07 junio, 2017

La competencia directa entre empresas españolas y chinas en América Latina

Las relaciones entre China, España y América Latina son un tema recurrente en estas "Reflexiones Orientales". Pido perdón por ser tan insistente pero es que prácticamente cada vez que se habla de las relaciones entre España y China, se menciona por parte de ambos países el nombre "América Latina".

Lo mencionan las administraciones, los medios de prensa, think tanks, en seminarios y actos de todo tipo bilaterales. El argumento principal es que España podría ser "el puente" ideal para que las empresas chinas, y en un sentido más amplio asiáticas, entren y establezcan relaciones con los países latinoamericanos.

No hace ni un mes que tuvo lugar en Beijing una Conferencia internacional sobre "las Rutas de la Seda", donde el tema volvió a ser mencionado tanto por parte española como china. 

Nunca he estado a favor de la, en un principio conocida como "teoría de la triangulación", o de llamar a España y/o algunas de sus regiones, "puente" o "puerta" hacia América Latina. La mejor prueba de ello es que desde hace ya muchos años la República Popular es el principal o uno de los principales inversores y socios comerciales de los países latinoamericanos, y todo eso lo han hecho de forma directa, sin pasar por ningún "puente" o "puerta". Lo mismo ocurre con Japón o con Corea del Sur, por ejemplo.

Recientemente, hemos tenido un ejemplo práctico, concreto, que no sólo es una negación de esa teoría sino que, mucho peor, ha puesto de manifiesto la competencia china con empresas españolas en América Latina. Esta competencia ya existía en otros sectores como la industria ligera, textil, el calzado, la maquinaria, etc. La "gravedad" de esta competencia reside ahora en el tipo y monto del proyecto.

Nos estamos refiriendo al caso del Proyecto del Túnel de Agua Negra entre Argentina y Chile, que será el túnel más largo de América Latina, y que unirá a ambos países a través de los Andes, en una obra valorada en unos 1.500 millones de dólares. 

A dicho proyecto se han presentado 10 Consorcios, de los cuales cuatro son liderados por chinos aliados con empresas argentinas y chilenas. Por parte española, por su parte, hay tres empresas que lideran Consorcios (Sacyr, OHL, Dragados) y una (FCC) que forma parte de un Consorcio liderado por una empresa italiana. Es significativo dentro de la presencia española que en el Consorcio liderado por Sacyr figura la empresa coreana SK Engineering and Construction. 

Las empresas chinas pues, son las que lideran más Consorcios, han elegido en todos los casos socios argentinos y/o chilenos (con el peso político que ello implica) y se enfrentarán directamente a los consorcios de las empresas españolas, y dos más europeas. 

El efecto de esta competencia directa con China, aparte de que geográficamente tiene lugar en una supuesta "zona de influencia" española, es que es en un sector -el de las infraestructuras- donde España se considera uno de los líderes del mundo.

Una de las empresas líder de uno de los Consorcios chinos se acaba de adjudicar semanas atrás además la construcción -en Marruecos, otra "zona de influencia" española- del rascacielos más alto de África,

Habrá que esperar aún mucho tiempo para ver quién se adjudica el proyecto del Túnel de Agua Negra, pero el hecho de que empresas chinas y españolas estén compitiendo directamente en uno de los nuevos proyectos de infraestructura más grandes de América Latina ya da para reflexionar profundamente sobre el futuro en un sector vital para la internacionalización de la empresa española.

25 mayo, 2017

Las "rutas de la seda" de China - España y sus empresas - Parte II

No tengo por costumbre en este blog publicar segundas partes. Días atrás reflexionaba sobre la iniciativa de las nuevas "rutas de la seda" promovidas por el Presidente chino Xi Jinping, así como el papel de España y sus empresas en las mismas, y por eso me gustaría, como complemento poner algunos ejemplos.

En primer lugar, vamos a ver un mapa del yidaiyilu que publica hoy el Global Times:




Como se puede apreciar, Europa termina en el centro del continente y en las costas del sur de Italia y Grecia. No figura ni España, ni Chile o Argentina -representados en la Conferencia por sus Jefes de Estado o de Gobierno- ni muchos de los otros países invitados a esta iniciativa. Como comentaba en mi anterior reflexión, si tenemos en cuenta a los países invitados, estamos hablando de casi todo el mundo; aunque en la práctica las rutas abarcan lo que abarcan.

