31 octubre, 2026

Mi despedida de China

Durante mi reciente visita a Beijing anuncié que ese iba a ser mi último viaje a China, y que me despedía del país. En realidad no quería alejarme de China, pero lo que estaba pasando es que China se estaba alejando de mí.

De alguna manera, ya había dado a entender algo así en la entrada de este blog  "Lo de China, ¿valió la pena? el pasado 5 de julio.

Allí ya indicaba que los "viejos amigos" de China, entre los cuales me incluyo, habíamos quedado desplazados de esta China de hoy, moderna y poderosa.

Y el hecho es que ya no tengo ninguna relación institucional con China ni con ninguna de las asociaciones/fundaciones/institutos de España, Uruguay o el resto de América que mantienen contactos estrechos con la República Popular.

No sé si me sirve de consuelo, pero soy consciente de que este no es un tema personal conmigo, porque lo que me pasa a mí, les pasa a muchos otros que vivimos la China de los años sesenta o setenta. Y en algunos casos de forma más grave, ya que algunos de ellos, tras toda una vida relacionada con China -incluso habiendo nacido en el país- se ven obligados a marcharse al cumplir los 60 años.

En algunos casos, me siento humillado cuando al  “suplicar” que me envíen alguna publicación -gratuita y que se remite por correo electrónico- me dicen que “van a estudiarlo”. Me siento humillado cuando veo en algunas oficinas de España la edición en papel de China Hoy. O cuando tengo que “suplicar” que se me invite a algún acto oficial que organice la embajada para dar a conocer temas de la política interna o internacional de China.

Todos los sufrimientos que mi familia y yo hemos pasado por haber estado al lado de China, cuando el hacerlo implicaba sufrir atentados, persecución, cárcel y exilio, han quedado en el olvido para esta nueva China que sigue repitiendo eso de que “China no olvida a sus viejos amigos” o “quien bebe el agua del pozo nunca olvida a quien le ayudó a construirlo”.

Ese pasado que vivimos muchos, en mi caso más de medio siglo, de relación con China, ya no sirve, ya no se tiene en cuenta. El hablar, leer, escribir y hasta cantar en chino; el poder traducir directamente del chino al español obras de literatura y de historia, no sirve para nada, no cuenta.

También hay cosas de esta nueva China que no entiendo, que creo que no explica bien al mundo, y que, en algunos casos, no me gustan o no estoy de acuerdo. Siempre ha sido así en los últimos 50 años porque, como decía mi padre,  “una cosa es ser amigo, y otra incondicional”.

 Aunque sea “para mover las neuronas” como dice un amigo, espero hacer algunos trabajos de traducción, reflexionar y escribir sobre el pasado, y quizás escribir algún libro más sobre lo vivido, y otros temas que pienso que pueden ser de interés.

Voy a aprovechar esta triste despedida para, por fin después de toda una vida, poner orden en mis papeles, fotos, documentos, archivos.

Mi profundo agradecimiento a los fieles lectores de estas Reflexiones Orientales. Espero poder regresar con una página web bien diseñada y con rico contenido.

Y, para finalizar, vayan mis mejores deseos para China, y de forma muy especial para sus ciudadanos, que espero sigan mejorando sus condiciones de vida en todos los aspectos.

05 julio, 2026

Lo de China: ¿valió la pena?

Acabo de estar un mes en Montevideo, y aproveché el viaje para cruzar a Buenos Aires. Creo que desde que fuimos obligados por la dictadura militar uruguaya a abandonar nuestra patria en 1973, nunca había estado tanto tiempo en Uruguay.

Todos estos días en el Río de la Plata me trajeron muchos recuerdos sobre mi vida y la de mi familia en la década de los 70 del siglo pasado, todos ellos relacionados con China.

Recordé la librería Nativa Libros, en la calle Uruguay 1783, donde mi padre vendía y distribuía publicaciones chinas y de otras editoriales.

Desde 1962, mi padre se convirtió en el Distribuidor Oficial de todas las publicaciones chinas, que entonces administraba un organismo llamado Guoji Shudian 中国国际书店

A principios de la década de los 70, su librería sufrió dos atentados terroristas. Una noche fue baleada, y meses más tarde le pusieron una bomba. ¿Por qué? Por distribuir libros de "la China comunista".

