24 junio, 2018

Uruguay, cansado de esperar a la Unión Europa, decide impulsar con fuerza en Mercosur un Tratado de Libre Comercio con China

Desde que el pasado 17 y 18 de Junio tuviera lugar la Cumbre de Mercosur en Paraguay, tras la cual Uruguay asumió la presidencia pro témpore hasta finales de este año, se ha reiterado de forma firme, por un lado el escepticismo del país ante un posible Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea y por el otro su voluntad de impulsar un Acuerdo similar del grupo con la República Popular China.

Al mismo tiempo, y ante las diferencias y problemas internos que existen en el Mercosur, el gobierno uruguayo ha manifestado su intención de profundizar de forma individual las relaciones bilaterales con China, su principal socio comercial. 

Algunas de las declaraciones realizadas durante y tras la cumbre por el Presidente Tabaré Vázquez y su Ministro de Asuntos Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, han sido muy claras y directas. 

Refiriéndose a la Unión Europea el presidente uruguayo dejó bien clara su posición: "no estamos dispuestos a perder el tiempo en negociaciones eternas", y su objetivo no es "firmar un `acuerdito`" con el grupo europeo.

Y es que las negociaciones para la firma de un TLC entre Mercosur y la Unión Europea llevan ya más de veinte años y cada una de las reuniones parece ser la "última", la "definitiva", como se esperaba por ejemplo en la del pasado mes de marzo.

Uno de los principales obstáculos para llegar a un Acuerdo es el relacionado con la carne, un sector subvencionado en Europa, dentro de la cual países como Francia, Irlanda o Polonia son los que tendrían una posición más dura debido a las presiones internas que reciben de sus ganaderos.

Creo que cuando Tabaré Vázquez dice "un acuerdito" se refiere precisamente a la oferta europea para la entrada de carne, muy lejos de las aspiraciones mínimas de Mercosur.


No todos los países de la Unión tienen la misma posición sobre el TLC, y lo mismo pasa en Mercosur. Hay demasiadas "lineas rojas" que ambas partes no quieren cruzar.

En un momento se llegó a hablar de dejar a la carne fuera del acuerdo e incluir el tema de los lácteos, una "linea roja" para Uruguay que indica con razón que se vería afectado por las subvenciones que el sector lechero tiene en el viejo continente.

Dentro de Mercosur, Brasil y hasta hace muy poco Argentina, eran los países más activos y optimistas en relación con un acuerdo con Europa. 

Uruguay, por su parte, parece cansado de esperar y "perder el tiempo" como indicó su Presidente que considera que si no es el Grupo, el país debe abrirse más al mundo, al Pacífico en general y a países asiáticos como China o Corea del Sur, entre otros.

El gobierno uruguayo estaría pues dispuesto a poner toda la carne en el asador en el caso de China, su principal socio comercial. El país más pequeño del grupo ve con cierta "rabia" y razón cómo países competidores de Mercosur, como Chile, Costa Rica o Nueva Zelanda, pagan aranceles muchos más bajos en sus ventas a la República Popular, gracias a los TLC firmados con Beijing, mientras que Mercosur tiene que abonar cerca de 15 por 100 de tasas. 

En este sentido, y aprovechando la presidencia de Mercosur, el gobierno uruguayo ha expresado su posición de poner "especial énfasis" en las relaciones con China. En este sentido, ya ha anunciado que convocará en Montevideo en el segundo semestre de este año a una reunión Mercosur-China.

En este aspecto el camino no será fácil. Brasil no parece muy entusiasmado con la idea. Argentina, que hasta hace poco apostaba por Europa, parece haber cambiado de opinión muy recientemente y Mauricio Macri declaró hace pocos días que China "es un aliado potencial estratégico". Paraguay tiene el "problema" de que aún no ha establecido relaciones diplomáticas con la República Popular. Si bien la próxima asunción a la Presidencia en agosto por parte de Mario Abdo podría cambiar algo las cosas, ya que expresó su deseo de "abrir lazos" con Beijing, el proceso no parece fácil.

"Mercosur no funciona", dicen muchos analistas que también opinan que sus socios "no le dejarán" a Uruguay seguir muy adelante por este camino de acercamiento a China.

En todo caso lo que parece tener claro el gobierno uruguayo es su decisión de impulsar al máximo posible las relaciones individuales de su país con el gigante asiático.

El Ministro de Asuntos Exteriores de la República Oriental ya ha anunciado que viajará este año dos veces a China, en agosto y noviembre, que se reunirá con su colega Wang Yi para la rúbrica de Acuerdos para mejorar la integración de Uruguay en el Proyecto de `Una Franja, Una Ruta` y que presentará ante las autoridades chinas al Puerto de Montevideo como un centro de distribución muy importante para la introducción de mercancías y bienes chinos a América.