En segundo lugar, me gustaría citar dos excelentes artículos que hacen un resumen de los principales proyectos del yidaiyilu.

En primer lugar el prestigioso periódico South China Morning Post ha preparado un material multimedia que incluye los cinco principales proyectos del yidaiyilu que son:

- El ferrocarril a Londres
- El puerto de Gwadar (conocido también como "el corredor de Pakistán")
- El ferrocarril a Irán
- Los gasoductos de Asia central 
- La puerta de Khorgos, en la frontera de China con Kazajstán

En el siguiente enlace se puede ver en versión multimedia estos cinco proyectos:
Especial multimedia del South China Mourning Post sobre proyectos en la Ruta de la Seda

A su vez, la BBC también hace un resumen de los cinco proyectos ambiciosos de China en la Ruta de la Seda. En su mayor parte coincide con los del South China Morning Post, con excepción de el Puerto de Colombo, y sendas redes de transporte en Asia y África.

En el siguiente enlace se puede ver el artículo de la BBC
Los cinco proyectos ambiciosos de China en la Ruta de la Seda, según la BBC

En lo que coinciden ambas fuentes es en que la mayor parte de esos proyectos o bien ya están terminados en su mayor parte, o bien ya han comenzado a construirse. Y en todos ellos las empresas ejecutoras han sido chinas.

A esto podemos agregarles muchos mas proyectos que van saliendo en la prensa desde hace meses o semanas sobre proyectos energéticos o de infraestructura en Asia Central, siempre con financiación china y, por lo tanto, participación china.

¿Cuáles serán entonces los nuevos proyectos del yidaiyilu? ¿Dónde estarán las oportunidades para las empresas españolas? Reconozco sin rubor que no lo sé, ni he visto ningún documento al respecto (lo cual no quiere decir que no lo haya).

Corresponde pues a las empresas españolas interesadas en este tema estudiarlo con profundidad y a todos en general pasar de la teoría a los hechos para ver de verdad dónde están, cuáles son las oportunidades de negocio.

20 mayo, 2017

El proyecto chino de "las rutas de la seda" y España - Algunas reflexiones

Es ya por todos sabido que el pasado 14 y 15 de mayo tuvo lugar en Beijing una gran Conferencia sobre la iniciativa china de las Rutas de la Seda a la cual asistieron Jefes de estado y de gobierno de 39 países, altos funcionarios de otros, y representantes de las principales organizaciones internacionales como la ONU, el Banco Mundial, el FMI, etc. Entre ellos, y de nuestro mundo hispanoparlante, la representación al máximo nivel fue la del Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y el Presidente argentino, Mauricio Macri.

No voy a analizar todo lo que hay detrás de lo que en chino se conoce como 一带一路 (yidaiyilu), y que de forma muy simple podemos decir que se trata de volver a lanzar lo que en la antigüedad fueron las antiguas rutas de la seda, por tierra -atravesando Asia Central- y por mar, pasando por Filipinas, que llegaban o partían de China. Hay teorías al respecto para todos los gustos y se han escrito ríos de tinta sobre el tema.

Sí me gustaría reflexionar brevemente sobre los siguiente aspectos:

1. El yidaiyilu en la China actual lo es todo, todo gira en torno a ello: por supuesto la economía, la política, pero también la música, la literatura, la gastronomía, y un largo etc. Algunos me llamarán exagerado, pero después de estar días leyendo la prensa local, mirando la TV y escuchando la radio, no ha habido nada que no haya estado relacionado con el yidaiyilu. También lo es todo geográficamente, si no fuese así, no se explicaría para mí la presencia de países como Chile o Argentina, por ejemplo; la invitación a los Estados Unidos; los acuerdos con Nueva Zelanda, la presencia de Corea del Norte y otra serie de países que nunca tuvieron que ver con las Rutas de la Seda. O sea que el yidaiyilu abarca o intenta abarcar al mundo entero.

2. El yidaiyilu es una iniciativa China, impulsada personalmente por su máximo líder Xi Jinping y con un extraordinario apoyo financiero chino. A pesar de las diplomáticas y bonitas palabras de sus dirigentes, la República Popular será la que más tenga que ganar en este proyecto, lo cual por otro lado, y analizado fríamente, no es algo para asombrarse o extrañarse.

