16 noviembre, 2017

Sobre un premio recibido del China Club Spain

Según la tradición china, no está bien visto hablar bien de uno mismo y de los premios o elogios recibidos. Sería, como se dice en chino 吹牛 -literalmente "soplar vacas"- o un símbolo de arrogancia.

La tradición española, sin embargo, dice que "de bien nacido es ser agradecido". y por eso he decidido escribir estas breves reflexiones para agradecer al China Club Spain (西班牙中国会), que con ocasión de su séptimo aniversario ha tenido la gentileza de otorgarme un premio por mi "Trayectoria Profesional".

Cuando me enteré de esta decisión, reconozco que me alegré y emocioné, al tiempo que pensé, ante el reconocimiento de mi carrera profesional, cómo pasan los años y lo viejo que me estoy haciendo.

En todo caso quería destacar los siguientes dos aspectos:

El China Club Spain está formado por un distinguido grupo de profesionales chinos que viven en España y que se destacan, cada uno en su carrera, por su interés en acercar a estos dos países, y en especial por dar a conocer a la sociedad española diversos aspectos de China.

A pesar de los avances logrados en las relaciones hispano-chinas en los últimos años, la distancia que separa a ambos países es aún muy grande. Con todo respeto y sin querer ofender a nadie creo sinceramente que en China se conoce mejor a España que lo que en éste país se conoce a la República Popular.

La mayor parte de los ciudadanos chinos con un nivel normal de educación conocen por ejemplo a "Don Quijote", pero me temo que en general casi nadie en España sabe quién es Mo Yan, Premio Nobel de Literatura, por no hablar de autores como Lu Xun, Mao Dun o Lao She, o no mencionar a los más recientes.

En este sentido el China Club Spain ha jugado, juega y estoy seguro que jugará un papel muy importante para dar a conocer en España diferentes aspectos de ese país milenario.

En segundo lugar, mis apellidos Rovetta Dubinsky dejan claro que no soy un ciudadano chino. Sin embargo, cerca ya de cumplir los sesenta años, llevo relacionado directamente con China más de 42, desde que con 17 años aterricé en Beijing en 1975, y he realizado mis estudios superiores en China y toda mi carrera profesional ha estado relacionada con la República Popular.

Ni puedo considerarme chino, ni mucho menos un experto en China -cuando más pasa el tiempo, más difícil es comprender a China-. Sin embargo, sí me siento muy unido a China, a su pueblo, y con frecuencia "pienso en chino", y vivo desde afuera sus acontecimientos como si formaran parte de mi vida. No en vano, más de las dos terceras partes del "disco duro" de mi cerebro están completas con muchas cosas relacionadas con China, su idioma, su cultura, su historia, su economía y un largo etc.

Por esta última razón, me ha hecho una gran ilusión recibir un premio de la comunidad china en España, de la que no formo parte, pero con la cual me siento muy identificado.

Por lo tanto, mi más sincero agradecimiento al China Club Spain por este galardón.





No quiero terminar sin nombrar a los otros tres premiados, Santiago Iñiguez, Presidente de IE University (Premio a la cooperación educativa España-China); Dawei Ding, fundador del Grupo Internacional de Medios (Premio al Grupo mediático chino-español) y al Profesor Jingsheng Lu, Catedrático de filología hispánica de la Facultad de Filologías Occidentales de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai (Premio a la Trayectoria Profesional). Mi enhorabuena a todos ellos.

Para terminar, una vez más el agradecimiento al China Club Spain, a su Presidenta de Honor Margaret Chen, a su Presidenta Jennifer Zhang, a todo su excelente equipo de colaboradores, a los que estuvieron presentes en el acto de entrega de premios, y a todas aquellas empresas, instituciones y personas que confiaron en mí en estas décadas de Larga Marcha por ese gran país llamado China.





07 noviembre, 2017

Inma González Puy, el Cervantes y México

Es con doble alegría que me entero de que Inma González Puy, actualmente Directora del Instituto Cervantes de Pekín, ha sido premiada por la Cámara de Comercio de México en China por "su destacada trayectoria profesional y el valioso trabajo que ha desarrollado en el fomento de las relaciones empresariales, entre China, la MEXCHAM, México, América Latina y el Caribe".

Mi doble enhorabuena pues a Inma y a la Cámara de Comercio de México en China.




