Los escritores hacen la literatura nacional, y los traductores hacen la literaria universal", aunque el papel del traductor no esté lo suficientemente reconocido.

En el caso concreto del chino y el español, creo que se ha puesto mucho énfasis -merecidamente- en los grandes traductores chinos responsables de llevar al chino obras clásicas y modernas de la literatura española y latinoamericana, mientras que los que traducen del chino al español en general no reciben la misma atención.

La situación ha mejorado algo tras la concesión en el 2012 del Premio Nobel de Literatura al escritor chino Mo Yan y del ascenso de China como potencia mundial..El número de obras chinas traducidas al español crece continuamente, así como la calidad de las mismas. Sin embargo, al mismo tiempo, existe un cierto caos en este campo y también hay lo que yo considero un engaño al lector de habla hispana por parte de algunas editoriales.

Este no es un tema nuevo. Por ejemplo Maialen Marin Lacarta, trató de forma muy detallada este tema en su tesis doctoral "Mediación, recepción y marginalidad: las traducciones de literatura china moderna y contemporánea en España".

Ya el 30 de Octubre del 2012, fue entrevistada por Daniel Méndez en ZaiChina donde se mostró muy crítica con los problemas existentes en las traducciones del chino al español, en especial en el caso de Mo Yan, poniendo énfasis en el problema de las traducciones indirectas. Recomiendo a los interesados en este tema leer esta entrevista, donde también se puede tener acceso a la tesis.  Pinche aquí para acceder a la entrevista

El primero, o uno de los mayores problemas que existen es que algunas editoriales no indican de qué idioma ha sido traducida la obra. O sea ¿es una traducción directa del chino, o una traducción del inglés o francés de una obra escrita en chino, como ocurre en muchos casos? Muchos lectores no prestan atención a esto y suponen que si el escritor es chino, la obra que están leyendo, naturalmente es una traducción del chino. Nadie pensaría que la obra de un escritor italiano ha sido traducida del francés, por ejemplo.

Haciendo un recorrido por librerías en Madrid me he encontrado con obras de Mo Yan que dicen "Traducción de xxx". Bien, pero ¿traducción de qué idioma? No lo dicen y cuando uno va a ver el título original de la obra se encuentra con uno en inglés, y los derechos de autor de la traducción pertenecen a otra persona. O sea que la obra ha sido traducida del inglés, sin que en ningún momento se indique eso al lector; es una traducción indirecta. Por citar sólo dos ejemplos pongo "Shifu, harías cualquier cosa por divertirte" y "La República del Vino" traducidas por un reconocido filólogo, Howard Goldblatt, del chino al inglés, y luego por otra persona del inglés al español.

Por lo tanto lo que el lector va a comprar y leer es algo traducido de un idioma que no fue el que utilizó el autor de la obra. No soy ni traductor ni filólogo, pero mi modesto conocimiento del chino y de la cultura China son suficientes, creo,  para llegar a la conclusión de que, por más bueno que sea el traductor, siempre "se queda algo en el camino", lo que por cierto ocurre con todas las otras lenguas. Ahora bien, si ya en la traducción del chino al inglés se ha quedado algo en el camino, cuando se traduce esa misma obra del inglés al español, ya se ha perdido una buena parte del sentido original.

Es como si leyésemos a Shakespeare a través de una traducción realizada del francés.

Creo sinceramente que esto es un engaño al lector, al consumidor, y que las autoridades u organismos correspondientes deberían tomar cartas en el asunto y obligar a la editorial a indicar el idioma del cual ha sido traducido un libro.

Aparte del engaño al lector cuando no se indica de qué idioma ha sido traducido la obra, está el otro gran problema y es el de la calidad de la traducción. Un caso muy interesante es el del clásico chino Jin Ping Mei. En un mismo año, 2010,  salieron en España dos versiones de esta obra del siglo XVI: la de Alicia Relinque, directamente del chino, bajo el título "El erudito de las carcajadas", y la de Xavier Roca Ferrer, bajo el título "Flor de ciruelo en vasito de vino". En este último caso, la editorial no utiliza la palabra "traducción" en la portada, sino "versión de xxx", que por lo que sabemos habría realizado la obra en base a diferentes versiones del inglés, el francés y el alemán.

