09 marzo, 2017

China, Taiwán y la Cámara de Comercio de Madrid

Recibo con asombro un e-mail de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Madrid anunciando un Encuentro Empresarial en "China y Taiwán" en abril de este año.

Veo a continuación una imagen donde aparece China continental con la bandera de la República Popular China y la isla de Taiwán con la bandera de la llamada "República de China". 




Sigo leyendo con asombro el texto y veo que, refiriéndose a Taiwán dice El país se presenta como una plataforma de entrada a China y los países del este asiático. 

No es mi intención entrar en una larga polémica sobre el origen de la situación de Taiwán desde el establecimiento de la República Popular China en 1949.

El hecho es que desde 1971, la llamada República de China, con "sede" en Taiwán, no es un país reconocido por las Naciones Unidas, ni por la mayoría de las organizaciones internacionales. En el caso del Comité Olímpico Internacional, por ejemplo, participa en los Juegos Olímpicos con el nombre de "China-Taipei". En la actualidad solo poco más de 20 países, en su mayor parte de Centroamérica y el Caribe tienen relaciones diplomáticas con la llamada "República de China", mientras que el resto del mundo las tiene con la República Popular.  

Los países como España, que reconocen al gobierno de Beijing, consideran que hay un solo país llamado China, más en concreto R.P.China y que Taiwán forma parte de la misma.

Es verdad que por las particularidades del caso, se mantienen de forma independiente relaciones no-gubernamentales (comerciales, culturales, etc.) con la isla de Taiwán, y que por ejemplo en las estadísticas de comercio exterior Taiwán, al igual que Hong Kong, tienen apartados independientes de lo que se conoce como China continental.

Sin embargo, en mi opinión, hablar de una "Misión a China y Taiwán" sería como hablar de una Misión "a España y Cataluña". Más grave aún es en mi opinión darle a Taiwán categoría de "país" para entrar a "China".

Es verdad, como me lo han aclarado, que la Cámara de Madrid no es un organismo gubernamental, pero tampoco estamos hablando de una empresa privada, sino de una entidad con una destacada presencia pública.

Creo modestamente que actitudes como ésta no contribuyen a mejorar el ambiente de las relaciones económicas entre España y China.

Una manera sencilla de resolver el problema hubiese sido decir que se trataba de una Misión a Shanghai y Taiwán, por ejemplo, y eliminando la bandera de la isla. De hecho, la prensa de Hong Kong, por ejemplo, no utiliza los términos "China y Taiwán" para referirse a esas dos entidades sino "China continental y Taiwán".

El anuncio de la Cámara de Madrid se puede ver en el link http://www.camaramadrid.es/asp/agenda/acto.asp?id=5150

17 febrero, 2017

La salida del BBVA de China

Con la venta del 1,7 % que aún tenía en el China Citic Bank, el BBVA se queda solamente con un porcentaje del 0,3 % en la entidad, lo que es en la práctica, y así lo titula la prensa china, un "abandono completo" del mercado chino por parte de la entidad financiera española.

En sus orígenes como Banco Exterior de España, luego Argentaria, hasta llegar al BBVA, fue el primer banco español en instalarse en China, con unas oficinas en el Hotel Jianguo que inauguró Miguel Boyer en la década de los ochenta durante la visita de Felipe Gonzales a la República Popular.

A partir del mediados del año 2000, el BBVA estableció una alianza estratégica con el Citic Bank, llegando a tener el 5 % de su capital en China Continental y el 15 % de su filial en Hong Kong.

Con el paso de los años, el banco ha ido desprendiéndose paulatinamente de sus participaciones y "vendiendo" esas retiradas como recogida de beneficios.

Algunos observadores consideran que desde el primer momento el BBVA se equivocó de socio, otros que se equivocó de estratégica. También están los que consideran que son las trabas del mercado chino lo que han llevado al banco a tomar esta decisión.

Posiblemente haya de todo un poco y todos tengan algo de razón. La cosa es que los otros bancos españoles con presencia en el china, la están incrementando.

En todo caso, la retirada del BBVA no es una buena noticia para las relaciones económicas entre España y China, ni tampoco una noticia agradable para China que quiere mostrar ahora más que nunca que es un mercado abierto.

02 febrero, 2017

Un canadiense entre la Segunda República Española y la Revolución China

Con alegría y emoción he visitado en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid la exposición La huella solidaria: El legado del doctor Bethune y la ayuda de los voluntarios canadienses a la Segunda República.

