22 abril, 2017

Luces y sombras en las traducciones de literatura china al Español

El domingo 23 se celebra "El día del libro" y quería aprovechar para reflexionar sobre un tema del que creo que se habla poco y es el de la traducción y los traductores, y en concreto, de las traducciones de literatura del chino al español.

Mientras el escritor es quien se lleva todos los méritos de una obra, los traductores son la clave para que esa obra pueda ser conocida de la más amplia manera posible en el mundo. Como decía José Saramago "Los escritores hacen la literatura nacional, y los traductores hacen la literaria universal", aunque el papel del traductor no esté lo suficientemente reconocido.

En el caso concreto del chino y el español, creo que se ha puesto mucho énfasis -merecidamente- en los grandes traductores chinos responsables de llevar al chino obras clásicas y modernas de la literatura española y latinoamericana, mientras que los que traducen del chino al español en general no reciben la misma atención.

La situación ha mejorado algo tras la concesión en el 2012 del Premio Nobel de Literatura al escritor chino Mo Yan y del ascenso de China como potencia mundial..El número de obras chinas traducidas al español crece continuamente, así como la calidad de las mismas. Sin embargo, al mismo tiempo, existe un cierto caos en este campo y también hay lo que yo considero un engaño al lector de habla hispana por parte de algunas editoriales.

Este no es un tema nuevo. Por ejemplo Maialen Marin Lacarta, trató de forma muy detallada este tema en su tesis doctoral "Mediación, recepción y marginalidad: las traducciones de literatura china moderna y contemporánea en España".

Ya el 30 de Octubre del 2012, fue entrevistada por Daniel Méndez en ZaiChina donde se mostró muy crítica con los problemas existentes en las traducciones del chino al español, en especial en el caso de Mo Yan, poniendo énfasis en el problema de las traducciones indirectas. Recomiendo a los interesados en este tema leer esta entrevista, donde también se puede tener acceso a la tesis.  Pinche aquí para acceder a la entrevista

El primero, o uno de los mayores problemas que existen es que algunas editoriales no indican de qué idioma ha sido traducida la obra. O sea ¿es una traducción directa del chino, o una traducción del inglés o francés de una obra escrita en chino, como ocurre en muchos casos? Muchos lectores no prestan atención a esto y suponen que si el escritor es chino, la obra que están leyendo, naturalmente es una traducción del chino. Nadie pensaría que la obra de un escritor italiano ha sido traducida del francés, por ejemplo.

Haciendo un recorrido por librerías en Madrid me he encontrado con obras de Mo Yan que dicen "Traducción de xxx". Bien, pero ¿traducción de qué idioma? No lo dicen y cuando uno va a ver el título original de la obra se encuentra con uno en inglés, y los derechos de autor de la traducción pertenecen a otra persona. O sea que la obra ha sido traducida del inglés, sin que en ningún momento se indique eso al lector; es una traducción indirecta. Por citar sólo dos ejemplos pongo "Shifu, harías cualquier cosa por divertirte" y "La República del Vino" traducidas por un reconocido filólogo, Howard Goldblatt, del chino al inglés, y luego por otra persona del inglés al español.

Por lo tanto lo que el lector va a comprar y leer es algo traducido de un idioma que no fue el que utilizó el autor de la obra. No soy ni traductor ni filólogo, pero mi modesto conocimiento del chino y de la cultura China son suficientes, creo,  para llegar a la conclusión de que, por más bueno que sea el traductor, siempre "se queda algo en el camino", lo que por cierto ocurre con todas las otras lenguas. Ahora bien, si ya en la traducción del chino al inglés se ha quedado algo en el camino, cuando se traduce esa misma obra del inglés al español, ya se ha perdido una buena parte del sentido original.

Es como si leyésemos a Shakespeare a través de una traducción realizada del francés.