El suplemento Babelia de El País hizo en el 2011 un análisis de las dos versiones y en especial una interesante comparación de las traducciones, siendo la más elogiada la de Alicia Relinque. Vale la pena para aquellos que no lo han hecho, leer esa comparación de Babelia. Pinche aquí para ver el artículo de Babelia

Por suerte, se están publicando en lengua española cada vez mas obras traducidas directamente del chino, y esperemos que siga esa tendencia. Para no caer en el error de dejar a alguien afuera, no voy a mencionar a ningún traductor español o latinoamericano u obras publicadas.

En todo caso, y para terminar estas reflexiones, me gustaría resaltar dos puntos:

a. Sería de agradecer que las autoridades u organismos correspondientes puedan prestar atención y tomar medidas en este asunto con el fin de que las editoriales estén obligadas a indicar claramente de qué idioma ha sido traducida la obra. Los medios de comunicación, a su vez, al realizar la crítica del libro deberían indicar claramente si se trata o no de una traducción directa del chino.

b. Mientras tanto, sugiero a los interesados en la literatura china en español, que pongan especial atención a este tema y, si no está indicado claramente el idioma del cual se ha traducido, ir al apartado "Título original". Si el título original aparece en inglés o en francés, por ejemplo, tiene que quedarle claro que la traducción no es directa del chino y que, en mi opinión, está siendo engañado.

18 abril, 2017

El caso de los extranjeros obligados a abandonar China

La prensa china está anunciando estos días con entusiasmo las "facilidades" que las autoridades están ofreciendo para la entrada y residencia de ciudadanos extranjeros en China.

En relación con los visados, la verdad es que hasta hace unos años se podían tramitar en el mismo aeropuerto de Beijing, con una carta de invitación, o en menos de dos horas en Hong Kong. Todo esto ya no es posible.

Según el Ministerio de Seguridad Pública, citado por el China Daily, en el 2016, 1.576 extranjeros se convirtieron en residentes en la República Popular, un incremento del 163 % en relación con el año anterior. Ver artículo de China Daily pinchando aquí


Lo que no he visto en la prensa china, ni en la extranjera (aquí puedo seguramente equivocarme ya que no puedo leer toda la prensa) es una referencia al creciente número de extranjeros que se están viendo obligados a abandonar China, no sólo porque no se les da una tarjeta de residencia, sino porque ni siquiera se les otorga un visado.

Un grupo de esos extranjeros estaban trabajando en instituciones chinas y han visto sus contratos terminados, y por lo tanto han sido obligados a salir del país, a los 55 o 60 años de edad.

Otro grupo, el más cercano a mí, lo forman extranjeros de diversos países que llevaban décadas viviendo legalmente en China; algunos de ellos llegaron a la República Popular siendo aún niños, en la década de los 60 o 70, acompañando a sus padres que vinieron a trabajar a organismos chinos cuando el país estaba muy aislado del mundo.

Niños extranjeros en la década de los 60 en Beijing


Ahora que es "muy fácil" ser amigo de China, sobre todo si se va a "invertir" o a "hacer negocios" como indica el China Daily; los que llegaron en la década de los 60 o 70, o incluso antes, fueron en muchos casos perseguidos y perjudicados en sus países de origen sólo por hecho de ser amigos de una República Popular que hasta el año 1971 ni siquiera formaba parte de la ONU.

La gran mayoría de ellos y sus familias hicieron contribuciones para el acercamiento de China a sus países, y para impulsar el establecimiento de relaciones de todo tipo, hasta llegar a las diplomáticas.

Como ya he indicado, una gran parte de ellos llevaban décadas establecidos legalmente en China, hablan chino como los habitantes locales y han vivido experiencias en el país que una gran parte de su población sólo conoce por películas o libros.

En la mayoría de los casos tenían sus propias viviendas, mayoritariamente en Beijing, pagaban sus impuestos, tenían sus seguros médicos y no dependían de las autoridades chinas para su manutención de ningún tipo. 