A pesar de su juventud, conozco a Inma desde hace muchos años. Llegó a una China recién abierta al mundo exterior en 1979, y estuvo, al igual que yo años antes, en el entonces llamado Instituto de Idiomas de Beijing  (北京语言学院). En 1983 comenzó a trabajar como Agregada Cultural de la Embajada de España donde estuvo veinte años, tras lo cual regresó a Barcelona donde trabajó dos años en Casa Asia.

Desde el 2005 está en el Instituto Cervantes de Pekín, donde comenzó como Directora de proyecto hasta llegar el máximo puesto de Directora del Instituto.

Casi desde su primer día en China, se mostró como una persona de mente abierta y dispuesta a intentar,en la medida de lo posible, integrarse en el "mundo chino" con especial énfasis en el terreno cultural (pintura, música moderna, literatura, etc.) donde ha llegado a ser una verdadera "experta". Casos como el suyo no son muchos en China.

En el Instituto Cervantes ha desarrollado una muy útil e intensa labor. Por un lado, divulgando la lengua de Cervantes y toda la cultura relacionada con el idioma español, organizando charlas, espectáculos, exposiciones, pases de películas y ha abierto sus puertas a todos los países y a toda la comunidad del mundo de habla hispana; al mismo tiempo, consciente de que la cultura abarca todos los terrenos de la sociedad, se ha esforzado para que las empresas instaladas en China también participaran de ese gran proyecto de divulgación del español y toda la cultura de habla hispana en China, proporcionándoles medios para que esas empresas pudieran mejorar sus relaciones con España y toda América Latina y el Caribe.

Como dice el viejo refrán, "nunca es tarde cuando la dicha es buena" y aparte de esta loable iniciativa de la Cámara de Comercio de México, creo con respeto y modestamente, que se merece hace tiempo un reconocimiento oficial desde España.

En este mundo donde parece que muchos quieren demostrar quién es más "experto", quién lleva mas tiempo, quién conoce más a China, el trabajo del día a día de Inma, con ilusión y modestia, es una lección que creo todos los que seguimos a China deberíamos aprender.

Inmaculada González Puy, "Inma"


He dicho al empezar que era una doble alegría, que merecía una doble enhorabuena.

Y en este caso es necesario agradecer a la Cámara de Comercio de México por reconocer la labor de Inma no sólo en relación a México o su Cámara de Comercio, sino como ellos mismos dicen, en su valioso trabajo en favor del fomento de las relaciones empresariales con América Latina y el Caribe. Creo que todos los latinoamericanos relacionados con China estarán de acuerdo con esta afirmación, y mucho le honra a la Cámara el haber incluido a todo nuestro sub-continente. Además, la Cámara de Comercio de México reafirma su apuesta por la cultura, como parte integrante del mundo empresarial, y reconoce, creo que como ninguna otra Cámara antes, la labor no de una empresa en sí, sino de la Directora de una prestigiosa institución cultural, como es el Instituto Cervantes.

México, ese México tan solidario y abierto, realizó en mis primeros años en China, y lo sigue haciendo, una valiosa contribución a la difusión del Español y de todo relacionado con el mundo hispano en China. ¿Cuántos estudiantes chinos pasaron por México para estudiar español? ¿Cuántos profesores de español estudiaron en sus universidades? Instituciones de gran prestigio como El Colegio de México han dedicado décadas al acercamiento entre estos dos mundos tan lejanos y cada vez más cercanos: China, y el mundo de habla hispana. México también se merece, aunque estoy seguro que lo llevan ya en su corazón, un homenaje en este sentido.

La Embajada de México en China, en mis años de estudiante, tuvo sus puertas siempre abiertas para los latinoamericanos, y allí íbamos, recorriendo decenas de kilómetros en bicicleta, a ver en su cine películas en español, a pedir prestados libros de su Biblioteca. Por eso, y por mucho más, por la cantidad de uruguayos (por no hablar de españoles) a los que recibió en años muy difíciles para mi país, he tenido siempre y mantengo un cariño especial hacia ese gran país y su gente. 

Termino como empecé: enhorabuena a Inma González Puy, al Instituto Cervantes de Pekín, a México y a la Cámara de Comercio de México en China.

31 octubre, 2017

Preocupación entre los estudiantes chinos por la "ola independentista" en Cataluña

El periódico chino Huanqiu ha publicado el 30 de Octubre en chino un artículo titulado "Preocupación entre los estudiantes chinos por la ´ola independentista en Cataluña´". No voy a hacer ningún comentario sobre el mismo, sino sólo una traducción parcial de su contenido, a continuación:

"Cataluña es uno de los lugares más de moda para los estudiantes chinos que viajan a España." Tras describir los sucesos del 27, la aplicación del 155, el no reconocimiento internacional a "la República Independiente de Cataluña" el período indica que "los estudiantes chinos están preocupados por si con la ´Independencia de Cataluña´ sus materias ya estudiadas y sus títulos siguen teniendo validez".