Los seguidores de estas "Reflexiones Orientales" podrán comprobar que éste es el tercer artículo que escribo sobre el médico canadiense en los últimos años, pero creo que vale la pena por lo interesante y lo poco que se conoce sobre este tema.

Cuando llegué a China en 1975, el primer viaje fuera de Beijing con el Instituto de Idiomas fue a la ciudad de Shijiazhuang, capital de la provincia de Hebei. En la exposición del Conde Duque el nombre figura como "Shih-chia Chuang" debido seguramente a la transcripción que se hizo hace muchos atrás del nombre de la ciudad.

En Shijiazhuang se encuentra la tumba del Dr. Norman Bethune, una estatua y un museo en su memoria, junto con la del Doctor Kotnis de la India quien llegó a presidir el Hospital de la Paz Internacional Norman Bethune, en esa ciudad, luego del fallecimiento del canadiense. 

En la China de esa época "Baiqiu´en" 白求恩 -su nombre chino- era prácticamente el nombre extranjero más conocido en el país, por jóvenes y viejos,(detrás de otros nombres extranjeros como Marx, Engels, Lenin o Stalin) y gracias a él Canadá -su país de origen- era y es considerado como uno de los más amigos de China.

A eso contribuyó que Mao Zedong llegó a escribir un artículo "En memoria de Baiqiu´en" en 1939 con el cual se hicieron hasta libros infantiles ilustrados que se leían en las escuelas. Acostumbrada a décadas de invasiones y humillaciones por parte de potencias extranjeras, llamaba mucho la atención que un ciudadano canadiense viniera a China en medio de la guerra contra la invasión japonesa a ayudar al pueblo chino y trabajar y vivir en unas condiciones muy desfavorables.


Cartel chino del Dr. Bethune con una inscripción de Mao Zedong


También gracias a ese artículo de Mao los chinos en general tuvieron conocimiento de la intervención extranjera contra la IIª República ya que el líder chino indicaba en su artículo: "En 1936, cuando los fascistas alemanes e italianos intervinieron en España, (Norman Bethune) fue al frente de combate a servir al pueblo español que luchaba contra el fascismo".

La exposición de Madrid se centra principalmente en la participación del Dr. Bethune en las Brigadas Internacionales, en concreto la canadiense, que participaron en apoyo de la IIª República. Desde el punto de vista médico la gran contribución y ayuda del Dr. Bethune fue la creación del Servicio Canadiense de Transfusión de Sangre Móvil gracias al cual se salvaron muchas vidas.

Aunque sólo estuvo ocho meses en España pasó por Madrid, Valencia y Barcelona y fue testigo directo de la matanza que las fuerzas golpistas, apoyadas por aviones alemanes e italianos realizaron en la carretera Málaga-Almería disparando contra mujeres, ancianos y niños desarmados que huían de Málaga tras la pérdida de la ciudad por parte del bando Republicano. El Dr. Bethune estuvo días en esa carretera intentando en la medida de sus posibilidades dar ayuda a los heridos de lo que fue una verdadera masacre sobre una población civil.

En junio de 1937 regresa a Canadá y hace una gira por ese país y los Estados Unidos para recoger fondos que permitieran seguir apoyando al servicio canadiense de transfusión de sangre móvil.

Sinceramente no sé cuál fue la razón por la que en lugar en regresar a España se dirige en 1938 a China, a ayudar, siempre como médico, al Ejército Rojo durante la invasión japonesa. Muy probablemente esas fueron las instrucciones que recibió del Partido Comunista, del cual era miembro declarado.

Poco también fue el tiempo que pudo estar en el país asiático ya que debido a la infección que se produce en un dedo mientras realiza una operación, fallece el 12 de noviembre de 1939.

En la revolución china y en su guerra de resistencia contra el Japón, no hubo brigadas internacionales de apoyo, como en el caso español con la IIª República.

Sí, sin embargo, participó un reducido grupo de extranjeros provenientes de diversos países. Aparte del Dr. Bethune, vinieron cinco médicos de la India, encabezados por el citado Dr. Kotnis, así como el neozelandés Rewi Alley, el Dr. George Hatem (conocido como Mahaide, quien estuvo a punto a ir a participar en la Guerra Civil Española), el polaco Israel Epstein, o el judío de origen estadounidense Sidney Shapiro, entre otros.

Gracias a Lesley McLachlan, de Nueva Zelanda, he podido conocer la fascinante historia de su compatriota  Kathleen Hall, enfermera misionera, de la Iglesia Anglicana, quien estuvo también en China durante la guerra de resistencia contra el Japón, y conoció y trabajó con el Dr. Bethune. Éste llegó a definirla como "un ángel" ya que se comprometió a viajar a la capital china para conseguir medicinas y material médico.