Creo sinceramente que esto es un engaño al lector, al consumidor, y que las autoridades u organismos correspondientes deberían tomar cartas en el asunto y obligar a la editorial a indicar el idioma del cual ha sido traducido un libro.

Aparte del engaño al lector cuando no se indica de qué idioma ha sido traducido la obra, está el otro gran problema y es el de la calidad de la traducción. Un caso muy interesante es el del clásico chino Jin Ping Mei. En un mismo año, 2010,  salieron en España dos versiones de esta obra del siglo XVI: la de Alicia Relinque, directamente del chino, bajo el título "El erudito de las carcajadas", y la de Xavier Roca Ferrer, bajo el título "Flor de ciruelo en vasito de vino". En este último caso, la editorial no utiliza la palabra "traducción" en la portada, sino "versión de xxx", que por lo que sabemos habría realizado la obra en base a diferentes versiones del inglés, el francés y el alemán.

El suplemento Babelia de El País hizo en el 2011 un análisis de las dos versiones y en especial una interesante comparación de las traducciones, siendo la más elogiada la de Alicia Relinque. Vale la pena para aquellos que no lo han hecho, leer esa comparación de Babelia. Pinche aquí para ver el artículo de Babelia

Por suerte, se están publicando en lengua española cada vez mas obras traducidas directamente del chino, y esperemos que siga esa tendencia. Para no caer en el error de dejar a alguien afuera, no voy a mencionar a ningún traductor español o latinoamericano u obras publicadas.

En todo caso, y para terminar estas reflexiones, me gustaría resaltar dos puntos:

a. Sería de agradecer que las autoridades u organismos correspondientes puedan prestar atención y tomar medidas en este asunto con el fin de que las editoriales estén obligadas a indicar claramente de qué idioma ha sido traducida la obra. Los medios de comunicación, a su vez, al realizar la crítica del libro deberían indicar claramente si se trata o no de una traducción directa del chino.

b. Mientras tanto, sugiero a los interesados en la literatura china en español, que pongan especial atención a este tema y, si no está indicado claramente el idioma del cual se ha traducido, ir al apartado "Título original". Si el título original aparece en inglés o en francés, por ejemplo, tiene que quedarle claro que la traducción no es directa del chino y que, en mi opinión, está siendo engañado.

18 abril, 2017

El caso de los extranjeros obligados a abandonar China

La prensa china está anunciando estos días con entusiasmo las "facilidades" que las autoridades están ofreciendo para la entrada y residencia de ciudadanos extranjeros en China.

En relación con los visados, la verdad es que hasta hace unos años se podían tramitar en el mismo aeropuerto de Beijing, con una carta de invitación, o en menos de dos horas en Hong Kong. Todo esto ya no es posible.

Según el Ministerio de Seguridad Pública, citado por el China Daily, en el 2016, 1.576 extranjeros se convirtieron en residentes en la República Popular, un incremento del 163 % en relación con el año anterior. Ver artículo de China Daily pinchando aquí


Lo que no he visto en la prensa china, ni en la extranjera (aquí puedo seguramente equivocarme ya que no puedo leer toda la prensa) es una referencia al creciente número de extranjeros que se están viendo obligados a abandonar China, no sólo porque no se les da una tarjeta de residencia, sino porque ni siquiera se les otorga un visado.

Un grupo de esos extranjeros estaban trabajando en instituciones chinas y han visto sus contratos terminados, y por lo tanto han sido obligados a salir del país, a los 55 o 60 años de edad.

Otro grupo, el más cercano a mí, lo forman extranjeros de diversos países que llevaban décadas viviendo legalmente en China; algunos de ellos llegaron a la República Popular siendo aún niños, en la década de los 60 o 70, acompañando a sus padres que vinieron a trabajar a organismos chinos cuando el país estaba muy aislado del mundo.

