27 agosto, 2017

Leyendo a Xi Jinping - Parte I

En medio del calor de Madrid, he aprovechado para leer uno de los múltiples libros que están saliendo de y sobre Xi Jinping antes del próximo congreso del Partido Comunista de China. En este caso se trata de "习近平讲故事 ", cuya traducción literal sería algo así como "Xi Jinping cuenta cuentos" pero que en español puede tener un sentido peyorativo.

Por eso me he tomado la libertad de llamarlo para esta nota, y teniendo en cuenta el contexto del libro, "Historias y anécdotas contadas por Xi Jinping", tanto en sus discursos, entrevistas y conversaciones como en sus escritos. Es un libro muy peculiar, de 335 páginas, publicado en mayo de este año, que tengo entendido no ha sido traducido aún a ningún otro idioma.  

El él se han reunido 109 "cuentos" diferentes, de un promedio de media página o un tercio de página de largo en chino cada uno, que luego son acompañados por una explicación de unas dos páginas realizada por un grupo especial del Departamento de Comentaristas del "Diario del Pueblo", el órgano oficial del Partido. 

De hecho, la obra comienza con una Introducción del Director General del Diario del Pueblo, Yang Zhenwu; y termina con un Epílogo de la Subdirectora del periódico, Lu Xinning. 

El libro está dividido en dos partes, la "Interna" que tiene que ver con los temas locales de China, y la "Externa", que está relacionada con sus relaciones internacionales, aunque también con muchas referencias a la historia del país asiático.




No tengo ningún problema en reconocer que, después de 42 años leyendo en chino, no me resultó muy fácil la lectura de este libro, en especial la parte que tiene que ver con los temas internos de China, ya que son constantes las citas literarias y/o históricas relacionadas con las diferentes dinastías chinas. Hay muchas referencias -diría que una gran mayoría de la parte dedicada a temas "internos"- a personajes históricos, libros y poemas de la antigüedad.

El prólogo de Yang Zhenwu comienza indicando que "el saber contar historias y anécdotas es una cualidad común de políticos y pensadores del presente y del pasado, de China y del exterior" para a continuación mencionar a Mao Zedong, quien en Yan´an, en la ceremonia de clausura del VIIº Congreso del Partido (en 1945), contó la famosa fábula de "El viejo tonto que removió las montañas". O sea que nos encontramos con una comparación directa con Mao desde la primera página, y que continúa a lo largo de todo el libro. 

Xi Jinping cita en total 16 veces a Mao Zedong, y eso que la mayoría de sus "cuentos" están relacionados con la antigüedad. Sin embargo, los editores que hacen la explicación de sus frases utilizan el nombre de Mao dos o tres veces más que el propio Xi; en muchos casos indicando que algunos de los poemas, libros o historias de la antigüedad citados por el actual líder chino fueron utilizados también por Mao.

Zhou Enlai y Deng Xiaoping son los otros dos más citados por el actual Presidente de la República Popular China. Sin embargo, hay sólo dos referencias a Jiang Zemin y a Hu Jintao.

Los 109 "cuentos" incluidos en el libro abarcan un período que va desde abril de 1983 -cuando Xi tenía 30 años y era Secretario del Partido en el Condado de Zhengding, provincia de Hebei- hasta enero de este 2017.

El mismo Xi Jinping, y los editores que explican sus frases, recuerdan los años pasados como "joven instruido" (esa frase de Mao no la utiliza Xi, sino que dice que es enviado desde Beijing para "convertirse en campesino") que se establece en el campo en 1969, en plena Revolución Cultural. En concreto es destinado, cuando era un adolescente de menos de 20 años, a una aldea cerca de  Yan´an, en la provincia de Shaanxi, por lo cual podemos llegar a la conclusión de que no vivió de forma directa los grandes movimientos, muchos de ellos violentos, y manifestaciones en Beijing y otras ciudades chinas durante la Revolución Cultural.

