21 octubre, 2017

"El País" de España y China

Leo hoy un editorial de El País de España titulado "China, más de lo mismo", al cual se puede acceder pinchando en este enlace, y sobre el que me gustaría hacer las siguientes reflexiones:

Según el editorial del diario español, "por enésima vez un dirigente chino ha anunciado ´una nueva era´."... "pero al igual que ha sucedido desde que en 1949 el PCCh se hiciera completamente con el poder en China continental, esto no significa en absoluto que vaya a producirse mejora alguna en cuanto al respeto de los derechos humanos". (Las letras en negritas son del autor de este blog)

Modestamente, ni en todos los Congresos del PCCh, ni todos los dirigentes del mismo desde 1949, han anunciado "una nueva era". ¿Ha estudiado en detalle El País todos los Congresos del PCCh realizados desde 1949? 

La "nueva era" anunciada por Xi Jinping tiene y tendrá consecuencias importantes en la política, economía y vida social del país, y por consiguiente, y debido al papel que juega hoy China en el mundo, tendrá importantes repercusiones globales.

El editorial pone énfasis en dos temas importantes: el marco jurídico y el imperio de la ley, por un lado, y los derechos humanos por el otro.

Con todos los defectos y críticas que se puedan hacer a la China de hoy, está claro, creo, para cualquier observador de la evolución del país asiático, que la situación actual no es la misma que en los años anteriores transcurridos desde 1949.

Sólo como un ejemplo, hasta 1979 las inversiones extranjeras no estaban permitidas en la República Popular. En especial desde la entrada en la Organización Mundial del Comercio en el 2001 mucho ha cambiado el marco legal. Una muestra de ello son las miles de empresas extranjeras que se han instalado en el país más poblado de la tierra. Se podrá discutir si el marco legal es perfecto o no, pero es evidente que ha habido cambios muy importantes en este aspecto y no todo es como desde 1949.

En relación con los derechos humanos, llama la atención la contundencia de El País cuando dice que "en absoluto" va a producirse "mejora alguna" en este tema. Parece que tuviese una bola mágica para adivinar el futuro.

China no es un país perfecto en muchos sentidos, incluido el de los derechos humanos. Y es un país muy complejo y lleno de contradicciones que no pueden resumirse de forma sencilla. Hay muchos países donde se realizan elecciones al tiempo que se violan los derechos humanos, entre ellos el derecho a una vida digna. Hasta en Afganistán ha habido recientemente ya tres elecciones, pero dudo que la situación de los derechos humanos de sus mujeres sea la ideal.

En el caso de China, es importante mirar hacia atrás, desde 1949 como dice el periódico español, y comparar cómo han cambiado muchas cosas en la vida de sus ciudadanos.

La vida diaria de los chinos hoy no es la de los años de la "Revolución Cultural" y actualmente, sólo como un ejemplo, sus ciudadanos pueden salir del país libremente y viajar por todo el mundo, como lo están haciendo cada vez más y estudiar o trabajar en el extranjero, cuando hasta los años 80 no podían ni siquiera movilizarse libremente de una ciudad a otra del país. En este caso, pues, no todo es tampoco como desde 1949.

¿Quiere decir esto que la situación de los derechos humanos sea perfecta, que no exista censura? No, pero no pueden negarse los beneficios de los que gozan sus ciudadanos actualmente, aparte de una tremenda reducción de la pobreza y mejora en su calidad de vida, y que no tenían hasta hace sólo unas pocas décadas. Por lo tanto, al tiempo que existen fenómenos negativos, hay que reconocer que sí ha habido mejoras y no todo es igual como desde 1949.

Me extraña no ver éste gran énfasis de El País en lo relacionado con los derechos humanos en China, cuando habla de otros países donde por ejemplo no existe legalmente una igualdad entre hombres y mujeres, donde hay discriminación racial o religiosa, donde la homosexualidad está perseguida, donde los abusos policiales son el pan de cada día, donde los inmigrantes son discriminados y tratados como delincuentes, donde los niños tienen que revolver la basura para buscar un poco de comida, donde la corrupción -y no hay que irse muy lejos de España- es una enfermedad social.

Prácticamente todo el mundo, o mejor dicho casi todos los medios de comunicación del mundo están pendientes de los resultados de este XIX Congreso del PCCh. Sin embargo, para la línea editorial de El País, este Congreso es "más de lo mismo". Obviamente tienen la libertad y el derecho de considerarlo así. 

Sin embargo creo que los lectores de un medio de comunicación que se llama a sí mismo "El periódico global", podrían esperar un análisis editorial más general y amplio de este Congreso -que por cierto aún no ha terminado- y no sólo centrarse en dos aspectos de China, y concluir que el Congreso, que insisto aún no ha finalizado, "es más de lo mismo".

Días atrás, cenando con un grupo de jóvenes chinos de habla hispana, entre ellos periodistas, me preguntaron "¿Por qué El País es tan anti-chino?, ¿Por qué sólo habla y muestra los aspectos negativos de China?" Reconozco que no dí una respuesta y cambié de tema, pero al leer el editorial de hoy no dejo de pensar en esas preguntas.