Niños extranjeros en la década de los 60 en Beijing


Ahora que es "muy fácil" ser amigo de China, sobre todo si se va a "invertir" o a "hacer negocios" como indica el China Daily; los que llegaron en la década de los 60 o 70, o incluso antes, fueron en muchos casos perseguidos y perjudicados en sus países de origen sólo por hecho de ser amigos de una República Popular que hasta el año 1971 ni siquiera formaba parte de la ONU.

La gran mayoría de ellos y sus familias hicieron contribuciones para el acercamiento de China a sus países, y para impulsar el establecimiento de relaciones de todo tipo, hasta llegar a las diplomáticas.

Como ya he indicado, una gran parte de ellos llevaban décadas establecidos legalmente en China, hablan chino como los habitantes locales y han vivido experiencias en el país que una gran parte de su población sólo conoce por películas o libros.

En la mayoría de los casos tenían sus propias viviendas, mayoritariamente en Beijing, pagaban sus impuestos, tenían sus seguros médicos y no dependían de las autoridades chinas para su manutención de ningún tipo. 

Sin embargo, de la noche a la mañana, y sólo por haber llegado a una edad determinada, se han visto obligados a abandonar un país que querían como si fuera el suyo propio, y a empezar una vida nueva a los 60 años en otros lugares del mundo. Otros aún no han llegado a esa edad, pero ya están cerca de hacerlo, y si las cosas no cambian tendrán que seguir el mismo camino.

En lugar de sentir rencor, lo que sienten es rabia y tristeza ya que de alguna manera se consideran casi chinos y siguen queriendo al país y a su gente.

"China no olvida a sus viejos amigos" es una frase que se repetía, y que aún se usa con frecuencia; aunque parece que ahora los amigos son aquellos que vienen a invertir y hacer negocios, mientras que muchos "viejos" que dedicaron gran parte de su vida a favorecer el conocimiento de China en sus países, el acercamiento mutuo, tienen que abandonar el país.

Estamos hablando de un grupo muy reducido de personas, quizás mucho menos de cien, un número insignificante en un país de 1.400 millones de habitantes y que el año pasado otorgó más de 1.500 certificados de residencia. Con un poco de buena voluntad, debería ser un problema fácil de resolver, aunque lamentablemente éste no parece ser el caso.

04 abril, 2017

El otro incidente de Tiananmen, la caida de Deng y la fiesta de Qingming

Entre el 4 y 5 de abril de 1976 tuvo lugar en la plaza de Tiananmen de Beijing un incidente de profundas consecuencias políticas, del que poco se habla, quizás porque no tuvo la violencia del otro incidente que en esa misma plaza ocurrió en junio de 1989.

El incidente implicó la última caída de Deng Xiaoping en el poder y el triunfo del ala más radical dentro del Partido Comunista de China hasta Octubre de 1976.

Recuerdo que se celebraba la fiesta del Qingming (literalmente fiesta de la claridad pura), que en esos años no era festivo como en la actualidad. Y aunque su traducción literaria no quiere decir eso, era y es lo que en Occidente se considera como el Día de los Difuntos.

El 4 de abril pasé por la Plaza de Tiananmen por la tarde y ví a lo lejos columnas de humo y cientos o miles de personas rodeando el Monumento a los Héroes del Pueblo en el centro de la Plaza. Cuando le pregunté al conductor del autobús, me dijo que era gente que no tenía nada que hacer y estaba ahí molestando. Pude alcanzar a ver en ese Monumento coronas fúnebres y muchos papel blancos pegados a él. Aunque la propaganda lo "vendió" como un movimiento "espontáneo" de masas, ese tipo de espontaneidad es muy difícil de ver en China.


Esa noche fuimos al teatro en un evento organizado por el Hotel de la Amistad, y por la noche, al regresar, vimos a decenas de camiones llenos de milicianos con palos de madera en sus manos, que se dirigían al centro de la ciudad.