"Los estudiantes chinos que estudian en los Institutos superiores de Cataluña, temen que sus títulos y estudios estén garantizados ya que los acuerdos de reconocimiento firmados por China no lo han sido con la ´República de Cataluña´".

"Los estudiantes chinos que estudian en los Institutos Superiores de Cataluña escogen Administración, Traducción, Arquitectura, o Cultura. La Universidad Autónoma de Barcelona es la que tiene más estudiantes chinos, aunque también hay muchos estudiantes chinos en la Universidad de Barcelona, Universidad Pompeu Fabra y en la Universidad de Tarragona."


"Una estudiante china de la Autónoma expresó su preocupación con hechos concretos, y por eso se ha cambiado a una Universidad de Madrid. (...) Un estudiante recién graduado de una Universidad de Cataluña le comentó a Huanqiu que siempre hay que esperar un tiempo para obtener los certificados oficiales; pero ´con la independencia de Cataluña´ habré estudiado en vano". 


"Un instituto de economía y finanzas de Beijing tiene muchos acuerdos de cooperación con varias universidades españolas, incluida de la región de Cataluña. Según nos cuentan en ese Instituto este año ningún estudiante escogió Cataluña para realizar sus estudios. Un estudiante preguntó `con la Independencia de Cataluña, ¿que pasará con nuestros títulos´? Además, recientemente los universitarios de allí, no hacen más que huelgas y causar disturbios, con lo cual no existe un ambiente adecuado para estudiar´. Sin embargo no son todos los estudiantes los que mantienen esta posición pesimista. Un profesor de español de un Instituto superior de Tianjin declaró a Huanqiu que entre los estudiantes que planean ir a estudiar a España no hay ninguno que haya abandonado sus planes de ir a Cataluña."


"A medida que se desarrollan las relaciones entre China y España, China y América Latina y China y el Caribe, los contactos son cada vez mayores. El estudio del Español y el viajar a España para estudiarlo se ha convertido en una moda."


"Las estadísticas muestran que en el 2005 había en España sólo 724 estudiantes chinos. Sin embargo, hasta finales del 2016, esa cifra creció a 8.155 personas. Cataluña es, después de Madrid, la segunda región española donde hay más estudiantes chinos. Del 2011 al 2012 había en Cataluña 643 estudiantes chinos; mientras que en el 2016  la cifra se había incrementado a 1.559. o el 19,1 % de los estudiantes chinos en España"


"El Ministerio de Educación de China reconoce ahora en Cataluña a las siguientes universidades: Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad de Barcelona, Universidad de Girona, Universidad de Lleida, Universidad Politécnica de Cataluña, Universidad Pompeu Fabra y la Universidad Rovira I Virgili."


"La razón por la cual Cataluña atrae a los estudiantes chinos es debido a su poderosa  fuerza educativa. La Universidad de Barcelona,  La Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad Pompeu Fabra  figuran desde hace años entre las 200 mejores universidades del mundo. La Universidad Pompeu Fabra, en economía y administración, figura entre las primeras 50, por encima de muchas universidades de Europa y Estados Unidos. La Facultad de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña figura en el puesto 29 en esa asignatura. Barcelona cuenta además con dos Institutos destacados, como el IESE, entre los 10 primeros del mundo, y el ESADE, entre los primeros 20."


"Hay que tener mucho cuidado con el idioma para ir a estudiar a Cataluña. El Catalán es una de las lenguas oficiales de la región y se usa de forma popular. A medida que se ha agudizado el movimiento independentista, los sentimientos de la población se reflejan también en el idioma. Wang Xiaoming, que lleva lleva más de diez años trabajando en las relaciones sino-españolas acaba de regresar de Cataluña. Ella indicó a Huanqiu que una sus mayores impresiones fue que su población no quiere hablar español.  Ante esta persona que habla español, la reacción de la gente era hablarle en Catalán o en Inglés. 