Sin embargo, de la noche a la mañana, y sólo por haber llegado a una edad determinada, se han visto obligados a abandonar un país que querían como si fuera el suyo propio, y a empezar una vida nueva a los 60 años en otros lugares del mundo. Otros aún no han llegado a esa edad, pero ya están cerca de hacerlo, y si las cosas no cambian tendrán que seguir el mismo camino.

En lugar de sentir rencor, lo que sienten es rabia y tristeza ya que de alguna manera se consideran casi chinos y siguen queriendo al país y a su gente.

"China no olvida a sus viejos amigos" es una frase que se repetía, y que aún se usa con frecuencia; aunque parece que ahora los amigos son aquellos que vienen a invertir y hacer negocios, mientras que muchos "viejos" que dedicaron gran parte de su vida a favorecer el conocimiento de China en sus países, el acercamiento mutuo, tienen que abandonar el país.

Estamos hablando de un grupo muy reducido de personas, quizás mucho menos de cien, un número insignificante en un país de 1.400 millones de habitantes y que el año pasado otorgó más de 1.500 certificados de residencia. Con un poco de buena voluntad, debería ser un problema fácil de resolver, aunque lamentablemente éste no parece ser el caso.

04 abril, 2017

El otro incidente de Tiananmen, la caida de Deng y la fiesta de Qingming

Entre el 4 y 5 de abril de 1976 tuvo lugar en la plaza de Tiananmen de Beijing un incidente de profundas consecuencias políticas, del que poco se habla, quizás porque no tuvo la violencia del otro incidente que en esa misma plaza ocurrió en junio de 1989.

El incidente implicó la última caída de Deng Xiaoping en el poder y el triunfo del ala más radical dentro del Partido Comunista de China hasta Octubre de 1976.

Recuerdo que se celebraba la fiesta del Qingming (literalmente fiesta de la claridad pura), que en esos años no era festivo como en la actualidad. Y aunque su traducción literaria no quiere decir eso, era y es lo que en Occidente se considera como el Día de los Difuntos.

El 4 de abril pasé por la Plaza de Tiananmen por la tarde y ví a lo lejos columnas de humo y cientos o miles de personas rodeando el Monumento a los Héroes del Pueblo en el centro de la Plaza. Cuando le pregunté al conductor del autobús, me dijo que era gente que no tenía nada que hacer y estaba ahí molestando. Pude alcanzar a ver en ese Monumento coronas fúnebres y muchos papel blancos pegados a él. Aunque la propaganda lo "vendió" como un movimiento "espontáneo" de masas, ese tipo de espontaneidad es muy difícil de ver en China.


Esa noche fuimos al teatro en un evento organizado por el Hotel de la Amistad, y por la noche, al regresar, vimos a decenas de camiones llenos de milicianos con palos de madera en sus manos, que se dirigían al centro de la ciudad.

Al otro día nos enteramos por los medios oficiales que un gran grupo de "contrarrevolucionarios" había acudido a la Plaza a recordar al Primer Ministro Zhou Enlai, fallecido el 8 de enero de ese año, y entre las coronas fúnebres habían colocado muchos poemas que en el fondo iban dirigidos a Jiang Qing, la esposa de Mao Zedong, aún vivo. En realidad, el uso de poemas, obras de teatro u otras expresiones artísticas eran y siguen siendo hoy un medio indirecto de criticar al régimen.

Los "contrarrevolucionarios" fueron desalojados principalmente por las milicias de las universidades de Qinghua y de Beijing y con la excepción de algunos edificios que se prendieron fuego, hasta ahora nadie ha hablado de bajas mortales.

Como consecuencia de ese incidente, Deng Xiaoping -que había vuelto a la vida política normal en 1973 tras ser considerado en los años 60, durante la Revolución Cultural, el "segundo seguidor más importante del camino capitalista"- fue despojado de todos sus cargos en el Gobierno -Vice Primer Ministro- y en el Partido.

Un oscuro y desconocido funcionario, Hua Guofeng, ex Ministro del Interior y desde la muerte de Zhou Enlai Primer Ministro Interino del Gobierno, es ascendido oficialmente al puesto de Primer Ministro y en teoría futuro sucesor de Mao.