En el libro relata las duras condiciones de vida en esos siete años de campesino, viviendo en casas-cuevas, y mal alimentado ("pasábamos varios meses sin probar un bocado de carne").

En 1975 regresa a Beijing a estudiar en la Facultad de Química de la Universidad de Qinghua hasta 1979 (yo entré a esa misma Universidad en el año 1977 por lo que en principio fuimos compañeros de universidad durante dos años). Los interesados en este tema pueden consultar la crónica "Con Xi Jinping en la Universidad de Qinghua" que escribí año atrás pinchando aquí.

A partir de 1982, y tras unos años trabajando en Beijing, en el Consejo de Estado y en la Comisión Militar del Gobierno de China, comienza su carrera política en el interior del país, primero en el condado de Zhengding, en la provincia de Hebei, y posteriormente en diversos puestos gubernamentales y del Partido, primero en la provincia de Fujian, a partir del año 1985, donde llegó a ser Gobernador en el 2000 y posteriormente en la provincia de Zhejiang, del 2002 al 2007 cuando ya se establece definitivamente en la capital china.

Sus relatos y las explicaciones de los comentaristas, están llenos de anécdotas y recuerdos de su trabajo en esas tres provincias.

La primera conclusión a la que podemos llegar es que cuando Xi Jinping llega a Beijing para poco a poco ir escalando posiciones que lo llevan a Secretario General del Partido y Presidente de la República, tiene detrás de sí años de experiencia de gobierno a todos los niveles, desde los más bajos hasta gobernador, en tres provincias de China: Hebei y en especial Fujian (donde estuvo más años) y Zhejiang, estas dos muy activas en lo relacionado con la apertura al exterior.

También siendo muy joven y un "simple" Secretario del Partido de un condado rural en Hebei, viaja a los Estados Unidos y otros países como Singapur o Suecia, lo cual le da desde joven algunas visiones del mundo exterior.

En Suecia, país que visitó en 1979, cuenta la anécdota de que se encuentra en una plaza con un ciudadano malayo de origen chino que le pregunta asombrado y alegre  "¿tú eres chino?". Utiliza esta anécdota para referirse a cómo en esos años los chinos no salían prácticamente al exterior, y ahora son millones los chinos que viajan por el mundo.

Prácticamente después de haberse graduado en la Universidad de Qinghua estuvo toda su vida profesional en órganos de gobierno y del Partido a diversos niveles. Llega pues a los máximos cargos del Gobierno, el Partido y el Ejército con una gran experiencia y muy bien preparado. A eso debemos agregar un muy alto nivel cultural y conocimiento de la historia y literatura de China y universal. 

En sus años jóvenes declara haber leído a muchos escritores rusos, los clásicos de Shakespeare, y a escritores norteamericanos, donde destaca en especial a "El viejo y el mar" de Hemingway. No hay, sin embargo, referencias a "El Quijote" aunque sí menciona con cariño a Pablo Neruda y sus relaciones con China.

También hace referencia a Rabinfranath Tagore, el primer Premio Nobel de Literatura asiático, quien visitó China en 1924 y tuvo una especial relación con la tierra de Xi que se muestra un gran admirador de Gandhi, así como de las diferentes culturas indias.

A través de sus escritos se confirma, por lo menos en mi opinión, que muchos de los fenómenos que tienen lugar en China están directamente relacionados con su cultura, su historia, sus tradiciones, y no al hecho de ser un mal llamado en el exterior "país comunista" como se ve con frecuencia entre muchos observadores del gigante asiático.

Por eso, cuando habla de la lucha contra la corrupción, de la relación del Partido Comunista con el pueblo, de cómo resolver los problemas del país, pone siempre como ejemplo historias y anécdotas de emperadores y ministros de la milenaria historia china. 