En sus cortas estancias en España y en China el Dr. Norman Bethune fue todo un ejemplo de solidaridad, ayuda a los más débiles y necesitados y voluntad de lucha contra el fascismo. Si bien en España su historia no es muy conocida -aunque exposiciones como la del Conde Duque ayuden mucho- fue una figura que de alguna manera contribuyó a que se creara, por lo menos en China, una relación entre lo que fue la IIª República y la guerra de resistencia contra la invasión japonesa.

Ojalá el Dr. Norman Bethune pueda tener algún día en España algún símbolo para su recuerdo permanente, como ya lo tiene tanto en Canadá como en China.

La exposición que visité fue organizada por Fundación Canadá, la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, el Ayuntamiento de Madrid y el Centro Cultural Conde Duque, y ha sido producida por el Centro Andaluz de la Fotografía y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Enhorabuena a todos por tan loable iniciativa.


26 enero, 2017

De Gallos, Años Nuevos y Fiestas de la Primavera

Una vez más vamos a entrar en el Año Nuevo Chino. Mucho se ha escrito y se escribirá sobre el mismo y por eso aquí me gustaría hacer unas pocas reflexiones relacionadas con este acontecimiento.

Como no soy sinólogo ni me considero experto en China, baso estas reflexiones en la experiencia de los casi 42 años de relaciones con la República Popular y en lo que he ido observando y hablando en este período de tiempo.





- Año Nuevo Chino, Año Nuevo Lunar o Fiesta de la Primavera.

En primer lugar está el tema de cómo llamarlo. Cuando llegué a China, sólo se usaba el término "Fiesta de la Primavera" 春节, término que se sigue usando mayoritariamente en la actualidad. Por ejemplo el transporte de miles de millones de personas durante este período se conoce en chino como 春运 (chunyun) o transporte de la primavera. He visto que en la prensa de Taiwan,también utilizan mucho el término "Fiesta de la Primavera". Uno de los mensajes más usuales es "Feliz Fiesta de la Primavera". 

El año nuevo no sólo se festeja en China, sino también en otros países que han tenido una gran influencia del gigante asiático, pero que por razones obvias no pueden llamarlo "Año Nuevo Chino". 

En esos casos, o bien utilizan el término "Año Nuevo Lunar" o sus propios nombres. En Vietnam, por ejemplo, el Año Nuevo es el Tết y en Corea es el Seollal.

Si bien, incluso en la misma China se habla también de Año Nuevo Lunar, o calendario lunar, en realidad éste está basado en un sistema lunisolar, ya que aparte de los ciclos de la luna utiliza las estaciones solares. Lo que pasa es que la base principal del calendario son las fases de la Luna, y el Año Nuevo comienza el día de luna nueva, de allí la costumbre de llamarlo Lunar.

Por último, el término Año Nuevo Chino es más bien utilizado desde el exterior para referirse a la Fiesta de la Primavera, o por los propios chinos para explicar al exterior esta festividad.

- ¿En qué año estamos en China?

En muchas publicaciones se indica que, al igual que el Calendario Judío o Musulmán, por ejemplo, los chinos tienen el suyo propio y se dice con frecuencia que "China ha entrado en el año XXXX"

En realidad los chinos nunca utilizaron hasta la época moderna un sistema correlativo para nombrar a los años. La primera dinastía del país, la Xia, se estableció alrededor del año 2070 antes de Cristo y por eso es frecuente ver escrito que el país ha entrado en el año 4.000 y tanto. Sin embargo la realidad es otra.

Los años en China se contaban según el tiempo en el cual estaban en el poder los emperadores de la diferentes dinastías. Cuando ese emperador fallecía, el que le sucedía empezaba a gobernar en el año 1 de su mandato. Por ejemplo, se dice que El emperador Kangxi, gobernante durante la dinastía Qing (1654-1722), nació el 18 de marzo (4 de mayo de 1654) del año 11 del reinado de Shunzi.(Fuente: Web "De Oriente a Occidente").

Con la Revolución de 1911 que establece la República, el gobierno de Sun Yat-sen adopta oficialmente el calendario gregoriano a partir del 1 de enero de 1912 cuando asume la presidencia de la República. Incluso durante muchos años, al referirse a un año determinado posterior a 1912 se escribía, por ejemplo, "año 1922 (año 11 de la República)".