Comienza entonces una nueva campaña política, la última en vida de Mao, para luchar contra "los vientos derechistas que quieren revocar los veredictos correctos", o sea contra aquellos que cansados de la Revolución Cultural querían volver a la normalidad en la sociedad del país. Esta campaña dura hasta Octubre de 1976, poco después de la muerte de Mao, cuando es detenida la llamada "Banda de los 4", encabezada por la viuda del lider chino, Jiang Qing.

Se cumplen hoy ya 41 años de ese incidente que parece haber quedado enterrado en la memoria tanto por parte china como por los seguidores de China, y me temo que como muchos acontecimientos recientes de este país tendrán que pasar aún muchos años para que se sepa la verdad de lo que pasó esa Fiesta de Qingming de 1976.

28 marzo, 2017

Condecoraciones y pioneros en el mercado chino

Aunque vaya en contra de las tradiciones chinas en relación con la modestia, quería compartir con los lectores de este blog la alegría y el honor por haber recibido el 27 de abril, como ciudadano uruguayo, en la embajada de España en China, la condecoración de la Encomienda del Mérito Civil por parte del Rey Felipe VI. 

La primera reflexión, en este sentido, es que se confirma, por lo menos en mi caso, que nadie es profeta en su tierra. Quiero agradecer a los organismos oficiales, instituciones y empresas de España, en especial a Técnicas Reunidas, la confianza depositada en mí.

La principal reflexión y objetivo de esta entrada, sin embargo, es celebrar que este mismo día recibieron condecoraciones similares Andrés Cosmen, Presidente de Alsa China, y el belga Jan Borgonjon, fundador y Presidente de Interchina

Javier Serra, anterior Consejero Económico y Comercial de España en China, gran conocedor de este país, también ha sido condecorado, pero su labor actual como Director General de ICEX le impidió estar presente en el acto.

Mi alegría en este sentido es doble por poder compartir esta distinción con dos veteranos conocedores y "luchadores" en el difícil mercado chino, verdaderos pioneros que llevan décadas trabajando día a día, enfrentándose a y solucionando problemas concretos en un ambiente de constantes cambios.

Como indicó el Embajador Manuel Valencia en sus discursos, es digno destacar el esfuerzo constante de personas como Andrés Cosmen y Jan Borgonjon, en "las trincheras" de un mercado tan complicado como el de China.

Uno de sus grandes méritos es el haber sabido adaptarse a los cambios espectaculares y permanentes de China en las últimas décadas, y en contar con equipos de profesionales, chinos y extranjeros, que día a día tienen que hacer frente a diferentes retos.

Andrés Cosmen lleva trabajando en el mercado chino desde principios de los años 80, cuando la República Popular empezaba a abrirse al exterior y Alsa estableció una empresa mixta de taxis en la Zona Económica Especial de Shenzhen. Desde entonces ha creado un verdadero "imperio" de empresas de líneas de transporte en el país más poblado del mundo.

Jan Borgonjon, por su parte, es el fundador de Interchina, una empresa que ha jugado en las últimas décadas un papel fundamental en las relaciones económicas y comerciales entre España y China, tras su paso por el sector de la educación donde tuvo un papel destacado en la Escuela de Negocios CEIBS de Shanghai, vinculada al IESE.



Como buenos conocedores de China, mantienen un perfil bajo y modesto, y todos sus conocimientos y sabiduría es algo que no se aprende en libros o cursos sino con la práctica diaria y de forma continua durante décadas.


Mi enhorabuena pues a Javier Serra, a Andrés Cosmen y a Jan Borgonjon, así como a otros pioneros en el mercado chino que día a día han tenido que hacer frente a las características complicadas de un mercado en constante cambio. 

Como los definió el Embajador Manuel Valencia, ellos son los verdaderos pioneros en este mercado. Aunque no me gusta el uso de la palabra "experto" esta vez voy a hacer una excepción destacando que gente como ellos sí son los verdaderos expertos en el mercado chino.

En lo que a mí respecta, un oriental en Oriente, no me queda más que agradecer la confianza que la Agencia EFE, la Oficina Comercial de la Embajada de España, y Técnicas  Reunidas depositaron en mí; así como agradecer al Rey de España, a las autoridades españolas y al Embajador de España y sus colaboradores, la alta distinción recibida hoy.