Al otro día nos enteramos por los medios oficiales que un gran grupo de "contrarrevolucionarios" había acudido a la Plaza a recordar al Primer Ministro Zhou Enlai, fallecido el 8 de enero de ese año, y entre las coronas fúnebres habían colocado muchos poemas que en el fondo iban dirigidos a Jiang Qing, la esposa de Mao Zedong, aún vivo. En realidad, el uso de poemas, obras de teatro u otras expresiones artísticas eran y siguen siendo hoy un medio indirecto de criticar al régimen.

Los "contrarrevolucionarios" fueron desalojados principalmente por las milicias de las universidades de Qinghua y de Beijing y con la excepción de algunos edificios que se prendieron fuego, hasta ahora nadie ha hablado de bajas mortales.

Como consecuencia de ese incidente, Deng Xiaoping -que había vuelto a la vida política normal en 1973 tras ser considerado en los años 60, durante la Revolución Cultural, el "segundo seguidor más importante del camino capitalista"- fue despojado de todos sus cargos en el Gobierno -Vice Primer Ministro- y en el Partido.

Un oscuro y desconocido funcionario, Hua Guofeng, ex Ministro del Interior y desde la muerte de Zhou Enlai Primer Ministro Interino del Gobierno, es ascendido oficialmente al puesto de Primer Ministro y en teoría futuro sucesor de Mao.

Comienza entonces una nueva campaña política, la última en vida de Mao, para luchar contra "los vientos derechistas que quieren revocar los veredictos correctos", o sea contra aquellos que cansados de la Revolución Cultural querían volver a la normalidad en la sociedad del país. Esta campaña dura hasta Octubre de 1976, poco después de la muerte de Mao, cuando es detenida la llamada "Banda de los 4", encabezada por la viuda del lider chino, Jiang Qing.

Se cumplen hoy ya 41 años de ese incidente que parece haber quedado enterrado en la memoria tanto por parte china como por los seguidores de China, y me temo que como muchos acontecimientos recientes de este país tendrán que pasar aún muchos años para que se sepa la verdad de lo que pasó esa Fiesta de Qingming de 1976.

28 marzo, 2017

Condecoraciones y pioneros en el mercado chino

Aunque vaya en contra de las tradiciones chinas en relación con la modestia, quería compartir con los lectores de este blog la alegría y el honor por haber recibido el 27 de abril, como ciudadano uruguayo, en la embajada de España en China, la condecoración de la Encomienda del Mérito Civil por parte del Rey Felipe VI. 

La primera reflexión, en este sentido, es que se confirma, por lo menos en mi caso, que nadie es profeta en su tierra. Quiero agradecer a los organismos oficiales, instituciones y empresas de España, en especial a Técnicas Reunidas, la confianza depositada en mí.

La principal reflexión y objetivo de esta entrada, sin embargo, es celebrar que este mismo día recibieron condecoraciones similares Andrés Cosmen, Presidente de Alsa China, y el belga Jan Borgonjon, fundador y Presidente de Interchina

Javier Serra, anterior Consejero Económico y Comercial de España en China, gran conocedor de este país, también ha sido condecorado, pero su labor actual como Director General de ICEX le impidió estar presente en el acto.

Mi alegría en este sentido es doble por poder compartir esta distinción con dos veteranos conocedores y "luchadores" en el difícil mercado chino, verdaderos pioneros que llevan décadas trabajando día a día, enfrentándose a y solucionando problemas concretos en un ambiente de constantes cambios.

Como indicó el Embajador Manuel Valencia en sus discursos, es digno destacar el esfuerzo constante de personas como Andrés Cosmen y Jan Borgonjon, en "las trincheras" de un mercado tan complicado como el de China.

Uno de sus grandes méritos es el haber sabido adaptarse a los cambios espectaculares y permanentes de China en las últimas décadas, y en contar con equipos de profesionales, chinos y extranjeros, que día a día tienen que hacer frente a diferentes retos.