Zhao Weili que acaba de regresar de la Universidad de Lleida, nos cuenta que "le dieron una lección" por no saber hablar Catalán.  Cuando fue a un Banco, los empleados se empeñaban en hablar en Catalán. Cuando él les indicaba que no entendía, los funcionarios se enfadaron y le preguntaban ´¿Sabes dónde estas?´ ´¿Para qué hablas castellano (español)?´´Si vienes a Cataluña tienes que aprender Catalán, y si no vete a Madrid!´"


"Sin embargo, son muy pocos los lugares en China donde un estudiante pueda estudiar Catalán. No es fácil antes de salir de China tener unos conceptos básicos de ese idioma. En toda China sólo hay un Instituto de la Universidad de Lenguas Extranjeras de Beijing donde se puede estudiar Catalán. Aparte hay pocos lugares como el Instituto Cervantes con esa especialidad"


Las frases en negrita pertenecen al autor de ese blog.


Los lectores en chino pueden leer el artículo publicado en chino por Huanqiu el 30 de Octubre.

Para los interesados en este tema me permito recordar un artículo publicado en el mes de Julio titulado El Instituto Cervantes, el español y China pinchando aquí y por el cual recibí numerosas críticas -lo cual acepto y respeto ya que creo en la libertad de expresión con educación- pero también numerosos insultos, entre ellos el de "facha".

28 octubre, 2017

Reflexiones sobre el XIX Congreso del Partido Comunista de China

Se han escrito, se siguen y se seguirán escribiendo ríos de tinta sobre el reciente Congreso del Partido Comunista de China. Por eso he estado dudando si escribir o no algunas reflexiones sobre el mismo. Pero como este es un blog dedicado a temas de China, al final he pensado que debería escribir algo sobre uno de los acontecimientos políticos más importantes de la República Popular.

Ha habido y hay comentarios para todos los gustos. Una parte de la prensa española, en su línea editorial, se ha inclinado por la crítica exclusiva a China. Algunos han titulado “China, más de lo mismo” –incluso antes de finalizar el Congreso- dando a entender que el país sigue siendo el mismo desde 1949, cuando se establece la República Popular, en especial en el tema de los derechos humanos.

He visto palabras como “expansión” y, lo que es peor, “colonización” de Europa por parte de las empresas chinas. Hoy leo otro editorial donde se califica a Xi Jinping como “amenazante timonel de China” y de que “los chinos tienen pocos motivos para augurar nada bueno”.


Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista de China 

Casi en ningún medio he visto referencias a los logros que ha alcanzado la República Popular en la lucha contra la pobreza del país más poblado del planeta y en cómo en muchos aspectos la vida de su población ha mejorado en los últimos años. Recordaba hace poco en estas Reflexiones Orientales cómo los ciudadanos chinos viajan libremente al exterior cuando antes no podían desplazarse libremente de una parte del país a otra, sin un permiso especial, donde muchos matrimonios vivían separados geográficamente y sólo se reunían una vez al año con motivo de la Fiesta de la Primavera (el año nuevo chino). Yo llegué a una China donde toda la alimentación estaba racionada a través de los cupones de cereales, donde comer carne y pescado era un lujo; donde para comprarse una camiseta de algodón había que tener también cupones, y en la cual el máximo lujo que se podía permitir un ciudadano chino era tener una bicicleta –cuya compra también estaba limitada-  un reloj de pulsera y una radio.

Los avances de China en la lucha contra la pobreza –que espera eliminar en menos de cuatro años- se produce en un contexto internacional donde hay casi 800 millones de personas que no tienen suficientes alimentos para tener una vida saludable y activa, según el Programa Mundial de Alimentación de las Naciones Unidas.

La fisonomía de las ciudades y el campo ha cambiado, hay mejores infraestructuras y viviendas, y aparte de las victorias en la lucha contra el hambre, la población ha mejorado su nivel de vida en todos los aspectos –como por ejemplo el transporte público e interprovincial.  Tenemos otros países con tasas de crecimiento económico similares o incluso superiores a China, países más pequeños con poblaciones equivalentes a la de un barrio de Beijing,  pero que no se han traducido en una mejora de vida de su población.

Por ello, y por su lucha contra la corrupción –detrás de la cual no podemos ocultar que también hay motivos políticos-  y la ostentación, Xi Jinping se ha ganado el apoyo de gran parte de la población del país. Al mismo tiempo ha estado amenazado constantemente, por facciones dentro del Partido que se han visto perjudicadas por su política.