09 marzo, 2017

China, Taiwán y la Cámara de Comercio de Madrid

Recibo con asombro un e-mail de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Madrid anunciando un Encuentro Empresarial en "China y Taiwán" en abril de este año.

Veo a continuación una imagen donde aparece China continental con la bandera de la República Popular China y la isla de Taiwán con la bandera de la llamada "República de China". 




Sigo leyendo con asombro el texto y veo que, refiriéndose a Taiwán dice El país se presenta como una plataforma de entrada a China y los países del este asiático. 

No es mi intención entrar en una larga polémica sobre el origen de la situación de Taiwán desde el establecimiento de la República Popular China en 1949.

El hecho es que desde 1971, la llamada República de China, con "sede" en Taiwán, no es un país reconocido por las Naciones Unidas, ni por la mayoría de las organizaciones internacionales. En el caso del Comité Olímpico Internacional, por ejemplo, participa en los Juegos Olímpicos con el nombre de "China-Taipei". En la actualidad solo poco más de 20 países, en su mayor parte de Centroamérica y el Caribe tienen relaciones diplomáticas con la llamada "República de China", mientras que el resto del mundo las tiene con la República Popular.  

Los países como España, que reconocen al gobierno de Beijing, consideran que hay un solo país llamado China, más en concreto R.P.China y que Taiwán forma parte de la misma.

Es verdad que por las particularidades del caso, se mantienen de forma independiente relaciones no-gubernamentales (comerciales, culturales, etc.) con la isla de Taiwán, y que por ejemplo en las estadísticas de comercio exterior Taiwán, al igual que Hong Kong, tienen apartados independientes de lo que se conoce como China continental.

Sin embargo, en mi opinión, hablar de una "Misión a China y Taiwán" sería como hablar de una Misión "a España y Cataluña". Más grave aún es en mi opinión darle a Taiwán categoría de "país" para entrar a "China".

Es verdad, como me lo han aclarado, que la Cámara de Madrid no es un organismo gubernamental, pero tampoco estamos hablando de una empresa privada, sino de una entidad con una destacada presencia pública.

Creo modestamente que actitudes como ésta no contribuyen a mejorar el ambiente de las relaciones económicas entre España y China.

Una manera sencilla de resolver el problema hubiese sido decir que se trataba de una Misión a Shanghai y Taiwán, por ejemplo, y eliminando la bandera de la isla. De hecho, la prensa de Hong Kong, por ejemplo, no utiliza los términos "China y Taiwán" para referirse a esas dos entidades sino "China continental y Taiwán".

El anuncio de la Cámara de Madrid se puede ver en el link http://www.camaramadrid.es/asp/agenda/acto.asp?id=5150

17 febrero, 2017

La salida del BBVA de China

Con la venta del 1,7 % que aún tenía en el China Citic Bank, el BBVA se queda solamente con un porcentaje del 0,3 % en la entidad, lo que es en la práctica, y así lo titula la prensa china, un "abandono completo" del mercado chino por parte de la entidad financiera española.

En sus orígenes como Banco Exterior de España, luego Argentaria, hasta llegar al BBVA, fue el primer banco español en instalarse en China, con unas oficinas en el Hotel Jianguo que inauguró Miguel Boyer en la década de los ochenta durante la visita de Felipe Gonzales a la República Popular.

A partir del mediados del año 2000, el BBVA estableció una alianza estratégica con el Citic Bank, llegando a tener el 5 % de su capital en China Continental y el 15 % de su filial en Hong Kong.

Con el paso de los años, el banco ha ido desprendiéndose paulatinamente de sus participaciones y "vendiendo" esas retiradas como recogida de beneficios.

Algunos observadores consideran que desde el primer momento el BBVA se equivocó de socio, otros que se equivocó de estratégica. También están los que consideran que son las trabas del mercado chino lo que han llevado al banco a tomar esta decisión.

Posiblemente haya de todo un poco y todos tengan algo de razón. La cosa es que los otros bancos españoles con presencia en el china, la están incrementando.