Andrés Cosmen lleva trabajando en el mercado chino desde principios de los años 80, cuando la República Popular empezaba a abrirse al exterior y Alsa estableció una empresa mixta de taxis en la Zona Económica Especial de Shenzhen. Desde entonces ha creado un verdadero "imperio" de empresas de líneas de transporte en el país más poblado del mundo.

Jan Borgonjon, por su parte, es el fundador de Interchina, una empresa que ha jugado en las últimas décadas un papel fundamental en las relaciones económicas y comerciales entre España y China, tras su paso por el sector de la educación donde tuvo un papel destacado en la Escuela de Negocios CEIBS de Shanghai, vinculada al IESE.



Como buenos conocedores de China, mantienen un perfil bajo y modesto, y todos sus conocimientos y sabiduría es algo que no se aprende en libros o cursos sino con la práctica diaria y de forma continua durante décadas.


Mi enhorabuena pues a Javier Serra, a Andrés Cosmen y a Jan Borgonjon, así como a otros pioneros en el mercado chino que día a día han tenido que hacer frente a las características complicadas de un mercado en constante cambio. 

Como los definió el Embajador Manuel Valencia, ellos son los verdaderos pioneros en este mercado. Aunque no me gusta el uso de la palabra "experto" esta vez voy a hacer una excepción destacando que gente como ellos sí son los verdaderos expertos en el mercado chino.

En lo que a mí respecta, un oriental en Oriente, no me queda más que agradecer la confianza que la Agencia EFE, la Oficina Comercial de la Embajada de España, y Técnicas  Reunidas depositaron en mí; así como agradecer al Rey de España, a las autoridades españolas y al Embajador de España y sus colaboradores, la alta distinción recibida hoy.

09 marzo, 2017

China, Taiwán y la Cámara de Comercio de Madrid

Recibo con asombro un e-mail de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Madrid anunciando un Encuentro Empresarial en "China y Taiwán" en abril de este año.

Veo a continuación una imagen donde aparece China continental con la bandera de la República Popular China y la isla de Taiwán con la bandera de la llamada "República de China". 




Sigo leyendo con asombro el texto y veo que, refiriéndose a Taiwán dice El país se presenta como una plataforma de entrada a China y los países del este asiático. 

No es mi intención entrar en una larga polémica sobre el origen de la situación de Taiwán desde el establecimiento de la República Popular China en 1949.

El hecho es que desde 1971, la llamada República de China, con "sede" en Taiwán, no es un país reconocido por las Naciones Unidas, ni por la mayoría de las organizaciones internacionales. En el caso del Comité Olímpico Internacional, por ejemplo, participa en los Juegos Olímpicos con el nombre de "China-Taipei". En la actualidad solo poco más de 20 países, en su mayor parte de Centroamérica y el Caribe tienen relaciones diplomáticas con la llamada "República de China", mientras que el resto del mundo las tiene con la República Popular.  

Los países como España, que reconocen al gobierno de Beijing, consideran que hay un solo país llamado China, más en concreto R.P.China y que Taiwán forma parte de la misma.

Es verdad que por las particularidades del caso, se mantienen de forma independiente relaciones no-gubernamentales (comerciales, culturales, etc.) con la isla de Taiwán, y que por ejemplo en las estadísticas de comercio exterior Taiwán, al igual que Hong Kong, tienen apartados independientes de lo que se conoce como China continental.

Sin embargo, en mi opinión, hablar de una "Misión a China y Taiwán" sería como hablar de una Misión "a España y Cataluña". Más grave aún es en mi opinión darle a Taiwán categoría de "país" para entrar a "China".

Es verdad, como me lo han aclarado, que la Cámara de Madrid no es un organismo gubernamental, pero tampoco estamos hablando de una empresa privada, sino de una entidad con una destacada presencia pública.

Creo modestamente que actitudes como ésta no contribuyen a mejorar el ambiente de las relaciones económicas entre España y China.