3. Personalmente pienso que algunos países y empresas saldrán beneficiadas de esta iniciativa, sobre todo cuando se trate de países donde puede haber una complementariedad con China. Dicho de manera simple: yo tengo recursos energéticos o de otro tipo que China necesita, y a su vez necesito ayuda financiera y material para desarrollar mis infraestructuras, mi economía, mi comercio. O yo ocupo una posición geopolítica de utilidad para China. 


El Presidente de Gobierno español Mariano Rajoy con el Presidente chino Xi Jinping

4.Ese no es el caso de España, en mi modesta opinión, ya que más que complementariadad lo que puede existir es competencia. Desde el Presidente del gobierno español, su Ministro de Infraestructuras y la mayoría de la prensa española, intentaron "vender" en China las virtudes de las empresas españolas de infraestructuras. "España es una potencia de primer orden en infraestructuras", y el yidaiyilu "beneficiará a las empresas españolas porque a la hora de crear infraestructuras están a la cabeza del mundo", fueron algunas de las frases que se oyeron esos días en Beijing También que España es la segunda potencia mundial en trenes, sector en el cual la primera potencia es .... China.

Creo que nadie pone en duda el importante papel de las empresas españolas en el sector de las infraestructuras. De la misma manera creo que nadie con un poco de conocimiento de China o que haya viajado por este país ponga en duda la capacidad China en este sector.  En este sentido China ya es y será entonces una competencia de España en infraestructuras, incluido el sector de los trenes de alta velocidad, China ya está mostrando ese poderío en Asia Central, en el Sudeste Asiático y hasta en países industrializados como Canadá, por no hablar de sectores muy avanzados tecnológicamente como la energía nuclear, donde ya ha comenzado a construir una central en el Reino Unido y acaba de firmar acuerdos para construir dos más en Argentina.

Es verdad que hay empresas españolas, como de otros países, que están trabajando en la zona del Golfo desde hace años junto con empresas chinas, en especial en el sector de la construcción. También es una realidad que en sectores con un componente tecnológicamente avanzado, los clientes pedirán a las empresas chinas que se busquen un socio occidental para hacer el proyecto de forma conjunta, con la responsabilidad de la empresa occidental. Ese es un terreno que aún tiene recorrido, aunque a mediano o largo plazo, las empresas chinas comenzarán a actuar por su cuenta y competirán con las españolas. Pasó hace tiempo atrás con países como Japón o Corea del Sur.

Quizás "se salven" en el mundo occidental en general aquellas empresas que ya tengan una relaciones muy estrechas, estratégicas, dilatadas, con empresas chinas; o aquellas que puedan aportar por el momento un elemento diferenciador, un valor añadido. 

Para guardar las formas y evitar las críticas, es probable que China abra las puertas a la participación de empresas extranjeras en el sector de las infraestructuras o el ferroviario; pero al final la financiación y el precio inclinarán la balanza a favor de las de la República Popular.

Espero sinceramente equivocarme en este análisis.

El Presidente del gobierno español habló también de que la iniciativa del yidaiyilu puede ser bueno para unir la cultura, la educación, las lenguas y el deporte, y fomentar el turismo. Aquí creo que, si las cosas se hacen bien, las oportunidades para España pueden ser más optimistas.

Creo que el Presidente del gobierno español hizo bien al participar en la conferencia del yidaiyilu. Sin embargo también pienso que es hora de poner los pies sobre la tierra, y con la mente fría, analizar de forma profunda y seria qué es de verdad lo que puede sacar de bueno España y sus empresas de esta iniciativa china y trabajar con un plan a largo plazo en este sentido. Aquí es donde, lamentablemente, vuelvo a ser pesimista.

16 mayo, 2017

Chile: ¿"rival" de España en la triangulación entre China y América Latina?

Desde hace mucho años, las diferentes administraciones españolas, tanto del Partido Popular como del PSOE, así como diversos órganos de prensa, Institutos de Investigación y expertos españoles han repetido la llamada "teoría de la triangulación", en el sentido de que España puede ser una excelente plataforma para que China haga negocios en América Latina.

Nunca he estado a favor de esta teoría y modestamente creo que los hechos de las últimas dos décadas me han dado la razón. La República Popular se ha transformado hace tiempo en uno de los principales inversores, socios comerciales y destinos de la exportación en América Latina, en muchos casos siendo ya el número uno o dos, y todo ello sin pasar por España,

En la reciente Conferencia sobre la Ruta de la Seda que se ha celebrado en Beijing, desde el Presidente de Gobierno, su ministro de Fomento, y alguna prensa han reiterado la posición de España como un "magnífico enlace", un "puente para la cooperación" con "África y América Latina". 