Eso no quiere decir que no haya problemas y que todo sea perfecto (¿hay algún país en este mundo que lo sea?). La desigualdad entre ricos y pobres en China, por ejemplo, se ha incrementado de forma alarmante y espectacular. Hay aún graves problemas en la sanidad, y en especial en la vida de las personas mayores. Pero creo que vale la pena recordar los cambios y mejoras alcanzados.

Tampoco he visto muchas referencias a los grandes progresos que ha alcanzado el país en el desarrollo de varias de sus industrias y en la ciencia y tecnología, por no hablar de los grandes avances en el sector espacial.

Se han mencionado los importantes retos económicos a los que China deberá hacer frente. Sin embargo, recuerdo que desde hace más de 42 años que no paro de escuchar los peores diagnósticos sobre la gravedad de los problemas económicos del país. Como indicó recientemente el Profesor Ramón Tamames en el Instituto Cervantes de Beijing todos los años se escriben cantidad de libros anunciando las mayores desgracias para la economía china. “China ha decepcionado a los autores que pronosticaban su desastre” declaró también el Profesor Tamames en declaraciones a “China Hoy”.

El también Presidente de la República ha logrado incluir en los estatutos del Partido  (no sé por qué en gran parte de los medios en español se utiliza la palabra “Constitución del Partido”, tomada del inglés) el “pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era”. Esto lo equipara directamente a Mao Zedong, pero creo modestamente que no a Deng Xiaoping como también se ha indicado. Los chinos son muy cuidadosos con el uso de las palabras, y mientras Mao y Xi son los únicos cargos cuyo pensamiento está incluido en los estatutos, para Deng Xiaoping se utiliza la palabra “teoría de”.

En cuanto a su posible sucesor dentro de cinco años se ha resaltado que éste no ha sido nominado, y que ninguno de los otros miembros del Comité Permanente del Buró Político lo podrían ser por razones de edad.

Los únicos “sucesores” oficiales en la historia del Partido Comunista de China han sido Lin Biao  (fallecido en 1971 en teoría tras un fallido golpe de estado contra Mao) y Hua Guofeng, a quien Mao le habría dicho antes de morir “estoy tranquilo cuando los asuntos están en tus manos” y por lo cual quedó durante un tiempo como el sucesor oficial de Mao.

Los “sucesores” de los otros dirigentes antes de Xi Jinping nunca tuvieron una “nominación” oficial, sino de facto. Podrían ocurrir en los próximos cinco años los siguientes escenarios: a) que en las Sesiones Plenarias del Comité Central haya cambios en el Comité Permanente del Buró Político, lo cual no sería la primera vez; b) que Xi Jinping recupere la posición de Presidente del Comité Central –como lo fue Mao- acompañado de la figura de un Secretario General-; c) que siga al mando del Partido y del Gobierno sin puesto alguno, como ocurrió con Deng Xiaoping entre 1989 y 1997 y al cual la prensa llamaba “el hombre fuerte de China” ya que su única posición oficial era la de Presidente de la Asociación China de Bridge, un juego al cual era muy aficionado.

En cuanto a la política internacional me ha extrañado en alguna publicación la comparación de la diplomacia de Xi Jinping con la supuesta política de “bajo perfil” de Deng Xiaoping. Pienso modestamente que no se puede comparar la política exterior de ambos dirigentes, ya que la situación interna y externa de China era complemente diferente en los años de Deng, desde finales de los 70 hasta 1989, a la del país que dirige Xi Jinping casi tres décadas después.

No debemos olvidar que fue justamente Deng Xiaoping quien a finales de 1978 abrió las puertas del país al extranjero, fue el primer dirigente en viajar a los Estados Unidos, y tuvo en sus manos uno de los temas más importantes de la diplomacia China en más de un siglo de historia: la devolución de la colonia británica de Hong Kong a la soberanía de la República Popular. No comprendo pues, con todos los respetos, esta comparación entre la política exterior de Xi y de Deng, y mucho menos el calificar a esta última como de “bajo perfil”.

En cuanto al llamado nuevo “culto a la personalidad” de Xi Jinping, es verdad que, en comparación con sus más próximos antecesores, ha habido un cambio importante y hay un continuo realce de la figura del actual dirigente chino. Como todo hay que verlo desde el punto de vista relativo, sin embargo, los que vivimos el culto a la personalidad de Mao Zedong y de Hua Guofeng, creo que podemos afirmar sin lugar a dudas que lo que está pasando con la idolatría a Xi Jinping, no tiene en absoluto nada que ver con el culto rendido a Mao y Hua.