Por ejemplo, en el primer capítulo del libro, dedicado precisamente al tema de la honradez en el Gobierno, utiliza una conocida anécdota de la Dinastía Han del Este (año 25 A.C. - año 220 D.C.) sobre un intento de soborno entre funcionarios. El sobornador se ve durante el día con la persona a la que quiere hacer un regalo de lingotes de otro, pero no le da nada y espera a la noche diciéndole "así nadie lo sabrá". La otra persona, que resulta ser honrada, rechaza las barras de oro y le dice "el cielo lo sabe, la tierra lo sabe, tú lo sabes y yo lo sé, ¿cómo puedes decir que nadie lo sabrá?"

Los comentaristas, a raíz de esa anécdota, recuerdan la infinidad de veces que Xi Jinping ha dicho que "Como partido en el Gobierno, nuestra principal amenaza es la corrupción".

En medio de tantas menciones históricas y literarias chinas hay dos referencias a Marx y al marxismo. 

En la primera recuerda las grandes dificultades económicas a las que tuvo que hacer frente Marx cuando estaba escribiendo "El Capital" agobiado por el hambre, el frío y las deudas y elogia su voluntad de "revolucionario proletario" que no se deja amedrentar por las dificultades.

En la segunda, titulada "Leyendo 100 veces 'El Manifiesto del Partido Comunista' " recuerda una frase de Mao en 1939 donde insistía en la necesidad de leer constantemente las obras del marxismo-leninismo ("yo he consultado 'El Manifiesto' un mínimo de 100 veces¨) para poner énfasis en la necesidad de leer y estudiar con frecuencia las obras del marxismo-leninismo y las del Presidente Mao. Hay que aclarar que según la costumbre china, cuando se habla de cien o diez mil no necesariamente se están refiriendo a una cifra concreta, sino que son, en este caso, sinónimos de muchas veces.

Las referencias a su vida personal son casi inexistentes en el libro. En una entrevista con la televisión rusa, en el 2014, reflejada en el libro, menciona una canción china "¿A dónde se nos ha ido el tiempo?". "¿A dónde se me ha ido el tiempo?" reflexiona, indicando que aparte del trabajo el tiempo que le queda libre lo dedica a leer.

En la misma entrevista dice que le gusta nadar ("aprendí a nadar a los 4 o 5 años") y hacer montañismo. "Me gusta el fútbol, el voleibol, el basketball y el Wushu". Quizás porque está en una entrevista con la televisión rusa, hace una mención muy especial al hockey sobre hielo (del cual Putin es un gran admirador). El hockey sobre hielo, dice,  "necesita no sólo fuerza y habilidades individuales sino también coordinación y trabajo de equipo; es un deporte muy bueno".

Reconozco que me asombró esta afición por el hockey sobre hielo (salvo por el hecho de estar hablando con la televisión rusa), ya que en los lugares donde Xi Jinping vivió en China, ése no es un deporte tan popular, por razones climatológicas. Quizás la excepción pueda ser Beijing. Recuerdo haber asistido a muchos encuentros de hockey sobre hielo en la capital china, y cómo se jugaba en los lagos de los parques de la capital cuando se congelaban en invierno.

Me gustaría terminar estas primeras reflexiones con una frase de Xi Jinping que tiene relación con mis dos últimas entradas a este blog sobre la necesidad de estudiar sobre China, a raíz del artículo del Profesor Jean-Pierre Lehmann en el South China Morning Post.

Se trata de una conversación de Xi Jinping con el Presidente Obama en Beijing en noviembre del 2014; durante una charla-cena que terminó a las 11:00 de la noche, algo completamente inusual en China. En esa conversación, Xi le dice al entonces Presidente estadounidense: "Para conocer la China de hoy, para pronosticar la China del mañana, hay que conocer el pasado de China, conocer la cultura china. La lógica de los chinos de hoy, las estrategias de las autoridades chinas para gobernar el país están impregnadas de genes de la cultura tradicional china"; "Conocer la historia reciente de China es muy importante para conocer los ideales actuales del pueblo chino y su camino de avance".

Espero poder seguir estas reflexiones, ya que el libro es muy interesante para conocer más al actual líder chino, en próximas entradas a este blog.