Otro de los objetivos del Canciller uruguayo parece ser el de lograr que el Presidente chino Xi Jinping visite Montevideo tras participar en la reunión del G-20 que tendrá lugar en Buenos Aires del 30 de Noviembre al 1 de Diciembre. Si esa visita tiene lugar sería un gran éxito para la diplomacia uruguaya y pondría un broche de oro al año en el cual se celebran tres décadas desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.

Un posible viaje de Xi Jinping al país que ejerce la Presidencia de Mercosur podría ser aprovechado también para un acercamiento entre China y Paraguay.


Todo esto tiene lugar al tiempo que en Europa, y más concretamente en España, se reiteran por un lado los "miedos" y "preocupación" ante los avances comerciales alcanzados entre la República Popular y América Latina, y por el otro se sigue insistiendo en la teoría de la "triangulación" según la cual España es el puente o trampolín ideal para que China entre en Latinoamérica.

Hace ya años que China se ha convertido en uno de los más importantes socios comerciales de América Latina y en el caso de algunos países como Uruguay, en el principal. El país asiático compra, vende e invierte en el sub-continente de forma directa sin pasar por ningún "trampolín" o "puerta de entrada". Al mismo tiempo ya ha firmado tres Acuerdos de Libre Comercio en la región: con Chile, Costa Rica y Perú.

También hace tiempo, en mi opinión, que América Latina ha dejado de ser una prioridad en la política exterior europea y española en particular. ¿Cuántos presidentes de gobierno españoles han visitado América Latina, si dejamos de lado la participación en cumbres internacionales o en la toma de posesión de nuevos presidentes? En esos mismos años han sido numerosas las visitas de Jefes de Estado o de Gobierno de la República Popular que se han desplazado a la región.

El proyecto de la Unión Europea, además, parece tambalearse política y económicamente tras el Brexit, y más recientemente, con las medidas de gobiernos como los de Italia, Hungría o Polonia en relación con la inmigración, medidas que en casos como el de Italia con los gitanos, están rozando con lo que fue el nazismo. Algunos me criticarán y tildarán de exagerado, pero el gobierno de Roma, en los hechos, está buscando abiertamente una limpieza étnica en el país, empezando con los gitanos.

En todo caso, si a esto le sumamos los graves problemas a los que debe hacer frente en la actualidad la Unión Europea, y las claras divisiones existentes en la misma, no creo que sea el mejor momento para que, internamente, se pongan de acuerdo y aceleren la firma de un TLC con Mercosur.

Uruguay, por su parte, tiene en cierto sentido "las manos atadas" por sus socios de Mercosur -un proyecto que en muchos casos le ha perjudicado- y si no logra convencer al grupo sobre las ventajas de un TLC con China, le será difícil -por no decir imposible- llegar a un acuerdo unilateral con el Gobierno de Beijing.

En mi modesta opinión, para un país de las características geográficas y económicas como Uruguay, la apertura a nuevos mercados, en especial en la zona del Pacífico no puede más que aportarle beneficios, como se ha visto con China, como se está viendo con Corea del Sur, o como pronto se podría ver con Vietnam.

Por eso se puede comprenderse el "enfado" del Presidente Tabaré Vázquez y la insistencia de su gobierno para elevar a un nuevo nivel sus ya buenas relaciones con la República Popular.

@PabloRovetta


17 junio, 2018

Mundial Rusia 2018: demografía, riqueza y tradición. El caso de China

Los seguidores de estas "Reflexiones Orientales" saben que he escrito más de una vez sobre fútbol, y en concreto sobre el tema de China.

Al final del artículo incluyo los enlaces de algunas de las entradas escritas.

Esta vez, y en relación con el Mundial de Rusia que se está desarrollando en estos momentos, me gustaría actualizar, y en algunos casos repetir algunas de las reflexiones hechas.

Desde que llegué a China en 1975, o sea 43 años atrás, no he dejado de escuchar las quejas de su población, muy aficionada al fútbol, sobre por qué siendo el país más poblado del mundo, no eran capaces de seleccionar a once buenos jugadores. 





En los últimos años, a este "razonamiento" demográfico, se ha unido el poderío financiero de China y sus empresas, como si con todo el dinero del mundo se pudiera mejorar el nivel de un deporte detrás del cual hay tradición, picardía y lo que en Uruguay llamamos "garra".