Tras el golpe de Estado en junio de 1973, mi padre fue requerido (orden de búsqueda y captura) por el ejército del Uruguay y tuvo que refugiarse en Buenos Aires. 

Su "delito": distribuir publicaciones de "la China Roja", ser un "agente de China", país al que había sido invitado a visitar en 1966, 1967 y 1971. En el segundo viaje tuvo el honor de ser recibido por el Presidente Mao.



Mi padre junto al Presidente Mao Zedong y el Primer Ministro Zhou Enlai en Octubre de 1967

De esta manera, parte de nuestra familia no tuvo más remedio que  trasladarse a Buenos Aires y allí mi padre estableció una editorial, también llamada Nativa Libros, dedicada a publicar obras sobre China, y seguir distribuyendo las publicaciones de Guoji Shudian, esta vez en Argentina.

No habían pasado ni dos años de nuestra estancia cuando mi padre es detenido y encarcelado en Buenos Aires. Su "delito", nunca declarado abiertamente: distribuir publicaciones de China, editar libros sobre China. 

Paseando esta vez por Montevideo y Buenos Aires vinieron a mi mente los recuerdos de los sufrimientos y tristes y angustiosos momentos pasados en Uruguay y en Argentina debido la relación de mi padre con la República Popular China.

Y es que, en esos años, ser amigo, tener relaciones con China, equivalía -en muchos países del mundo- a correr el riesgo de ser perseguido por las autoridades, ejércitos u organizaciones ultraderechistas.

Finalmente mi padre fue expulsado al Perú y gracias a la ayuda de China, en julio de 1975, mis padres, mi hermana Laura y yo, llegamos a Beijing donde fuimos recibidos de forma muy cordial y amistosa por nuestros anfitriones -el "Buró de Expertos" y "Ediciones en Lenguas Extranjeras"- que nos dieron alojamiento en el Hotel de la Amistad y ofrecieron trabajo a mis padres y la posibilidad de estudiar, a Laura y a mí.

Nunca olvidaré ni podré agradecer suficientemente el trato que mi familia recibió en China. Tras la finalización de la Dictadura en Uruguay, mis padres regresaron a Montevideo pero yo decidí quedarme en Beijing para continuar una vida profesional que ya había empezado, relacionada con España, y que duró cerca de 40 años.

Me siento muy agradecido por el trato recibido en China cuando mi familia estaba pasando por muy malos momentos. También me siento un privilegiado por haber sido testigo directo de los extraordinarios cambios experimentados por República Popular, desde nuestra llegada hasta julio del 2025, cuando cumplí medio siglo de relación con el país.

La China de hoy es un país con un alto grado de desarrollo económico, industrial, tecnológico y social y una fuerza importante en la diplomacia mundial.

Por suerte, ser amigo de China en la actualidad no implica correr ningún tipo de riesgos, y las organizaciones e instituciones de nuestro mundo de habla hispana y portuguesa que tienen buenas relaciones con la República Popular han surgido -como dice el viejo proverbio- "como los brotes de bambú después de la lluvia primaveral."

Las cosas, sin embargo, no han ido tan bien para algunos de los llamados "viejos amigos" de China, entre los cuales me incluyo. Hemos quedado, o he quedado, desplazado de esta nueva China moderna y poderosa. Y algunos nos sentimos, en este sentido, dolidos.

Y así ha quedado mi vida después de cumplir medio siglo de relación con el país, teniendo que "suplicar" que me inviten a su embajada o escuchar que me digan que "lo van a consultar" cuando pido que me envíen alguna de sus publicaciones, gratuitas y que se distribuyen por e-mail.

Y lo mismo me sucede en Uruguay y en España, en todo aquello que tenga relación con China. A aquellos que querían información sobre China ya se las proporcioné, otros que querían contactos también los ayudé. Ahora, como dice el refrán, "si te he visto no me acuerdo".

Reflexionando sobre todo esto, algo que ha pasado y está pasando con otros viejos amigos de China, no puedo dejar de preguntarme...¿valió la pena?

25 junio, 2026

Una mancha preocupante en las relaciones entre Uruguay y China

En una semana difícil para las relaciones entre China y América Latina, la condena en Uruguay a responsables de una empresa china por "infracciones graves" en el trato a sus trabajadores ha supuesto una mancha en las excelentes relaciones que mantienen la República Oriental y la República Popular.