Por último, es verdad y coincido, como se indica en varios artículos, que al mismo tiempo que se hace más fuerte, China estrecha sus acciones y medidas en todo lo relacionado con el control policial de su población y de los extranjeros, y en especial la prensa, incluidas las severas medidas de control y censura en Internet. La mejor, o peor, prueba de ello, fue que medios como el Financial Times, la BBC o The Guardian no fueron invitados a la última sesión pública del Congreso, algo inaudito en la historia de China. Ni siquiera en la guerra entre China y Vietnam, o en los momentos de tensión ideológica con la URSS, nunca se vetó a los corresponsales de la Agencia Vietnamita de Noticias, de la agencia TASS o de otros corresponsales provenientes de fuentes consideradas “no amigas” o incluso “enemigas” de China, a actos organizados por el Departamento de Prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores u otros organismos gubernamentales chinos.


En todo caso, nos guste o no, estemos de acuerdo o no, esta China cada vez más poderosa seguirá su propio camino, con sus virtudes y con sus defectos.

21 octubre, 2017

"El País" de España y China

Leo hoy un editorial de El País de España titulado "China, más de lo mismo", al cual se puede acceder pinchando en este enlace, y sobre el que me gustaría hacer las siguientes reflexiones:

Según el editorial del diario español, "por enésima vez un dirigente chino ha anunciado ´una nueva era´."... "pero al igual que ha sucedido desde que en 1949 el PCCh se hiciera completamente con el poder en China continental, esto no significa en absoluto que vaya a producirse mejora alguna en cuanto al respeto de los derechos humanos". (Las letras en negritas son del autor de este blog)

Modestamente, ni en todos los Congresos del PCCh, ni todos los dirigentes del mismo desde 1949, han anunciado "una nueva era". ¿Ha estudiado en detalle El País todos los Congresos del PCCh realizados desde 1949? 

La "nueva era" anunciada por Xi Jinping tiene y tendrá consecuencias importantes en la política, economía y vida social del país, y por consiguiente, y debido al papel que juega hoy China en el mundo, tendrá importantes repercusiones globales.

El editorial pone énfasis en dos temas importantes: el marco jurídico y el imperio de la ley, por un lado, y los derechos humanos por el otro.

Con todos los defectos y críticas que se puedan hacer a la China de hoy, está claro, creo, para cualquier observador de la evolución del país asiático, que la situación actual no es la misma que en los años anteriores transcurridos desde 1949.

Sólo como un ejemplo, hasta 1979 las inversiones extranjeras no estaban permitidas en la República Popular. En especial desde la entrada en la Organización Mundial del Comercio en el 2001 mucho ha cambiado el marco legal. Una muestra de ello son las miles de empresas extranjeras que se han instalado en el país más poblado de la tierra. Se podrá discutir si el marco legal es perfecto o no, pero es evidente que ha habido cambios muy importantes en este aspecto y no todo es como desde 1949.

En relación con los derechos humanos, llama la atención la contundencia de El País cuando dice que "en absoluto" va a producirse "mejora alguna" en este tema. Parece que tuviese una bola mágica para adivinar el futuro.

China no es un país perfecto en muchos sentidos, incluido el de los derechos humanos. Y es un país muy complejo y lleno de contradicciones que no pueden resumirse de forma sencilla. Hay muchos países donde se realizan elecciones al tiempo que se violan los derechos humanos, entre ellos el derecho a una vida digna. Hasta en Afganistán ha habido recientemente ya tres elecciones, pero dudo que la situación de los derechos humanos de sus mujeres sea la ideal.

En el caso de China, es importante mirar hacia atrás, desde 1949 como dice el periódico español, y comparar cómo han cambiado muchas cosas en la vida de sus ciudadanos.

La vida diaria de los chinos hoy no es la de los años de la "Revolución Cultural" y actualmente, sólo como un ejemplo, sus ciudadanos pueden salir del país libremente y viajar por todo el mundo, como lo están haciendo cada vez más y estudiar o trabajar en el extranjero, cuando hasta los años 80 no podían ni siquiera movilizarse libremente de una ciudad a otra del país. En este caso, pues, no todo es tampoco como desde 1949.

¿Quiere decir esto que la situación de los derechos humanos sea perfecta, que no exista censura? No, pero no pueden negarse los beneficios de los que gozan sus ciudadanos actualmente, aparte de una tremenda reducción de la pobreza y mejora en su calidad de vida, y que no tenían hasta hace sólo unas pocas décadas. Por lo tanto, al tiempo que existen fenómenos negativos, hay que reconocer que sí ha habido mejoras y no todo es igual como desde 1949.