Tras la llegada del Presidente Xi Jinping al poder, el fútbol se ha transformado prácticamente en una "cuestión de Estado" para la República Popular. 

El "sueño" del Presidente Xi incluye tres aspectos: que China se pueda clasificar para un Mundial, que pueda organizar un Mundial, y por último que pueda ganarlo.

Para ello el país, sus empresas, sus equipos llevan gastados inmensas sumas de dinero, comprando equipos en Europa y contratando con salarios muy atractivos a técnicos y jugadores extranjeros, llegando a acuerdos para la apertura de escuelas, enviando a niños y jóvenes al exterior, y un largo etcétera.

Lamentablemente para el país asiático, todos esos esfuerzos no han dado resultados, y una vez más el país más poblado del mundo queda fuera de un Mundial. 

En realidad, no es nada nuevo, ya que la República Popular sólo participó en un Mundial de Fútbol, el de Corea-Japón del 2002 que, al realizarse en Asia, permitió a China llegar a estar entre los mejores del Continente ya que la participación de Corea del Sur y de Japón ya estaba asegurada, como anfitriones.

Volviendo a lo indicado en el principio, China se basa en dos pilares para intentar poder participar a nivel mundial en uno de los espectáculos de mayor prestigio como una Copa del Mundo de Fútbol.

En primer lugar, el factor demográfico. ¿Por qué no se pueden encontrar once buenos jugadores en el país más poblado del mundo? Por suerte para países como Uruguay -con una población inferior a la de un barrio de Beijing y que ha sido dos veces campeón del mundo, cuarto en México y en Sudáfrica y el país que más Copas de América ha ganado- el factor demográfico no es fundamental, en mi opinión. 

Con esta misma lógica demográfica China debería figurar como el país número uno de la tierra, no sólo en fútbol, sino en otros deportes. Es más, algo similar debería ocurrir con los otros países más poblados como la India, Estados Unidos o Indonesia.

En segundo lugar está el factor de poderío financiero. (Algo similar ocurre con los ricos países del Golfo Pérsico). 

A pesar de ser un deporte tremendamente mercantilizado donde "mandan" la televisión, las marcas, los patrocinadores, por suerte también cuentan cosas como la tradición. Quizás sea demasiado ingenuo, pero hasta ahora el ejemplo de China y de los ricos países de la región del Golfo, creo que me están dando la razón.

Países como Uruguay, entre otros, son una muestra de que la demografía y el dinero no son los elementos claves para figurar a la cabeza del mundo. No sé si existen en Uruguay escuelas de fútbol, y si es así, cuántas hay, Lo que sí veo en Uruguay y nunca he visto en China son niños jugando al fútbol en la calle y plazas de todo el país, con pelotas de plástico, en zapatillas o descalzos. De allí han salido figuras que en la actualidad brillan en el fútbol europeo, por ejemplo Luis Suárez, Cavani o Godín, entre otros.

Recientemente Luis Suárez declaró que "no me avergüenzo en decir que con once años cuidaba autos para ayudar a mi madre y a mis seis hermanos".

En fin, lo siento por mis amigos chinos.

Estoy seguro que la República Popular y su máximo dirigente seguirán cosechando muchos éxitos en diferentes campos, y que en un corto plazo de tiempo se cumplirán muchos de los "sueños chinos" del Presidente Xi Jinping.

En cuanto al fútbol, y lo digo con todo el respeto y cariño hacia China y sus habitantes, creo que aún le queda una "Larga Marcha" por recorrer.


El fútbol chino no logra levantar cabeza.

El fútbol chino, de derrota en derrota

Una nueva decepción para el fútbol chino

@PabloRovetta

12 junio, 2018

Ante la cumbre entre Kim Jong-un y Donald Trump -La imprevisibilidad en Asia


El reciente proceso de deshielo entre Corea del Norte y los EE.UU., que ha tenido su broche final en un encuentro entre Kim Jong-un y el Presidente Donald Trump en Singapur, es una muestra más de lo apasionante que es seguir la actualidad asiática, la imprevisibilidad de los hechos que tienen lugar en muchos de sus países, y la dificultad para ser un veredadero “experto” en ellos.

En cierto sentido, lo que está ocurriendo en Corea del Norte, tiene alguna similitud con acontecimientos que han tenido lugar en la historia de las últimas décadas en China.

En los últimos años Corea del Norte estaba inmersa en un activo plan de desarrollo de su industria nuclear y de misiles balísticos. En el 2017 llegó a lanzar 20 misiles, 3 de ellos de alcance intercontinental, y el último ya tendría capacidad de alcanzar a los EE.UU.