Una manera sencilla de resolver el problema hubiese sido decir que se trataba de una Misión a Shanghai y Taiwán, por ejemplo, y eliminando la bandera de la isla. De hecho, la prensa de Hong Kong, por ejemplo, no utiliza los términos "China y Taiwán" para referirse a esas dos entidades sino "China continental y Taiwán".

El anuncio de la Cámara de Madrid se puede ver en el link http://www.camaramadrid.es/asp/agenda/acto.asp?id=5150

17 febrero, 2017

La salida del BBVA de China

Con la venta del 1,7 % que aún tenía en el China Citic Bank, el BBVA se queda solamente con un porcentaje del 0,3 % en la entidad, lo que es en la práctica, y así lo titula la prensa china, un "abandono completo" del mercado chino por parte de la entidad financiera española.

En sus orígenes como Banco Exterior de España, luego Argentaria, hasta llegar al BBVA, fue el primer banco español en instalarse en China, con unas oficinas en el Hotel Jianguo que inauguró Miguel Boyer en la década de los ochenta durante la visita de Felipe Gonzales a la República Popular.

A partir del mediados del año 2000, el BBVA estableció una alianza estratégica con el Citic Bank, llegando a tener el 5 % de su capital en China Continental y el 15 % de su filial en Hong Kong.

Con el paso de los años, el banco ha ido desprendiéndose paulatinamente de sus participaciones y "vendiendo" esas retiradas como recogida de beneficios.

Algunos observadores consideran que desde el primer momento el BBVA se equivocó de socio, otros que se equivocó de estratégica. También están los que consideran que son las trabas del mercado chino lo que han llevado al banco a tomar esta decisión.

Posiblemente haya de todo un poco y todos tengan algo de razón. La cosa es que los otros bancos españoles con presencia en el china, la están incrementando.

En todo caso, la retirada del BBVA no es una buena noticia para las relaciones económicas entre España y China, ni tampoco una noticia agradable para China que quiere mostrar ahora más que nunca que es un mercado abierto.

02 febrero, 2017

Un canadiense entre la Segunda República Española y la Revolución China

Con alegría y emoción he visitado en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid la exposición La huella solidaria: El legado del doctor Bethune y la ayuda de los voluntarios canadienses a la Segunda República.

Los seguidores de estas "Reflexiones Orientales" podrán comprobar que éste es el tercer artículo que escribo sobre el médico canadiense en los últimos años, pero creo que vale la pena por lo interesante y lo poco que se conoce sobre este tema.

Cuando llegué a China en 1975, el primer viaje fuera de Beijing con el Instituto de Idiomas fue a la ciudad de Shijiazhuang, capital de la provincia de Hebei. En la exposición del Conde Duque el nombre figura como "Shih-chia Chuang" debido seguramente a la transcripción que se hizo hace muchos atrás del nombre de la ciudad.

En Shijiazhuang se encuentra la tumba del Dr. Norman Bethune, una estatua y un museo en su memoria, junto con la del Doctor Kotnis de la India quien llegó a presidir el Hospital de la Paz Internacional Norman Bethune, en esa ciudad, luego del fallecimiento del canadiense. 

En la China de esa época "Baiqiu´en" 白求恩 -su nombre chino- era prácticamente el nombre extranjero más conocido en el país, por jóvenes y viejos,(detrás de otros nombres extranjeros como Marx, Engels, Lenin o Stalin) y gracias a él Canadá -su país de origen- era y es considerado como uno de los más amigos de China.

A eso contribuyó que Mao Zedong llegó a escribir un artículo "En memoria de Baiqiu´en" en 1939 con el cual se hicieron hasta libros infantiles ilustrados que se leían en las escuelas. Acostumbrada a décadas de invasiones y humillaciones por parte de potencias extranjeras, llamaba mucho la atención que un ciudadano canadiense viniera a China en medio de la guerra contra la invasión japonesa a ayudar al pueblo chino y trabajar y vivir en unas condiciones muy desfavorables.