Me extraña no ver éste gran énfasis de El País en lo relacionado con los derechos humanos en China, cuando habla de otros países donde por ejemplo no existe legalmente una igualdad entre hombres y mujeres, donde hay discriminación racial o religiosa, donde la homosexualidad está perseguida, donde los abusos policiales son el pan de cada día, donde los inmigrantes son discriminados y tratados como delincuentes, donde los niños tienen que revolver la basura para buscar un poco de comida, donde la corrupción -y no hay que irse muy lejos de España- es una enfermedad social.

Prácticamente todo el mundo, o mejor dicho casi todos los medios de comunicación del mundo están pendientes de los resultados de este XIX Congreso del PCCh. Sin embargo, para la línea editorial de El País, este Congreso es "más de lo mismo". Obviamente tienen la libertad y el derecho de considerarlo así. 

Sin embargo creo que los lectores de un medio de comunicación que se llama a sí mismo "El periódico global", podrían esperar un análisis editorial más general y amplio de este Congreso -que por cierto aún no ha terminado- y no sólo centrarse en dos aspectos de China, y concluir que el Congreso, que insisto aún no ha finalizado, "es más de lo mismo".

Días atrás, cenando con un grupo de jóvenes chinos de habla hispana, entre ellos periodistas, me preguntaron "¿Por qué El País es tan anti-chino?, ¿Por qué sólo habla y muestra los aspectos negativos de China?" Reconozco que no dí una respuesta y cambié de tema, pero al leer el editorial de hoy no dejo de pensar en esas preguntas.

13 octubre, 2017

Pasado y presente de los congresos del Partido Comunista de China

Como se ha anunciado públicamente desde hace bastante tiempo, el 18 de Octubre tendrá lugar en Beijing el XIXº Congreso Nacional del Partido Comunista de China. Fieles a las supersticiones que han regresado a la China de hoy, el 18 es un número de "prosperidad y riqueza" en la tradición china. Estoy casi seguro que no se habría elegido el día 14 ("quiero morir") para esa inauguración.

Igual que en los Congresos de los últimos años, como en las reuniones de la Asamblea Popular China (parlamento), las convocatorias se anuncian previamente de forma pública. Se establecen centros de prensa, se permite la asistencia de periodistas a algunas sesiones plenarias (como la inauguración y la clausura), y se realizan conferencias de prensa. Incluso el cuerpo diplomático acreditado en Beijing es invitado a participar en algunas de esas inauguraciones y clausuras.

En este sentido, y espero que no se me malinterprete, es lo mismo o parecido a lo que ocurre en muchos congresos de partidos políticos en Occidente. En China, sin embargo, las cosas no son tan fáciles. Los periodistas, diplomáticos y seguidores de la situación china llevan semanas o meses intentando averiguar qué pasará en este Congreso, en especial en lo que a los cambios en los principales puestos directivos se refiere, y a la nueva posición que podría tener el actual líder Xi Jinping.

Es verdad que siguen existiendo reuniones secretas, como las que tienen lugar todos los años en el balneario de Beidaihe desde hace décadas, cerca de 300 kilómetros de Beijing, y que muchas Sesiones Plenarias del Partido se anuncian sólo una vez realizadas.

Esta "apertura" al exterior de las principales reuniones del Partido y el Parlamento no ocurría a mediados de los años 70, cuando llegué a la República Popular.

En esos años los Congresos, Sesiones Plenarias del Comité Central, y reuniones del Parlamento, se anunciaban siempre sólo después de haberse realizado.

En esa época el trabajo de los periodistas, diplomáticos, observadores de China y espías -había no pocos en Embajadas importantes en Beijing- no era tarea fácil, o mucho más difícil que ahora.



Los que vivíamos en el Hotel de la Amistad, donde residían los llamados "expertos extranjeros", nos enterábamos de que iba a tener lugar una reunión importante ya que un grupo selecto de personas que trabajaban en la Agencia Xinhua, Radio Pekin -como se llamaba entonces- u otros organismos de prensa, eran trasladados a un lugar secreto durante días o semanas, sin comunicaciones con el exterior, para dedicarse a la corrección de estilo de los diferentes comunicados que, en decenas de lenguas extranjeras, incluido hasta el esperanto, se emitirían una vez terminadas las reuniones.