En todo caso, la retirada del BBVA no es una buena noticia para las relaciones económicas entre España y China, ni tampoco una noticia agradable para China que quiere mostrar ahora más que nunca que es un mercado abierto.

02 febrero, 2017

Un canadiense entre la Segunda República Española y la Revolución China

Con alegría y emoción he visitado en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid la exposición La huella solidaria: El legado del doctor Bethune y la ayuda de los voluntarios canadienses a la Segunda República.

Los seguidores de estas "Reflexiones Orientales" podrán comprobar que éste es el tercer artículo que escribo sobre el médico canadiense en los últimos años, pero creo que vale la pena por lo interesante y lo poco que se conoce sobre este tema.

Cuando llegué a China en 1975, el primer viaje fuera de Beijing con el Instituto de Idiomas fue a la ciudad de Shijiazhuang, capital de la provincia de Hebei. En la exposición del Conde Duque el nombre figura como "Shih-chia Chuang" debido seguramente a la transcripción que se hizo hace muchos atrás del nombre de la ciudad.

En Shijiazhuang se encuentra la tumba del Dr. Norman Bethune, una estatua y un museo en su memoria, junto con la del Doctor Kotnis de la India quien llegó a presidir el Hospital de la Paz Internacional Norman Bethune, en esa ciudad, luego del fallecimiento del canadiense. 

En la China de esa época "Baiqiu´en" 白求恩 -su nombre chino- era prácticamente el nombre extranjero más conocido en el país, por jóvenes y viejos,(detrás de otros nombres extranjeros como Marx, Engels, Lenin o Stalin) y gracias a él Canadá -su país de origen- era y es considerado como uno de los más amigos de China.

A eso contribuyó que Mao Zedong llegó a escribir un artículo "En memoria de Baiqiu´en" en 1939 con el cual se hicieron hasta libros infantiles ilustrados que se leían en las escuelas. Acostumbrada a décadas de invasiones y humillaciones por parte de potencias extranjeras, llamaba mucho la atención que un ciudadano canadiense viniera a China en medio de la guerra contra la invasión japonesa a ayudar al pueblo chino y trabajar y vivir en unas condiciones muy desfavorables.


Cartel chino del Dr. Bethune con una inscripción de Mao Zedong


También gracias a ese artículo de Mao los chinos en general tuvieron conocimiento de la intervención extranjera contra la IIª República ya que el líder chino indicaba en su artículo: "En 1936, cuando los fascistas alemanes e italianos intervinieron en España, (Norman Bethune) fue al frente de combate a servir al pueblo español que luchaba contra el fascismo".

La exposición de Madrid se centra principalmente en la participación del Dr. Bethune en las Brigadas Internacionales, en concreto la canadiense, que participaron en apoyo de la IIª República. Desde el punto de vista médico la gran contribución y ayuda del Dr. Bethune fue la creación del Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre Móvil gracias al cual se salvaron muchas vidas.

Aunque sólo estuvo ocho meses en España pasó por Madrid, Valencia y Barcelona y fue testigo directo de la matanza que las fuerzas golpistas, apoyadas por aviones alemanes e italianos realizaron en la carretera Málaga-Almería disparando contra mujeres, ancianos y niños desarmados que huían de Málaga tras la pérdida de la ciudad por parte del bando Republicano. El Dr. Bethune estuvo días en esa carretera intentando en la medida de sus posibilidades dar ayuda a los heridos de lo que fue una verdadera masacre sobre una población civil.

En junio de 1937 regresa a Canadá y hace una gira por ese país y los Estados Unidos para recoger fondos que permitieran seguir apoyando al servicio canadiense de transfusión de sangre móvil.

Sinceramente no sé cuál fue la razón por la que en lugar en regresar a España se dirige en 1938 a China, a ayudar, siempre como médico, al Ejército Rojo durante la invasión japonesa. Muy probablemente esas fueron las instrucciones que recibió del Partido Comunista, del cual era miembro declarado.

Poco también fue el tiempo que pudo estar en el país asiático ya que debido a la infección que se produce en un dedo mientras realiza una operación, fallece el 12 de noviembre de 1939.

En la revolución china y en su guerra de resistencia contra el Japón, no hubo brigadas internacionales de apoyo, como en el caso español con la IIª República.