Cartel chino del Dr. Bethune con una inscripción de Mao Zedong


También gracias a ese artículo de Mao los chinos en general tuvieron conocimiento de la intervención extranjera contra la IIª República ya que el líder chino indicaba en su artículo: "En 1936, cuando los fascistas alemanes e italianos intervinieron en España, (Norman Bethune) fue al frente de combate a servir al pueblo español que luchaba contra el fascismo".

La exposición de Madrid se centra principalmente en la participación del Dr. Bethune en las Brigadas Internacionales, en concreto la canadiense, que participaron en apoyo de la IIª República. Desde el punto de vista médico la gran contribución y ayuda del Dr. Bethune fue la creación del Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre Móvil gracias al cual se salvaron muchas vidas.

Aunque sólo estuvo ocho meses en España pasó por Madrid, Valencia y Barcelona y fue testigo directo de la matanza que las fuerzas golpistas, apoyadas por aviones alemanes e italianos realizaron en la carretera Málaga-Almería disparando contra mujeres, ancianos y niños desarmados que huían de Málaga tras la pérdida de la ciudad por parte del bando Republicano. El Dr. Bethune estuvo días en esa carretera intentando en la medida de sus posibilidades dar ayuda a los heridos de lo que fue una verdadera masacre sobre una población civil.

En junio de 1937 regresa a Canadá y hace una gira por ese país y los Estados Unidos para recoger fondos que permitieran seguir apoyando al servicio canadiense de transfusión de sangre móvil.

Sinceramente no sé cuál fue la razón por la que en lugar en regresar a España se dirige en 1938 a China, a ayudar, siempre como médico, al Ejército Rojo durante la invasión japonesa. Muy probablemente esas fueron las instrucciones que recibió del Partido Comunista, del cual era miembro declarado.

Poco también fue el tiempo que pudo estar en el país asiático ya que debido a la infección que se produce en un dedo mientras realiza una operación, fallece el 12 de noviembre de 1939.

En la revolución china y en su guerra de resistencia contra el Japón, no hubo brigadas internacionales de apoyo, como en el caso español con la IIª República.

Sí, sin embargo, participó un reducido grupo de extranjeros provenientes de diversos países. Aparte del Dr. Bethune, vinieron cinco médicos de la India, encabezados por el citado Dr. Kotnis, así como el neozelandés Rewi Alley, el Dr. George Hatem (conocido como Mahaide, quien estuvo a punto a ir a participar en la Guerra Civil Española), el polaco Israel Epstein, o el judío de origen estadounidense Sidney Shapiro, entre otros.

Gracias a Lesley McLachlan, de Nueva Zelanda, he podido conocer la fascinante historia de su compatriota  Kathleen Hall, enfermera misionera, de la Iglesia Anglicana, quien estuvo también en China durante la guerra de resistencia contra el Japón, y conoció y trabajó con el Dr. Bethune. Éste llegó a definirla como "un ángel" ya que se comprometió a viajar a la capital china para conseguir medicinas y material médico.

En sus cortas estancias en España y en China el Dr. Norman Bethune fue todo un ejemplo de solidaridad, ayuda a los más débiles y necesitados y voluntad de lucha contra el fascismo. Si bien en España su historia no es muy conocida -aunque exposiciones como la del Conde Duque ayuden mucho- fue una figura que de alguna manera contribuyó a que se creara, por lo menos en China, una relación entre lo que fue la IIª República y la guerra de resistencia contra la invasión japonesa.

Ojalá el Dr. Norman Bethune pueda tener algún día en España algún símbolo para su recuerdo permanente, como ya lo tiene tanto en Canadá como en China.

La exposición que visité fue organizada por Fundación Canadá, la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, el Ayuntamiento de Madrid y el Centro Cultural Conde Duque, y ha sido producida por el Centro Andaluz de la Fotografía y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Enhorabuena a todos por tan loable iniciativa.