No hace ni seis meses, en su discurso de año nuevo, el líder norcoreano amenazó directamente a Estados Unidos indicando que en su despacho tenía el botón nuclear para destruirlo. Por su parte Donald Trump no se quedó corto en sus amenazas de arrasar Corea del Norte.

La tensión iba creciendo y cada vez se hablaba más de un conflicto regional de consecuencias trágicas.

No había pasado un mes desde el mensaje amenazador de Kim Jung-un, y menos de dos meses del lanzamiento del último misil intercontinental, cuando sorpresivamente comienza el “deshielo” entre el Norte y el Sur que anuncian que participarán juntas, bajo una misma bandera, en los Juegos Olímpicos de Invierno a realizarse del 9 al 25 de febrero en Corea del Sur.

Desde entonces se han producido toda una serie de acontecimientos históricos, en cuyos detalles no voy a entrar ya que son bien conocidos, y que han concluido con un apretón de manos y un encuentro en Singapur el 12 de junio entre Kim Jung-un y Donald Trump.

Lo que sí me gustaría destacar en estas reflexiones es la imprevisibilidad de acontecimientos históricos en algunos países de Asia. En este caso en Corea del Norte, anteriormente en China.

¿Quién hace sólo seis meses podía imaginarse, predecir este cambio tan radical de la situación de la península coreana?

Situaciones similares –nunca idénticas- se vivieron en las últimas décadas en China. Un ejemplo de ello fue la visita secreta de Henry Kissinger en julio de 1971 que culminó con un viaje del Presidente Richard Nixon a la República Popular en 1972. 

Otros ejemplos de situaciones que nadie se imaginaba ni pudo predecir incluyen el nombramiento de Hua Guofeng como sucesor oficial del Presidente Mao, o la detención de su viuda y un grupo de miembros del Buró Político del Partido Comunista pocas semanas después de la muerte del fundador de la República Popular. Podríamos seguir con la guerra entre China y Vietnam en 1979 o el proceso de apertura al exterior del gobierno de Beijing que comenzó en diciembre de 1978.

Ningún observador o “experto” en China fue capaz de predecir esos históricos acontecimientos.

En el mismo continente asiático hemos visto cómo la galardonada con el Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, de Myanmar (antes conocida como Birmania) ni condenó ni se interpuso ante la limpieza étnica de los “rohinyas” en su país; o el acercamiento militar entre Vietnam y los EE.UU.

Como indicábamos al principio, esta complejidad, esta imprevisibilidad, estos cambios tan radicales que se dan en algunos países asiáticos, son lo que hacen tan apasionante el seguimiento de su política  y, al mismo tiempo, son una muestra de la dificultad –por no decir imposibilidad- de ser verdaderos “expertos” en ellos.

Como máximo, utilizando un ejemplo deportivo, lo que es más “fácil” es comentar el lunes los partidos de fútbol del fin de semana.  

30 mayo, 2018

Ante el fallecimiento de mi padre Mis reflexiones más orientales

Me gustaría hacer unas breves reflexiones ante el recientemente fallecimiento de mi padre 

No es mi intención tratar un tema personal o familiar en este blog ni escribir una biografía sobre mi padre. Si alguien está interesado en algunos aspectos de su vida pueden dirigirse a este link. Además, para los que leen chino hay una biografía muy completa que puede leerse pinchando aquí Por otro lado estoy preparando una página especial con toda la información y documentos relacionados con su vida.

Me limitaré a destacar su dilatada relación con China, gracias a la cual yo mismo estoy unido a este país prácticamente desde mi niñez.

A principios de los años 60, mi padre Vicente Rovetta Pedroncino funda en Montevideo la editorial y librería "Nativa Libros", desde la cual comienza a distribuir en Uruguay y países vecinos todas las publicaciones (políticas, de literatura y arte, etc.) que se publicaban en español en la joven República Popular.

Comienza así una relación directa con China y es invitado a visitar el país en tres oportunidades: 1966, 1967 y 1971.

En el viaje de 1967 tiene el honor de ser recibido por el Presidente Mao Zedong y el Primer Ministro Zhou Enlai.




En aquellos años no era, como ahora, tan "fácil" y "agradable" ser amigo de China, y el tener relaciones con la República Popular implicaba en muchos casos persecución y represión. Fue así en el caso de mi padre, y también lo fue en el caso de otros compatriotas así como de ciudadanos de muchos países de América Latina.

Aparte de haber sido detenido más de una vez por la policía uruguaya, su librería fue objeto de dos atentados terroristas por parte de fuerzas para-militares ultra-derechistas. En la primera ocasión la librería fue ametrallada, y poco más tarde sufrió un atentado con una bomba.