No deja de llamarme la atención las alusiones a África, un continente con poca influencia española y en muchos casos con una dominante presencia china en todos los aspectos de su vida económica, financiera y comercial, al extremo de que ha sido criticada en algunos sectores como la nueva potencia "colonialista" del continente.

En todo caso, España sigue insistiendo en la teoría del "enlace" y "puente" hacia América Latina y sus mercados.

A esta Conferencia ha asistido -junto con otros 28 jefes de Estado y de Gobierno- la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que por cierto tuvo un papel muy destacado en la misma, siendo una de las figuras que más resaltaron. La Jefa de Estado chilena fue primera página del China Daily el día de la inauguración de la Conferencia, y fue una de las encargadas, junto con Vladimir Putin, en abrir el diálogo de alto nivel de los lideres el lunes 15 de mayo.

Presidenta de Chile, Michelle Bachelet con Presidente chino, Xi Jinping (Foto de Xinhua)

Incluso estando también presente el Presidente de Argentina, Mauricio Macri, la Presidenta chilena reiteró en varias oportunidades que "Chile está listo para convertirse en el puente entre Asia y Latinoamérica", que "Chile debe ser pionero en estrechar los lazos entre Asia y Latinoamérica".

No sé si Chile estará en posición real de convertirse en la plataforma que también ofrece España. Lo que sí creo es que su posición es muy favorable en varios aspectos. Chile fue el primer país de América del Sur en establecer relaciones diplomáticas con Beijing -algo que en China no se olvida- y también el primero del continente en firmar, en el 2005, un Tratado de Libre Comercio con la República Popular, Tratado que ambas partes han decidido mejorar y que en principio tendría una nueva versión a fin de año.

Ambos países son miembros de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) y China quiere aprovechar esa plataforma para impulsar un Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico. 

Además, es interesante y, en mi opinión, inteligente por parte de Bachelet insistir en Asia, en lugar de limitarlo a China. No en vano, como señaló el Embajador chileno en Beijing, Jorge Heine en el China Daily,  la mitad de las exportaciones chilenas van a Asia. En el caso de China, es el principal socio comercial de Chile y además su balanza comercial es favorable al país sudamericano.

Por si esto fuera poco, estos días se aprobó el ingreso de Chile al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB en sus siglas en inglés) y la Presidenta Bachelet fue el primer Jefe de Estado en ser recibido por el Presidente del Banco, Jin Liqun.

Otro elemento a favor de Chile es que tiene proyectos concretos para realizar con China como por ejemplo la construcción de un cable submarino de fibra óptica que una, a través de 19.000 kilómetros, ambos países, y una relación con el MERCOSUR que se podría transformar en la construcción de corredores bioceánicos, túneles transatlánticos y mega puertos en el Cono Sur.

En todo caso, tomando todos estos factores en cuenta, aparte de que China y otros países asiáticos sigan contactando directamente con América Latina, tiene bastante sentido la propuesta chilena de ser un puente entre Asia, toda Asia incluyendo a China, y América Latina, o como mínimo con el Cono Sur de la región.

14 mayo, 2017

¡Españolicemos el chino! ¡Llamemos "Chinpin Si" al presidente de China!

Cada vez que un dirigente español viaja a China o, al contrario, uno chino va a Madrid, podemos ver en los medios de prensa españoles una gran confusión en relación con la escritura de los nombres chinos, cosa que por cierto no sucede en la prensa seria anglosajona.

Ya he escrito varias veces sobre esto; sé que es una batalla perdida, y que quizás soy demasiado pesado con este tema, pero quizás por masoquismo sigo insistiendo en lo mismo: ¿en pleno siglo XXI, con todas las herramientas que hay en  Internet, es tan difícil escribir bien un nombre chino? 

¿Es que alguien se equivoca con los nombres de Presidentes de EE.UU. o Francia, o escritores de habla inglesa o francesa? 

Para simplificar, hay dos tipos de errores: primero, pensar que como en España primero se escribe el nombre y luego el apellido, en todo el mundo debe ser así. Por eso, hasta fecha de hoy se habla del Presidente Jinping, con una familiaridad como si se hablara del Presidente Donald de los Estados Unidos. Lo ha vuelto a poner El País, el periódico más leído de España, que cuenta con buenos corresponsales en la capital china ¿Qué dirían en España si al Presidente de Gobierno le llamasen en China Rajoy Mariano, y dijesen "Mariano ha indicado que...."? 