En efecto, en estos últimos días se ha dado a conocer por diferentes medios de prensa la condena a tres responsables de la China Machinery Engineering Corporation (CMEC) por incumplimientos relacionados con la seguridad laboral de sus más de 700 trabajadores en la obra "Proyecto Cierre del Anillo de Transmisión de 500 kv" que la empresa está desarrollando en Uruguay.

25 abril, 2026

Contactos entre Uruguay y China en los años 50s y 60s

Leo en el último ejemplar (Número  48 – Otoño 2026 Ver Nota 1) de la excelente publicación argentina “Dangdai”, un artículo titulado “Candombe y cumbia, los recorridos de Uruguay y Colombia en sus lazos con China contados por sinólogas de los dos países sudamericanos."

En el caso concreto de Uruguay, a partir de la página 44 se puede encontrar el artículo de Georgina Pagola “Viajeros rioplatenses en los 50s y 60s”, donde resalta que “Sus viajes -los de los uruguayos en esas dos décadas (N.del A.)- significaron la inauguración de un relacionamiento que más adelante, en 1988, concluiría en el establecimiento de relaciones diplomáticas.”

25 marzo, 2026

¡Me voy de turista a China! Un oriental regresando a Oriente

Mañana, después de nueve meses, volveré a viajar a China, en un viaje privado y de turista, el primero de estas características en mis más de 50 años de relaciones directas con, a quien considero en muchos aspectos como "mi país".

15 febrero, 2026

Uruguay y el Año del Caballo

China está a punto de entrar en el "Año del Caballo" según su calendario agrícola, calendario éste lunisolar. Y sí, yo no lo llamo "Año del Caballo de Fuego", porque en China se habla sólo del "Año del Caballo". 

Y como me eduqué en China, y toda mi vida profesional ha estado relacionada con el país y he cumplido ya más de medio siglo de relación con él, en muchos aspectos me siento más chino que extranjero.

26 enero, 2026

Con la Fiesta "LaBa" de hoy comienzan los festejos del año nuevo en China

Hoy, 26 de enero, se celebra la llamada "Fiesta de laba" ( 腊八节) que marca en China el comienzo popular de las festividades para el Año Nuevo según su calendario agrícola.

A mi me gusta llamarlo "Año Nuevo según el Calendario Agrícola", como lo llaman en China, con excepciones. No me gusta lo de "Año Nuevo Chino", aunque es verdad que para los habitantes de China es su año nuevo, porque se celebra también en otros países de esa región como Mongolia, Corea o Vietnam.

31 diciembre, 2025

El fin del año 2025 y estas Reflexiones Orientales

Hoy es el último día del 2025, un verdadero Annus horribilis para mí. El peor año en mi vida profesional de 43 años dedicado a la promoción de las relaciones comerciales y culturales entre España y China; el peor año en mis más de 50 años de relación con China; y uno de mis peores años desde el punto de vista familiar y personal.

En medio de incertidumbres, ideas y vueltas, cambios de opinión, he intentado mantener estas "Reflexiones Orientales", y me siento muy contento al ver cómo aumenta el número de seguidores y lectores, y cómo siguen siendo de interés incluso entradas al blog que datan del 2022.

31 julio, 2025

El socialismo no es -o no debería ser- pobreza

Recientemente estuve leyendo el libro "El respeto y garantía de los derechos humanos", del presidente chino Xi Jinping, y si tuviera que resumir y destacar en una sola frase la esencia de su mensaje, es que "el socialismo no es pobreza".

Y Xi Jinping puede hablar con propiedad ya que China ha sacado de la pobreza en los últimos años a cientos de millones de personas, y el nivel de vida de su población ha mejorado de forma espectacular, y yo como testigo directo del desarrollo del país en el último medio siglo de vida, he podido verlo con mis propios ojos.

10 julio, 2025

"Xizang" o los problemas de comunicación de China

Me pregunto: ¿cuántas personas, incluidas aquellas interesadas o simpatizantes de China en el mundo, entienden un titular como este: "Libro Blanco: derechos económicos y sociales están mejor protegidos en Xizang" (sic)?

Desde hace ya algunos meses, en particular a partir de este año, los medios chinos en lenguas extranjeras han empezado a llamar "Xizang" a lo que hasta entonces esos mismos medios llamaban Tibet. Xizang es la transcripción en pinyin de 西藏 el nombre en chino de la Región Autónoma del Suroeste del país.