En 1949, al establecerse la República Popular China, se confirma al gregoriano como el calendario oficial del país.

En todo caso, en mis 42 años relacionado con China nunca he visto en ningún medio escrito del país referencia alguna a "en el año cuatro mil y tantos". Los libros de historia por ejemplo, ponen el año de reinado de un emperador de tal Dinastía y, entre paréntesis, el año correspondiente al calendario gregoriano. En la actualidad nadie en China hace referencia alguna a que se está entrando o se está en el año cuatro mil y pico.

- ¿Cómo llamamos al "Año del Gallo"?

El sistema del calendario chino es muy complicado ya que hay que combinar diferentes elementos. Por un lado tenemos a 12 animales (rata, buey, tigre, conejo -gato en algún país como Corea-, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo). Al mismo tiempo, cada uno de estos animales está relacionado, cada 12 años, con uno de los siguientes cinco elementos: metal, madera, agua, fuego y tierra.

Así tendríamos un año del gallo de metal, uno del de madera, uno del de agua, otro del de fuego y por último otro del de la tierra, cada uno cada 12 años.

Un ciclo completo, entonces, serían 12x5= 60 años, tras las cuales se volvería a empezar. 

Aparte de esto, están los años Yang (pares y masculinos) y los años Yin (impares y femeninos). El dragón, que no tiene femenino, cae siempre en años pares; mientras que la serpiente cae siempre en año impares, o sea femeninos.

Para ver en qué año estamos tendríamos que ver el animal, el elemento y si es Yin  o Yang. En teoría, pues, entraríamos ahora en el año de la gallina de fuego. 

Sin embargo, debido a la complicación de la combinación de tantos elementos, y con la costumbre china de simplificar al máximo las cosas, al final en el día a día sólo se nombra al animal y con un solo caracter. Por eso, aunque digamos (ji) en realidad podríamos estar diciendo gallo, gallina o pollo. Lo mismo pasa con otros animales como por ejemplo perro, buey, conejo, etc.

En mis décadas en China, aunque no he llegado al ciclo de los 60 años, sí ya ha pasado por tres series de 12 animales, y en todos los casos he visto que sólo se nombran los años por los animales: por ejemplo, ahora todo el mundo habla y escribe sobre el Año del Gallo  鸡年 (lo mismo he visto en la prensa de Taiwán), y no he visto ninguna mención al "Año del Gallo de Fuego", y menos aún a definirlo como de la Gallina ya que es un año impar.

Por eso, no entiendo por qué en España -no sé cómo será en otros países- se usa tanto lo del "Año del Gallo de Fuego", y el que entramos en el año cuatro mil y tanto del calendario chino.

Como decía al principio, ni soy sinólogo ni experto y por eso quedo a la espera de que los conocedores de la materia puedan explicar el por qué indican que China entra en el año cuatro mil y tantos, y por qué esa costumbre de llamarlo Gallo de Fuego, cuando es una expresión que en China no se usa. 

Queden pues estas páginas a la entera disposición de aquellos que puedan aclararme estas dudas.

22 enero, 2017

Una vez más sobre China y el Vaticano

En mi reflexión del pasado 30 de diciembre, Esperando el año del gallo señalaba lo siguiente:


Tanto el Vaticano como la República Popular se caracterizan por su paciencia, visión a largo plazo y por contar con excelentes diplomáticos y por ello, a riesgo de equivocarme, no me sorprendería ver en el 2017 un establecimiento de relaciones entre ambas partes.

En la entrevista exclusiva que el diario El País de España publicó el pasado sábado con el Papa Francisco, el siguiente fue el diálogo relacionado con China:

P. ¿Esa diplomacia vaticana se puede extender a China pronto?
R. De hecho, hay una comisión que hace años está trabajando con China y que se reúne cada tres meses, una vez aquí y otra en Pekín. Y hay mucho diálogo con China. China tiene siempre ese halo de misterio que es fascinante. Hace dos o tres meses, con la exposición del museo vaticano en Pekín, estaban felices. Y ellos vienen el año que viene acá al Vaticano con sus cosas, sus museos.
P. ¿Y va a ir pronto a China?
R. Yo, cuando me inviten. Lo saben ellos. Además, en China las iglesias están llenas. Se puede practicar la religión en China.
Habrá que esperar y seguir observando de cerca, pero este puede ser el gran movimiento diplomático de China y el Vaticano este año, no sólo con repercusiones religiosas, sino diplomáticas.