El segundo error, reconozco que es un hecho nuevo para mí, es utilizar la gramática española para la escritura de nombres chinos y por eso se refieren a Xi Xinping como Xi Jimping, con una "m" delante de la "p" como bien indica la ortografía española. 

El problema es en mi modesta opinión: ¿deben aplicarse a los nombres chinos las normas de la ortografía y la gramática española? La RAE, por ejemplo dice: "Shanghái. Ciudad del este de China. Esta grafía resulta de transcribir el original chino al alfabeto latino y, por tratarse de una transcripción, debe someterse a las reglas de acentuación gráfica del español". Con ese mismo criterio, por ejemplo, deberíamos escribir Tianjín, con tilde,  y no Tianjin. Quizás por un criterio similar periódicos como La Razón o Expansión han escrito Xi Jimping, con la "m" delante de la "p".

Alguien me dijo una vez que los organismos oficiales españoles debían "someterse" a las normas de la RAE. Sin embargo, la Oficina Comercial de España en Shanghai, es así, sin tilde en la "a"... Entre organismos oficiales y de prensa tenemos por lo menios Shanghai, Shanghái, Shangai y Shangái.

Me llama la atención esta "españolización" de nombres chinos cuando no existe ni en España. Si uno quiere ir a La Coruña, no encuentra las indicaciones en la autopista porque resulta que es "A Coruña"; tampoco encuentro "La Coruña" en las páginas web de Iberia o Renfe, como tampoco encuentro Girona en la web de Renfe, por no hablar de "Parlament", "Lendakari", "Mossos d'Esquadra" palabras que para un latinoamericano "suenan a chino"

Muchas son las razones en esto, en primer lugar la falta de interés y de rigor. Pero también puede haber otras razones. Una de ellas es que, a diferencia de los países latinoamericanos, España ha tenido una muy baja inmigración de países de habla no hispana.

Perdón por citar un tema personal, pero mis apellidos son Rovetta Dubinsky, y después de décadas de trabajo y residencia en España aún se escribe mal en muchos casos. Incluso dando mi DNI en una mesa de votación al tomar nota pusieron Dubinski, con "i" latina.

Como el tema parece que no tiene solución, estaba pensando si lo mejor no sería de una vez por todas españolizar todos los nombres chinos, y así nos ahorraríamos tantas confusiones y problemas. 

¿Por qué poner "Xi", cuando se puede poner "Si"? ¿Por qué poner "qiang" cuando se puede puede poder "Chian"?

Así Xi Jinping, pasaría a ser Chinpin Si; o Li Keqiang sería Quechian Li. ¿No sería mucho más fácil de pronunciar y de escribir? Le diríamos Sr. Si, o Sr. Li, que es lo correcto, y pronunciaríamos mejor sus nombres, ¿no?

Dejo esta propuesta en manos de los lectores, y quizás así en la próxima visita de un líder chino a España, que es lo que toca ahora, nos ahorraremos un montón de dolores de cabeza y malhumores.


22 abril, 2017

Luces y sombras en las traducciones de literatura china al Español

El domingo 23 se celebra "El día del libro" y quería aprovechar para reflexionar sobre un tema del que creo que se habla poco y es el de la traducción y los traductores, y en concreto, de las traducciones de literatura del chino al español.

Mientras el escritor es quien se lleva todos los méritos de una obra, los traductores son la clave para que esa obra pueda ser conocida de la más amplia manera posible en el mundo. Como decía José Saramago "Los escritores hacen la literatura nacional, y los traductores hacen la literaria universal", aunque el papel del traductor no esté lo suficientemente reconocido.

En el caso concreto del chino y el español, creo que se ha puesto mucho énfasis -merecidamente- en los grandes traductores chinos responsables de llevar al chino obras clásicas y modernas de la literatura española y latinoamericana, mientras que los que traducen del chino al español en general no reciben la misma atención.

La situación ha mejorado algo tras la concesión en el 2012 del Premio Nobel de Literatura al escritor chino Mo Yan y del ascenso de China como potencia mundial..El número de obras chinas traducidas al español crece continuamente, así como la calidad de las mismas. Sin embargo, al mismo tiempo, existe un cierto caos en este campo y también hay lo que yo considero un engaño al lector de habla hispana por parte de algunas editoriales.