Por eso a principios de los años 70 decide radicarse en Buenos Aires, donde "revive" "Nativa Libros" y, esta vez desde una oficina de la calle Maipú continúa con la edición de libros y la distribución de publicaciones chinas. Tras el golpe de Estado en Uruguay en el año 1973, al igual que tantos otros miles de compatriotas, es "requerido" (orden de búsqueda y captura) por el Ejército uruguayo. Su "delito": la publicación y distribución de libros considerados "sediciosos".

Tras el establecimiento de la Dictadura en Uruguay, mi madre, mi hermana pequeña, Laura, y yo nos trasladamos a Buenos Aires, mientras que mi hermana mayor, Brenda, que se queda en Montevideo, es arrestada y pasa unos terribles años en manos de los militares.

Al poco tiempo mi padre es arrestado en Buenos Aires y pasa varios meses en la cárcel de Devoto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional encabezado por Isabel Martínez de Perón, sin ningún tipo de acusación. Finalmente es expulsado de Argentina y viaja a Perú donde establece contacto con la Embajada china quien generosamente le ofrece la oportunidad de viajar a la República Popular junto con la familia para trabajar en Beijing, ciudad a la cual llegamos en julio de 1975.

En China trabaja, al igual que mi madre, en las Ediciones en Lenguas Extranjeras, en su caso como corrector de estilo en el semanario llamado entonces Peking Informa.

Tras diez años en China, y luego del retorno de la democracia a Uruguay, regresa con mi madre a Montevideo, donde por tercera vez se dedica, desde una Oficina, a escribir y publicar libros y a distribuir publicaciones chinas.

Al mismo tiempo preside el Centro de Integración Cultural Uruguay-China.

A lo largo de su dilatada vida escribe varios libros relacionados con Uruguay (en especial con el Uruguay rural), América Latina y China. No fue a ninguna universidad, no obtuvo ningún doctorado y fue desde que empezó a trabajar siendo casi un adolescente un autodidacta y "devorador" de libros.

Como consecuencia de esa trayectoria, ya desde niño, tanto en nuestro domicilio como en su librería, que yo visitaba con frecuencia, tuve la oportunidad de establecer una relación indirecta con China, ojeando revistas con fotos que me deslumbraban, oliendo el aroma especial de las publicaciones que llegaban desde Beijing. y del té de jazmín, intentando ingenuamente aprender chino a través de los manuales de enseñanza, familiarizándome con nombres como Mao Zedong, pero también de escritores como Lu Xun, Ba Jin, Mao Dun, y leyendo libros infantiles con leyendas como las de "El Rey Mono" o "El viejo tonto que removió las montañas".

Tras nuestra llegada a Beijing comienza entonces mi relación directa con ese "otro" Oriente. Pude dedicar siete años de mi vida a estudios en dos Universidades del país, y desde 1982 toda mi vida profesional ha estado y está relacionada con el país asiático y con España, en diferentes campos (periodismo, comercio exterior, mundo empresarial)

Mi hermana Laura también estudió en China y hasta ahora trabaja en Uruguay sobre todo en temas relacionados con traducciones e interpretaciones.

Lo que quiero destacar en estas breves reflexiones, y en especial al cada vez mayor número de jóvenes interesados por China, son los siguientes aspectos:

a. Las tremendas dificultades y peligro que implicaba en los años 60 y 70 del siglo pasado tener relaciones con China, ser "amigo" de China. Como en el caso de mi padre, y de otros latinoamericanos, la amistad con China no era por dinero, por fama o por obtener una mejor posición social y tuvo que pagar por esa amistad un alto precio en lo personal, físico y familiar.

b. Ser un verdadero "amigo" de China no implicaba ni implica. ni mucho menos, estar de acuerdo al cien por cien con todo lo relacionado con la República Popular, en especial cuando a lo largo de su historia han tenido y siguen teniendo lugar muchos cambios en el gigante asiático. Los verdaderos "amigos", en mi modesta opinión, son los que no tienen problemas en elogiar las cosas buenas del país, y discrepar abiertamente con cosas con las cuales no se está de acuerdo.

c. China, ese "otro" Oriente, es China; y Uruguay -nuestra República Oriental- es Uruguay. Muchas son las diferencias de todo tipo entre nuestros países, pero también hay aspectos y experiencias de China que pueden servir de referencia para mi pequeño país y toda América Latina; y de la misma manera nuestro mundo latinoamericano también puede tener experiencias que puedan servir como referencia en un país como China.