Sí, sin embargo, participó un reducido grupo de extranjeros provenientes de diversos países. Aparte del Dr. Bethune, vinieron cinco médicos de la India, encabezados por el citado Dr. Kotnis, así como el neozelandés Rewi Alley, el Dr. George Hatem (conocido como Mahaide, quien estuvo a punto a ir a participar en la Guerra Civil Española), el polaco Israel Epstein, o el judío de origen estadounidense Sidney Shapiro, entre otros.

Gracias a Lesley McLachlan, de Nueva Zelanda, he podido conocer la fascinante historia de su compatriota  Kathleen Hall, enfermera misionera, de la Iglesia Anglicana, quien estuvo también en China durante la guerra de resistencia contra el Japón, y conoció y trabajó con el Dr. Bethune. Éste llegó a definirla como "un ángel" ya que se comprometió a viajar a la capital china para conseguir medicinas y material médico.

En sus cortas estancias en España y en China el Dr. Norman Bethune fue todo un ejemplo de solidaridad, ayuda a los más débiles y necesitados y voluntad de lucha contra el fascismo. Si bien en España su historia no es muy conocida -aunque exposiciones como la del Conde Duque ayuden mucho- fue una figura que de alguna manera contribuyó a que se creara, por lo menos en China, una relación entre lo que fue la IIª República y la guerra de resistencia contra la invasión japonesa.

Ojalá el Dr. Norman Bethune pueda tener algún día en España algún símbolo para su recuerdo permanente, como ya lo tiene tanto en Canadá como en China.

La exposición que visité fue organizada por Fundación Canadá, la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, el Ayuntamiento de Madrid y el Centro Cultural Conde Duque, y ha sido producida por el Centro Andaluz de la Fotografía y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Enhorabuena a todos por tan loable iniciativa.


26 enero, 2017

De Gallos, Años Nuevos y Fiestas de la Primavera

Una vez más vamos a entrar en el Año Nuevo Chino. Mucho se ha escrito y se escribirá sobre el mismo y por eso aquí me gustaría hacer unas pocas reflexiones relacionadas con este acontecimiento.

Como no soy sinólogo ni me considero experto en China, baso estas reflexiones en la experiencia de los casi 42 años de relaciones con la República Popular y en lo que he ido observando y hablando en este período de tiempo.





- Año Nuevo Chino, Año Nuevo Lunar o Fiesta de la Primavera.

En primer lugar está el tema de cómo llamarlo. Cuando llegué a China, sólo se usaba el término "Fiesta de la Primavera" 春节, término que se sigue usando mayoritariamente en la actualidad. Por ejemplo el transporte de miles de millones de personas durante este período se conoce en chino como 春运 (chunyun) o transporte de la primavera. He visto que en la prensa de Taiwan,también utilizan mucho el término "Fiesta de la Primavera". Uno de los mensajes más usuales es "Feliz Fiesta de la Primavera". 

El año nuevo no sólo se festeja en China, sino también en otros países que han tenido una gran influencia del gigante asiático, pero que por razones obvias no pueden llamarlo "Año Nuevo Chino". 

En esos casos, o bien utilizan el término "Año Nuevo Lunar" o sus propios nombres. En Vietnam, por ejemplo, el Año Nuevo es el Tết y en Corea es el Seollal.

Si bien, incluso en la misma China se habla también de Año Nuevo Lunar, o calendario lunar, en realidad éste está basado en un sistema lunisolar, ya que aparte de los ciclos de la luna utiliza las estaciones solares. Lo que pasa es que la base principal del calendario son las fases de la Luna, y el Año Nuevo comienza el día de luna nueva, de allí la costumbre de llamarlo Lunar.

Por último, el término Año Nuevo Chino es más bien utilizado desde el exterior para referirse a la Fiesta de la Primavera, o por los propios chinos para explicar al exterior esta festividad.

- ¿En qué año estamos en China?