Este no es un tema nuevo. Por ejemplo Maialen Marin Lacarta, trató de forma muy detallada este tema en su tesis doctoral "Mediación, recepción y marginalidad: las traducciones de literatura china moderna y contemporánea en España".

Ya el 30 de Octubre del 2012, fue entrevistada por Daniel Méndez en ZaiChina donde se mostró muy crítica con los problemas existentes en las traducciones del chino al español, en especial en el caso de Mo Yan, poniendo énfasis en el problema de las traducciones indirectas. Recomiendo a los interesados en este tema leer esta entrevista, donde también se puede tener acceso a la tesis.  Pinche aquí para acceder a la entrevista

El primero, o uno de los mayores problemas que existen es que algunas editoriales no indican de qué idioma ha sido traducida la obra. O sea ¿es una traducción directa del chino, o una traducción del inglés o francés de una obra escrita en chino, como ocurre en muchos casos? Muchos lectores no prestan atención a esto y suponen que si el escritor es chino, la obra que están leyendo, naturalmente es una traducción del chino. Nadie pensaría que la obra de un escritor italiano ha sido traducida del francés, por ejemplo.

Haciendo un recorrido por librerías en Madrid me he encontrado con obras de Mo Yan que dicen "Traducción de xxx". Bien, pero ¿traducción de qué idioma? No lo dicen y cuando uno va a ver el título original de la obra se encuentra con uno en inglés, y los derechos de autor de la traducción pertenecen a otra persona. O sea que la obra ha sido traducida del inglés, sin que en ningún momento se indique eso al lector; es una traducción indirecta. Por citar sólo dos ejemplos pongo "Shifu, harías cualquier cosa por divertirte" y "La República del Vino" traducidas por un reconocido filólogo, Howard Goldblatt, del chino al inglés, y luego por otra persona del inglés al español.

Por lo tanto lo que el lector va a comprar y leer es algo traducido de un idioma que no fue el que utilizó el autor de la obra. No soy ni traductor ni filólogo, pero mi modesto conocimiento del chino y de la cultura China son suficientes, creo,  para llegar a la conclusión de que, por más bueno que sea el traductor, siempre "se queda algo en el camino", lo que por cierto ocurre con todas las otras lenguas. Ahora bien, si ya en la traducción del chino al inglés se ha quedado algo en el camino, cuando se traduce esa misma obra del inglés al español, ya se ha perdido una buena parte del sentido original.

Es como si leyésemos a Shakespeare a través de una traducción realizada del francés.

Creo sinceramente que esto es un engaño al lector, al consumidor, y que las autoridades u organismos correspondientes deberían tomar cartas en el asunto y obligar a la editorial a indicar el idioma del cual ha sido traducido un libro.

Aparte del engaño al lector cuando no se indica de qué idioma ha sido traducido la obra, está el otro gran problema y es el de la calidad de la traducción. Un caso muy interesante es el del clásico chino Jin Ping Mei. En un mismo año, 2010,  salieron en España dos versiones de esta obra del siglo XVI: la de Alicia Relinque, directamente del chino, bajo el título "El erudito de las carcajadas", y la de Xavier Roca Ferrer, bajo el título "Flor de ciruelo en vasito de vino". En este último caso, la editorial no utiliza la palabra "traducción" en la portada, sino "versión de xxx", que por lo que sabemos habría realizado la obra en base a diferentes versiones del inglés, el francés y el alemán.

El suplemento Babelia de El País hizo en el 2011 un análisis de las dos versiones y en especial una interesante comparación de las traducciones, siendo la más elogiada la de Alicia Relinque. Vale la pena para aquellos que no lo han hecho, leer esa comparación de Babelia. Pinche aquí para ver el artículo de Babelia

Por suerte, se están publicando en lengua española cada vez mas obras traducidas directamente del chino, y esperemos que siga esa tendencia. Para no caer en el error de dejar a alguien afuera, no voy a mencionar a ningún traductor español o latinoamericano u obras publicadas.