16 enero, 2017

El idioma chino y el pinyin

A los pocos años de establecida la República Popular China y después de décadas de guerras y hambre, uno de los tantos problemas a los que se enfrentaba el joven Estado era a la alfabetización de su población, que vivía mayoritariamente en el campo.

Casi el 90 por 100 de la población era analfabeta y para resolver este problema China se enfrentaba entre otras dificultades, a las de su propio idioma, un idioma sin alfabeto, formado a base de decenas de miles de caracteres, cuya única forma de aprender era y es la memorización.





En los años 50 el Gobierno toma dos medidas para solucionar este problema: la simplificación de los caracteres, y el uso del pinyin como forma romanizada del idioma. El pinyin  es precisamente la tarea que emprende Zhou Youguang quien acaba de fallecer a los 111 años de edad en Beijing. Por eso se ha conocido siempre a Zhou Youguang como al "padre del pinyin" aunque él se consideraba su hijo.

El pinyin no es un idioma en sí mismo que quiera o pueda suplantar al chino, sino una transcripción fonética, un "alfabeto latino" del idioma chino para facilitar su estudio.Sería imposible que el pinyin suplantara a los caracteres chinos, ya que muchos de estos tienen la misma pronunciación, pero se escriben de diferente manera.

El pinyin, que fue adoptado oficialmente en 1958, facilitó el estudio del chino en las escuelas del país, el uso de diccionarios, y su aprendizaje relativamente más fácil por parte de los extranjeros.

Antes del uso del pinyin el sistema más usado en occidente para transcribir nombres chinos era el inglés Wade-Giles, había otra transcripción francesa -que por ejemplo escribía Pequin para nombrar a la capital china- aunque en general no había una unificación globalizada y el caos cundía en lo relacionado con la transcripción fonética de los nombres chinos a nivel general.

A mediados de los años 80, las Naciones Unidas, que tienen al chino como una de sus lenguas oficiales, aceptaron oficialmente el pinyin para la transcripción de nombres chinos. Sólo se aceptó como excepción los nombres de lugares o personas que por motivos históricos ya eran muy conocidos con otros nombres, que podían pasar a escribirse de las dos maneras Así tenemos por ejemplo a Mao Zedong, y a Mao Tse-tung; o a Guanzhou y Cantón.

El pinyin ha jugado pues un papel muy importante en la alfabetización de la población china y en el estudio del idioma por parte de los extranjeros. La llegada de los medios modernos de comunicación, como las computadoras o teléfonos inteligentes le han dado al invento de Zhou Youguang -cuyo nombre de nacimiento fue en realidad Zhou Yaping, y luego se lo cambió por el nombre artístico por el que se le conoció toda la vida- una nueva era de vigor y esplendor.

Todos los que hemos tenido la suerte de estudiar chino debemos pues estarle agradecidos a Zhou Youguang.

Actualmente el pinyin es de uso casi universal, aunque en el caso del español y su prensa lamentablemente no se ha unificado como en el inglés. Por la ejemplo, la Real Academia Española reconoce la palabra Shanghái por Shanghai, utilizando la tilde, "por tratarse de una transcripción, (que) debe someterse a las reglas de acentuación gráfica del español".  Con esa misma lógica Tianjin debería escribirse Tianjín. De esta manera encontramos Shanghai, Shanghái y Shangai en publicaciones en español.

En todo caso caso, y gracias a Zhou Yougyang, no solo millones de chinos sino miles de extranjeros pueden estudiar y hablar chino.

30 diciembre, 2016

Esperando el año del gallo

Sin lugar a dudas, creo que el 2017 será uno de los más interesantes de los últimos años para todos aquellos interesados en China. 

Antes de que el año del gallo comience oficialmente el 28 de enero según su calendario tradicional ya tendremos un hecho inédito, y es que por primera vez en la historia un Presidente de la República Popular participará en el Foro Económico Mundial de Davos que comenzará el 17 de enero, una muestra más del papel más activo que está jugando China, y en concreto Xi Jinping, en la escena internacional. 

Coincidiendo con el Foro, el 20 de enero tomará posesión Donald Trump como nuevo Presidente de los Estados Unidos, y dará comienzo a un nuevo período en las relaciones entre Beijing y Washington. En principio, y según lo visto y oído en la campaña electoral de Trump, nos esperan mayores enfrentamientos entre las dos principales potencias económicas del mundo.