d. Mi padre no fue ningún "personaje", pero creo modestamente, y aunque aquí pueda resultar parcial, que aportó su pequeño granito de arena para que muchos aspectos de China, no sólo los políticos, sino también su historia, su literatura, su medicina tradicional y un largo etc. se conocieran un poco más en Uruguay y entre nuestros vecinos. De la misma manera, y también muy modestamente, aportó su pequeño granito de arena para que por los menos entre los ciudadanos chinos de habla hispana se conociese un poco más de nuestro país y nuestro continente.

e. Lo poco que soy, si es que soy algo, es gracias a mi padre. En todo caso me queda como herencia su actitud de mantenerse leal a unos principios, de luchar contra todas las dificultades por lo que uno piensa, de leer y estudiar lo mayor posible, y su coherencia entre sus ideas y su vida personal -algo tan "pasado de moda" en estos años.

No quisiera terminar sin agradecer todas las muestras de cariño recibidas de tantas personas y de tantos países, gente que en algunos casos no llegó a conocerlo, y gente que le brindó su amistad, cariño y respeto; al igual que él intentó hacer con ellos.

24 mayo, 2018

Ley de Protección de Datos

Con motivo de la entrada en vigor del nuevo Reglamento General de Protección de Datos (RGPD o GDPR), quiero informar que este blog no tiene ningún formulario donde se tengan que incluir los datos de las personas que lo leen, y por lo tanto no tiene ninguna información personal sobre sus lectores.

15 mayo, 2018

España, el español y su promoción en China. IIª y última parte

Días atrás en mi última entrada en estas Reflexiones Orientales escribí un artículo titulado "¿Por qué el gobierno habla de promocionar el español en Asia-Pacífico, mientras no lo defiende en España?"

Era consciente, y lo dije en el primer párrafo, que el tema iba a generar polémica. Estoy seguro que muchos de los que lo leyeron no han estado de acuerdo con lo expresado en él. Lo comprendo y lo respeto. Pero creo que si por algo me he caracterizado, con todos los errores que haya podido cometer y cometa, es que digo lo que pienso, sin tener en cuenta otras consideraciones, lo cual me ha generado más de un disgusto.

He dicho más de una vez que no me importa que critiquen mis reflexiones, siempre y cuando sea con educación y sin ofensas.

En algún comentario desde el mundo universitario -en teoría un mundo culto, y en especial abierto a diferentes opiniones- se me dijo que mi artículo era "patético, amarillista y demagogo",  agregando un "educado" "anda, dedícate a otra cosa". También recibí más una "risita" burlona por alguno de mis comentarios. 

Desde otros campos se me exigió que pusiera ejemplos concretos sobre el tema al cual me estaba refiriendo, como si yo exigiera explicaciones y pruebas de muchas cosas que se dicen de China. Aparte de criticar a la prensa y/o instituciones cuando escriben mal los nombres chinos o cuando hay errores de fechas, nunca me he metido en el fondo de los artículos que leo, algunos muy buenos  -y lo digo- y otros que me dan ganas de llorar -y me callo-.

Aparte de esto, se quiso derivar el "debate" a temas que yo no había tratado: que si la diversidad cultural es buena, que si el catalán es fácil, que hay que hacer esfuerzos por aprender otros idiomas.etc. -cosa que nunca he puesto en duda, pero que no era el tema sobre el que estaba reflexionando en el artículo- .

Lo que dije y mantengo es que en España "el español está dejando de ser lengua cooficial, (me refiero a las regiones donde hay más de una lengua) en algunos casos es perseguido, en otros está prácticamente prohibido, mientras va desapareciendo de medios de comunicación, escuelas, trabajos profesionales, cartelería, páginas web y documentos oficiales de las administraciones públicas, y un largo etc." 

Para mí dos idiomas "cooficiales" son aquellas que se pueden usar indistintamente, sin ser obligatorio conocer las dos, aparte de que el Artículo 3 de la Constitución dice que los españoles tienen el derecho a usar el español.

Cuando digo "prácticamente prohibido" me refiero a que está excluido o no permitido ni consentido.

Me han pedido "pruebas" de lo que afirmo, lo cual yo no hago cuando veo afirmaciones sobre China con las cuales no estoy de acuerdo.

En todo caso, no con el fin de aportar "pruebas", sino para que el público latino, chino y de otros países (creo que la mayoría de los españoles lo tiene claro) pueda entender mejor el problema al cual me estoy refiriendo, voy a poner unos ejemplos -podría poner cientos- sacados de diferentes medios de prensa de España. He intentado usar varias fuentes, "nacionales" y locales, de periódicos en papel y de Internet.