En todo caso, y para terminar estas reflexiones, me gustaría resaltar dos puntos:

a. Sería de agradecer que las autoridades u organismos correspondientes puedan prestar atención y tomar medidas en este asunto con el fin de que las editoriales estén obligadas a indicar claramente de qué idioma ha sido traducida la obra. Los medios de comunicación, a su vez, al realizar la crítica del libro deberían indicar claramente si se trata o no de una traducción directa del chino.

b. Mientras tanto, sugiero a los interesados en la literatura china en español, que pongan especial atención a este tema y, si no está indicado claramente el idioma del cual se ha traducido, ir al apartado "Título original". Si el título original aparece en inglés o en francés, por ejemplo, tiene que quedarle claro que la traducción no es directa del chino y que, en mi opinión, está siendo engañado.

18 abril, 2017

El caso de los extranjeros obligados a abandonar China

La prensa china está anunciando estos días con entusiasmo las "facilidades" que las autoridades están ofreciendo para la entrada y residencia de ciudadanos extranjeros en China.

En relación con los visados, la verdad es que hasta hace unos años se podían tramitar en el mismo aeropuerto de Beijing, con una carta de invitación, o en menos de dos horas en Hong Kong. Todo esto ya no es posible.

Según el Ministerio de Seguridad Pública, citado por el China Daily, en el 2016, 1.576 extranjeros se convirtieron en residentes en la República Popular, un incremento del 163 % en relación con el año anterior. Ver artículo de China Daily pinchando aquí


Lo que no he visto en la prensa china, ni en la extranjera (aquí puedo seguramente equivocarme ya que no puedo leer toda la prensa) es una referencia al creciente número de extranjeros que se están viendo obligados a abandonar China, no sólo porque no se les da una tarjeta de residencia, sino porque ni siquiera se les otorga un visado.

Un grupo de esos extranjeros estaban trabajando en instituciones chinas y han visto sus contratos terminados, y por lo tanto han sido obligados a salir del país, a los 55 o 60 años de edad.

Otro grupo, el más cercano a mí, lo forman extranjeros de diversos países que llevaban décadas viviendo legalmente en China; algunos de ellos llegaron a la República Popular siendo aún niños, en la década de los 60 o 70, acompañando a sus padres que vinieron a trabajar a organismos chinos cuando el país estaba muy aislado del mundo.

Niños extranjeros en la década de los 60 en Beijing


Ahora que es "muy fácil" ser amigo de China, sobre todo si se va a "invertir" o a "hacer negocios" como indica el China Daily; los que llegaron en la década de los 60 o 70, o incluso antes, fueron en muchos casos perseguidos y perjudicados en sus países de origen sólo por hecho de ser amigos de una República Popular que hasta el año 1971 ni siquiera formaba parte de la ONU.

La gran mayoría de ellos y sus familias hicieron contribuciones para el acercamiento de China a sus países, y para impulsar el establecimiento de relaciones de todo tipo, hasta llegar a las diplomáticas.

Como ya he indicado, una gran parte de ellos llevaban décadas establecidos legalmente en China, hablan chino como los habitantes locales y han vivido experiencias en el país que una gran parte de su población sólo conoce por películas o libros.

En la mayoría de los casos tenían sus propias viviendas, mayoritariamente en Beijing, pagaban sus impuestos, tenían sus seguros médicos y no dependían de las autoridades chinas para su manutención de ningún tipo. 

Sin embargo, de la noche a la mañana, y sólo por haber llegado a una edad determinada, se han visto obligados a abandonar un país que querían como si fuera el suyo propio, y a empezar una vida nueva a los 60 años en otros lugares del mundo. Otros aún no han llegado a esa edad, pero ya están cerca de hacerlo, y si las cosas no cambian tendrán que seguir el mismo camino.

En lugar de sentir rencor, lo que sienten es rabia y tristeza ya que de alguna manera se consideran casi chinos y siguen queriendo al país y a su gente.

"China no olvida a sus viejos amigos" es una frase que se repetía, y que aún se usa con frecuencia; aunque parece que ahora los amigos son aquellos que vienen a invertir y hacer negocios, mientras que muchos "viejos" que dedicaron gran parte de su vida a favorecer el conocimiento de China en sus países, el acercamiento mutuo, tienen que abandonar el país.

Estamos hablando de un grupo muy reducido de personas, quizás mucho menos de cien, un número insignificante en un país de 1.400 millones de habitantes y que el año pasado otorgó más de 1.500 certificados de residencia. Con un poco de buena voluntad, debería ser un problema fácil de resolver, aunque lamentablemente éste no parece ser el caso.