Es verdad, no obstante, que lo que se dice en una campaña electoral en muchos casos luego no se lleva a la práctica. También es verdad que a lo largo de la historia de las últimas décadas la República Popular siempre se ha llevado mejor con las Administraciones Republicanas que con las Demócratas. En todo caso será interesante ver este proceso, lo mismo que observar cómo esto afectará a las excelentes relaciones que Beijing tiene con Rusia, que ha declarado de forma abierta su apoyo a Donald Trump en las elecciones de los EE.UU.





Siguiendo en el terreno internacional, las malas relaciones con Japón, la situación de Corea del Norte y sus planes de desarrollo nuclear, y en especial los conflictos que Beijing mantiene con varios países en el Mar del Sur de China no harán más que agravarse, con una posible mayor intervención de EE.UU. y Japón, aunque parece que por lo menos la situación con Filipinas y su nuevo presidente tienden a mejorar.

Aparte de todo esto, la batalla diplomática con Taiwán aún no ha finalizado -el último episodio ha sido el reconocimiento de Santo Tomé y Príncipe al gobierno de la República Popular tras romper sus relaciones con Taipei- y a Beijing le preocupan los deseos de independencia de la isla desde la asunción al poder de Tsai Ing-wen, del DPP (Democratic People´s Party), después de ocho años de gobierno del Guomindang (Kuomintang) con el cual el Partido Comunista había alcanzado buenas relaciones. De la misma forma le preocupan las nuevas relaciones que Estados Unidos vaya a mantener con Taiwán. La conversación telefónica mantenida recientemente entre Donald Trump y la Presidenta Tsai es un hecho que molestó profundamente a la República Popular.

Por si no tuviera más problemas que enfrentar, en marzo del 2017 se celebrarán las primeras elecciones directas en Hong Kong para elegir a las autoridades de la ex colonia británica. La condición impuesta por Beijing de dar primero el visto bueno a los candidatos, lo cual implica que las elecciones no serán libres, desató una ola de protestas callejeras en Hong Kong y convierten el tema de las elecciones en una olla a presión.

La iniciativa china de renovar las antiguas rutas de la seda, por tierra y por mar, no parece que esté dando muchos frutos concretos, aparte del caso de Paquistán, por lo que habrá que ver si en el 2017 se logran avances significativos en este sentido. 

Por último, y no menos importante, está el acercamiento entre Beijing y el Vaticano. Es verdad que quedan aún obstáculos importantes por resolver -obstáculos que no son nuevos, como el nombramiento de los obispos-, pero ambas partes están negociando directamente y haciendo gestos amistosos mutuos, lo cual es algo nuevo. Tanto el Vaticano como la República Popular se caracterizan por su paciencia, visión a largo plazo y por contar con excelentes diplomáticos y por ello, a riesgo de equivocarme, no me sorprendería ver en el 2017 un establecimiento de relaciones entre ambas partes.

En el plano interior, el hecho más trascendental, salvo que ocurra algo imprevisible, será el XIX Congreso del Partido Comunista, previsto para la segunda mitad del 2017, lo cual no hará más que agravar, en los primeros meses del año, las luchas internas dentro del Partido. Xi Jinping continúa de forma firme y constante con su campaña contra la corrupción -también una forma de ir deshaciéndose de sus rivales- al tiempo que, en muchos aspectos de la vida diaria, está haciendo esfuerzos para reforzar su papel como líder indiscutible del Partido, el Ejército y el país, en muchos casos volviendo a utilizar gestos -algo que en China es muy importante-, un vocabulario y medidas que, en cierto modo y salvando las diferencias, hacen recordar más a la China de Mao que a la que empezó a transformarse con Deng Xiaoping.

De forma paralela, el país deberá continuar con sus reformas económicas, hacer cada vez mayores esfuerzos para alcanzar unas tasas de crecimiento económicas mínimas que garanticen la paz social y hacer frente a un número creciente de conflictos comerciales con el resto del mundo.

En resumen, a medida que aumenta su poderío económico y su posición en el mundo, son mayores los temas a los cuales la República Popular tendrá que hacer frente en el terreno internacional. Para ello, cuenta a su favor, y lo está utilizando de forma directa y lo seguirá haciendo, con su inmensa capacidad financiera y el "caramelo" de ser el país más poblado del mundo con una población con un poder adquisitivo cada vez mayor. 

Mientras internamente se ven cada vez mayores reflejos de lo que fue la China de Mao, en lo internacional, por el contrario, los reflejos que se ven son, en cierta medida, los que se criticaban en los años del fundador de la República Popular.

En todo caso, la China del año del gallo no pasará inadvertida en el mundo, nos guste o no, nos interese o no.