Empezando cronológicamente quiero recordar a mi compatriota y afamada escritora Cristina Peri Rossi que ya en el 2007 fue expulsada de Catalunya Radio por hablar en español, y pongo como ejemplo un artículo de "La Voz de Galiciapinchando aquí.  Siguiendo con el tema del español en los medios de comunicación, quiero hacer referencia a los reproches recibidos en la Televisión Pública TV3 por Inés Arrimada, líder del partido más votado en las últimas elecciones en Cataluña, por hablar en español, pinchando aquí.

Entrando en el terreno de la educación el diario El País decía el pasado 4 de abril, que "Varias sentencias del Tribunal Constitucional y del Supremo reconocen el derecho a recibir la enseñanza también en castellano como lengua vehicular, pero esas sentencias nunca se han aplicado. Artículo de El País

Saliendo de Cataluña, nos vamos a Galicia y nos encontramos con que el español ha sido vetado en un concurso para estudiantes organizado por un organismo oficial de la Xunta (Gobierno de Galicia). En el artículo se pueden encontrar más informaciones sobre el tratamiento que se da al español en Galicia, una comunidad presidida por el Partido Popular. Ver artículo aquí. Los que tengan verdadero interés, y tiempo, en el tema pueden leer, en gallego, las bases completas del Concurso pinchando aquí. Para ahorrarse tiempo pueden ir directamente al Artículo 7.1 que dice "7.1. LINGUA: A lingua oficial empregada tanto nas actividades escritas coma nos debates dialécticos será a galega"

Si nos vamos a las Islas Baleares -donde hace poco se exigió el catalán para tocar en la orquesta sinfónica Verlo pinchando aquí (no sé cómo harán los músicos de instrumento de viento para soplar y al mismo tiempo hablar en catalán)- el diario El Mundo publicaba el pasado 18 de febrero un artículo titulado "Socialistas y nacionalistas destierran el español de Baleares" Verlo pinchando aquí

Ya me he extendido demasiado -tengo y podría poner muchos ejemplos de páginas web de organismos oficiales donde el español no existe- y termino con un artículo de "El Confidencial Digital" que trata sobre la situación del español en toda España y que se puede ver pinchando aquí

¿Es posible que toda la prensa que cito, y podría citar muchas más, mienta, se equivoque, esté preparando una conspiración contra las lenguas de esas comunidades autónomas? ¿Toda la prensa entonces miente, incluso cuando publica temas sobre China? Lo de las páginas web, sin embargo, es una realidad que no se puede manipular.

Por lo tanto me reitero en lo dicho en mi anterior entrada. La Administración española pretende promover su idioma oficial -eso es una realidad-, cuando ese idioma oficial está cada vez más apartado en importantes regiones de España, sin que haga nada por impedirlo. 

Todos se ponen muy contentos al ver el auge del español en China, al ver a esos niños de las escuelas chinas aprendiendo la Lengua de Cervantes, lengua que desgraciadamente no se puede utilizar en una importante parte de España.

Por suerte el idioma español no está en peligro, gracias a América Latina, incluso a los Estados Unidos, a las regiones españolas donde aún sigue siendo la lengua oficial, y a los millones de catalanes, vascos, gallegos, valencianos, etc., que sintiéndose muy arraigados a su tierra y a su cultura, aún lo siguen usando, a pesar de las crecientes trabas que le ponen, y que contribuyendo a la diversidad y riqueza idiomática y cultural de España siguen utilizando de forma voluntaria y no por decreto sus lenguas maternas. 

Se me han quedado muchas cosas en el tintero, y era mi deseo poner más ejemplos que son muy fáciles de encontrar en Internet, pero en este mundo tan acelerado en que vivimos he intentado -creo que sin éxito- ser lo más breve posible. Pero si alguien está interesado de verdad en el tema no les recomiendo que lean lo que he escrito, sino que se concentren en leer los enlaces que he puesto.

Y como dice Silvio Rodríguez, buenas noches, amigos y enemigos.
@PabloRovetta

10 mayo, 2018

¿Por qué el gobierno habla de promocionar el español en Asia-Pacífico, mientras no lo defiende en España?

Soy consciente de que, ya con el título de esta entrada, y de lo que diga a continuación, estaré creando una polémica y me haré más enemigos de los que ya tengo. 