Más de una vez, los periodistas, diplomáticos o espías, presumían que "algo estaba pasando", ya que les resultaba "anormal" ver tantos vehículos en el Gran Palacio del Pueblo, y las luces encendidas hasta altas horas de la noche. También se producían de vez en cuando filtraciones desde Hong Kong, muchas veces por parte de las diversas facciones del Partido y el Gobierno. Una de las fuentes más prestigiosas era el periodista David Bonavia, corresponsal de The London Times en Beijing desde 1972 y luego articulista del "Far Eastern Economic Review", una especie de "Biblia" indispensable para los seguidores de la actualidad china.

Años después del comienzo de la política de apertura al exterior, en diciembre de 1978, esas reuniones importantes se fueron anunciando antes de realizarse y se comenzó a invitar a periodistas y diplomáticos extranjeros. De todos modos eran años sin Internet y los medios de comunicación que existen en la actualidad y había que ingeniarse por dar la exclusiva.

Es muy famoso el caso, y no sé si conocido suficientemente, de cómo la Agencia EFE, único medio de prensa español entonces, dio la noticia del nombramiento de Zhao Ziyang como Primer Ministro en 1980. El corresponsal de EFE preparó previamente una crónica sobre el nombramiento del nuevo Primero Ministro y la dejó en manos de sus colaboradores. Se presentó en el Gran Palacio del Pueblo con un paraguas rojo y cuando el anuncio fue oficial, se retiró a la plaza de Tiananmen y abrió su paraguas. Sus colaboradores estaban observando la plaza con prismáticos desde el Hotel Pekin, y cuando lo vieron abrir el paraguas, inmediatamente enviaron por telex la crónica ya preparada a Madrid.

Mucho ha cambiado desde entonces, y es mucho lo que sigue siendo igual que hace más de cuarenta años. La escenografía es la misma de entonces -las tazas de té, las toallitas calientes, el fondo del escenario con la hoz y el martillo y las banderas rojas, los dirigentes "uniformados", antes con la mal llamada "chaqueta Mao", pero ahora con los mismos trajes, las mismas camisas y las mismas corbatas.

Cuando llegué a Beijing días atrás, me "asombró" ver en las calles de la ciudad, prácticamente las mismas consignas que se ponían hace cuatro décadas, con la diferencia de que ahora eran previas, y no posteriores al Congreso, que habían cambiado los verbos y los nombres. Los mismos colores, letras blancas sobre un fondo rojo, la misma caligrafía y en muchos casos las mismas consignas "Viva la República Popular China", "Viva el Partido Comunista de China", "Con actos concretos respondamos a la victoriosa convocatoria del Congreso del Partido Comunista", "Unámonos firmemente en torno al Comité Central del Partido con Xi Jinping como centro del mismo".

Aunque no se anuncie públicamente, los trabajadores de la capital china que vienen del interior del país son expulsados de la ciudad, se controla más la prostitución, algunos clubes nocturnos son cerrados, los vehículos del interior no pueden entrar a la capital, y centenares o miles de empresas de los alrededores de Beijing son obligadas a cerrar sus puertas -las pérdidas corren por su cuenta- para intentar que la contaminación desaparezca durante el Congreso.

En definitiva, mucho ha cambiado, mucho sigue siendo igual en este tipo de acontecimientos.

06 octubre, 2017

Cátedra China.... y 2

En mi anterior entrada sobre este tema, concentrado en el "core", el Presidente Xi Jinping y en medio del estupor que me causó este tema, se me pasó por alto que el nombre del Primer Ministro chino, está también mal escrito y le llaman "Li Kejiang".

Agradezco a quienes me lo advirtieron.

O sea, en la portada de una revista dedicada exclusivamente a China de una Institución que dice estar integrada por expertos en China, aparecen mal escritos los nombres tanto del Presidente como del Primer Ministro de la República Popular China.

No he visto esto nunca esto antes, por ejemplo en la prensa general española. Es más, cuando surgen estos errores en diarios de prestigio como por ejemplo El País, para citar sólo un ejemplo, y al cual he criticado más de una vez, no es en las crónicas de sus corresponsales en China, que no cometen este tipo de errores, sino en noticias fechadas en Madrid u otros lugares del mundo.

Después de todo lo dicho en mi anterior entrada, y con este nuevo error (pido disculpas habérmelo pasado), ya no quedan más palabras para definir esta situación.



Nota: la luz blanca que aparece en en centro de la Portada no se debe a un error fotográfico mío, sino que así es como aparece en la revista)