En muchas publicaciones se indica que, al igual que el Calendario Judío o Musulmán, por ejemplo, los chinos tienen el suyo propio y se dice con frecuencia que "China ha entrado en el año XXXX"

En realidad los chinos nunca utilizaron hasta la época moderna un sistema correlativo para nombrar a los años. La primera dinastía del país, la Xia, se estableció alrededor del año 2070 antes de Cristo y por eso es frecuente ver escrito que el país ha entrado en el año 4.000 y tanto. Sin embargo la realidad es otra.

Los años en China se contaban según el tiempo en el cual estaban en el poder los emperadores de la diferentes dinastías. Cuando ese emperador fallecía, el que le sucedía empezaba a gobernar en el año 1 de su mandato. Por ejemplo, se dice que El emperador Kangxi, gobernante durante la dinastía Qing (1654-1722), nació el 18 de marzo (4 de mayo de 1654) del año 11 del reinado de Shunzi.(Fuente: Web "De Oriente a Occidente").

Con la Revolución de 1911 que establece la República, el gobierno de Sun Yat-sen adopta oficialmente el calendario gregoriano a partir del 1 de enero de 1912 cuando asume la presidencia de la República. Incluso durante muchos años, al referirse a un año determinado posterior a 1912 se escribía, por ejemplo, "año 1922 (año 11 de la República)".

En 1949, al establecerse la República Popular China, se confirma al gregoriano como el calendario oficial del país.

En todo caso, en mis 42 años relacionado con China nunca he visto en ningún medio escrito del país referencia alguna a "en el año cuatro mil y tantos". Los libros de historia por ejemplo, ponen el año de reinado de un emperador de tal Dinastía y, entre paréntesis, el año correspondiente al calendario gregoriano. En la actualidad nadie en China hace referencia alguna a que se está entrando o se está en el año cuatro mil y pico.

- ¿Cómo llamamos al "Año del Gallo"?

El sistema del calendario chino es muy complicado ya que hay que combinar diferentes elementos. Por un lado tenemos a 12 animales (rata, buey, tigre, conejo -gato en algún país como Corea-, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo). Al mismo tiempo, cada uno de estos animales está relacionado, cada 12 años, con uno de los siguientes cinco elementos: metal, madera, agua, fuego y tierra.

Así tendríamos un año del gallo de metal, uno del de madera, uno del de agua, otro del de fuego y por último otro del de la tierra, cada uno cada 12 años.

Un ciclo completo, entonces, serían 12x5= 60 años, tras las cuales se volvería a empezar. 

Aparte de esto, están los años Yang (pares y masculinos) y los años Yin (impares y femeninos). El dragón, que no tiene femenino, cae siempre en años pares; mientras que la serpiente cae siempre en año impares, o sea femeninos.

Para ver en qué año estamos tendríamos que ver el animal, el elemento y si es Yin  o Yang. En teoría, pues, entraríamos ahora en el año de la gallina de fuego. 

Sin embargo, debido a la complicación de la combinación de tantos elementos, y con la costumbre china de simplificar al máximo las cosas, al final en el día a día sólo se nombra al animal y con un solo caracter. Por eso, aunque digamos (ji) en realidad podríamos estar diciendo gallo, gallina o pollo. Lo mismo pasa con otros animales como por ejemplo perro, buey, conejo, etc.

En mis décadas en China, aunque no he llegado al ciclo de los 60 años, sí ya ha pasado por tres series de 12 animales, y en todos los casos he visto que sólo se nombran los años por los animales: por ejemplo, ahora todo el mundo habla y escribe sobre el Año del Gallo  鸡年 (lo mismo he visto en la prensa de Taiwán), y no he visto ninguna mención al "Año del Gallo de Fuego", y menos aún a definirlo como de la Gallina ya que es un año impar.

Por eso, no entiendo por qué en España -no sé cómo será en otros países- se usa tanto lo del "Año del Gallo de Fuego", y el que entramos en el año cuatro mil y tanto del calendario chino.

Como decía al principio, ni soy sinólogo ni experto y por eso quedo a la espera de que los conocedores de la materia puedan explicar el por qué indican que China entra en el año cuatro mil y tantos, y por qué esa costumbre de llamarlo Gallo de Fuego, cuando es una expresión que en China no se usa. 

Queden pues estas páginas a la entera disposición de aquellos que puedan aclararme estas dudas.