Muchos se podrán preguntar por qué saco este tema en una pagina web dedicada a Oriente. Y la respuesta es muy fácil: la reciente aprobación y publicación por parte del gobierno español de un documento titulado "Una visión estratégica para España en Asia (2018-2022)" cuyo texto puede ser leído pinchando en este link

Vaya en primer lugar mi mayor respeto hacia la Administración española y todas las Instituciones, públicas y privadas, y personalidades que participaron en la preparación de dicho Informe.

En segundo lugar, todo mi respeto hacia las otras lenguas habladas en varias Comunidades Autonómicas de España, lenguas que, tengo entendido, son  "cooficiales", o sea "dicho especialmente de una lengua: que es oficial junto con otra u otras lenguas".. Todo mi respeto, pues, hacia el catalán y otras lenguas cooficiales en diversas regiones de España.

Por último, y como he sido acusado de hablar desde "el centro del Estado" y de ser "pueblerino", aclaro que soy uruguayo -un país formado por inmigrantes- y cualquiera que vea mis apellidos verá la variedad cultural y lingüística de mis orígenes así como el de muchos de mis compatriotas.

Dicho esto voy a resaltar a continuación algunas frases del documento aludido:

"España cuenta con un gran atractivo (el español como idioma global) .... que se pueden hacer valer en la competencia por el estudiante asiático"

"Por otro lado se ha convertido en un objetivo prioritario la extensión del español en el sistema educativo reglado en Asia..."

"(...) Las oportunidades para España se concentran en el área de la educación (enseñanza del español y educación para élites)..."

"Probablemente Asia-Pacífico, por sus especiales condiciones -ciudades muy pobladas, alta valoración de la educación y una creciente oferta pública y privada de estudios de español- puede ser un excelente banco de pruebas para nuevos modelos de expansión de la enseñanza del español...."

Todo esto me parece muy positivo y loable, como es muy loable la labor que el Instituto Cervantes realiza en China -por cierto con una visión muy abierta hacia todos los países de habla hispana- pero como residente en España veo como en una cada vez mayor parte de su territorio -en Comunidades gobernadas por diferentes partidos, desde nacionalistas, hasta el Partido Popular o el PSOE- el español está dejando de ser lengua cooficial, en algunos casos es perseguido, en otros está prácticamente prohibido, mientras va desapareciendo de medios de comunicación, escuelas, trabajos profesionales, cartelería, páginas web y documentos oficiales de las administraciones públicas, y un largo etc.

Como persona interesada en China y en Asia en general no he podido ni puedo asistir a interesantes conferencias sobre la región que se dan solamente en lenguas que no entiendo. He sido tan ingenuo que en algún caso he llegado a preguntar si iba a haber traducción simultánea, ante la risa, en algún caso, y el insulto, en otros, de mis interlocutores.

Mi pregunta ingenua es por qué la Administración central española permite esas acciones y no defiende en su propio país una lengua -que por cierto no es patrimonio de España- que al mismo tiempo pretende promocionar, en este caso concreto en Asia-Pacífico.

Muchas veces me pregunto que pasaría si en China, por ejemplo, a los miles de españoles que allí residen -provenientes de diferentes regiones autónomas- el gobierno del país asiático les exigiera pasar un examen de chino para trabajar. Seguro que todos pondrían el grito en el cielo. Por lo menos el gobierno y la gran mayoría de las instituciones chinas tienen la educación y deferencia de proporcionar intérpretes, traducción simultánea y en muchos casos textos en diferentes idiomas -incluido el español- de documentos oficiales y discursos de sus dirigentes.

También me pregunto a cuántos estudiantes chinos se podrá atraer en España para, en muchas regiones, no poder ver la televisión, leer documentos, ir al médico o tener acceso a páginas web oficiales de instituciones públicas que no incluyen el español.

Para finalizar, quiero relacionar esta reflexión con el anuncio realizado este año por el Sr. Ministro español de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, sobre que 2019 será el Año Internacional del Español.

Y por ello me gustaría terminar incluyendo un artículo de Javier Morales, publicado en "El Asombrario & Cía", titulado "2019 Año Internacional del Español, pero sin Latinoamérica" que se puede leer pinchando aqui y que hace, desde otro ángulo, una reflexión interesante sobre la lengua de Cervantes.

Como he dicho al principio llevo años recibiendo todo tipo de insultos -las críticas las acepto, los insultos no- desde "Agente chino", "Fascista", "Anti-catalán", (por cierto entre el reducido grupo de amigos que me quedan la mayoría son catalanes, algunos de ellos independentistas, pero nos respetamos mutuamente y nos llevamos muy bien) pero ya a mi edad qué le hace una raya más al tigre...

Pablo Rovetta Dubinsky
@PabloRovetta