11 septiembre, 2017

Leyendo a Xi Jinping - Parte II - Corrupción, el “milagro chino" y Maradona

Como indicábamos en la primera parte de estas reflexiones “Leyendo a Xi Jinping”,(Pinchar aquí para leerla) y la realidad de los últimos años lo ha demostrado, la lucha contra la corrupción, ha sido y es una de las prioridades del Presidente de la República Popular China.

Para ello, en sus “relatos”, utiliza frecuentemente ejemplos de Dinastías, Emperadores y/o funcionarios que perdieron el poder como consecuencia de la corrupción. Al mismo tiempo, pone como ejemplo a funcionarios honrados que se ganaron el apoyo del pueblo.

Uno de ellos es Zhang Boxin (1651-1725), de la dinastía Qing –la penúltima de China- que se hizo famoso porque, en contra de las costumbres de la época, no aceptó ningún tipo de regalo al ser nombrado funcionario en la actual provincia de Jiangsu. Tanto es así, que en una piedra se llegó a tallar en un homenaje a los Qing, la frase “el primer funcionario honrado bajo el cielo”, refiriéndose a Zhang Boxin. Cuando éste abandonó la ciudad de Yangzhou los campesinos fueron a despedirlo con verduras y frutas, pero éste las rechazó indicando que los funcionarios deben ser “limpios y puros”.

En el año 2013, Xi Jinping, según se indica en el libro, organizó en el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista una sesión de estudio colectivo sobre funcionarios no corruptos en la historia de China, una prueba más de que el líder chino se basa principalmente en ejemplos de la milenaria historia del Imperio del Centro para tratar los problemas del país.

Tal como señalamos en la primera parte de estas reflexiones, Xi no deja de alertar sobre los peligros que para el Partido y el Gobierno puede causar la corrupción. Aunque destaca que “No hay en China una fuerza política que pueda suplantar al Partido Comunista”, insiste en que hay que tener una “sensación de crisis” ante la posibilidad de que cambien las cosas.

Si los cuadros del Partido no resuelven sus problemas de estilo, perderán el apoyo del pueblo y se creará una crisis que podría acabar con el Partido y el Estado, según el razonamiento de Xi.


En el relato “En la segunda generación desaparece la dinastía”, relata el caso de Qin Shihuang, el primer Emperador que unificó China, muy conocido por el ejército de terracotas de Xi´an que está en la parte de su Mausoleo que ha sido descubierta y abierta al público, mientras que su tumba sigue cerrada.

Qin Shihuang tuvo el mérito de unificar a China. Sin embargo, al mismo tiempo, dedicó grandes recursos humanos y financieros para hacerse construir un Mausoleo. Según los analistas del relato de Xi Jinping se emplearon a 720.000 personas durante décadas para construir el Mausoleo. Hay gente que considera que el número de personas empleadas en la construcción fue ocho veces mayor que el utilizado para construir una de las pirámides de Egipto. Como consecuencia de ese “despilfarro” la dinastía Qing desapareció, una vez nombrado el heredero, sólo 16 años después de su establecimiento.

Xi Jinping utiliza otros ejemplos de emperadores de la historia de China que cayeron debido a la corrupción.

Otro de los temas tratados por el actual dirigente chino es el del sacrificio al que deben hacer frente los líderes revolucionarios. En este sentido pone como ejemplo a Mao Zedong  que perdió a seis miembros directos de su familia en la revolución, entre ellos a su esposa Yang Kaihui, fusilada por el Kuomintang o a uno de sus hijos, Mao Anying, fallecido en la Guerra de Corea.

Hay en el libro un ejemplo muy significativo sobre cómo funcionan algunas cosas en la República Popular, titulado “Compitiendo por obtener el título de ´Pobre´” y relata cómo en el año 2012, en un condado de una provincia que no menciona (pero que los editores citan como Hunan), la página web del condado publicó “la excelente noticia de que nuestro condado ha sido nombrado como parte de los condados pobres a nivel estatal”, y como los jefes de dos condados “competían” para ver cuál de ellos era nombrado un condado “pobre” con el fin de recibir ayuda del Estado.

Un condado llegó a colgar un cartel que decía “Celebramos que el distrito xxx ha sido nombrado por el gobierno central como parte de las zonas con extremas dificultades”, ya que así recibirían ayudas económicas y políticas especiales y favorables del Gobierno central.


El milagro chino

Otro de los temas de preocupación del actual líder chino es el de cómo China se quedó atrasada durante más de dos siglos, pero luego supo crear un “milagro chino” tras la celebración de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido en diciembre de 1978, cuando Deng Xiaoping impone la política de reformas económicas y apertura al extranjero.

Casi no hay críticas fuertes a la Revolución Cultural (1966-1976) en los relatos de Xi,  salvo cuando habla de los “errores izquierdistas” de esa época, pero a su vez indica que en esos años “casi no conocíamos profundamente las leyes y normas de la construcción del socialismo”.

Xi Jinping recuerda el esplendor de China en varias dinastías del pasado, como la Han (206 A.C. – 220 D.C), la Tang (618 D.C. – 917 D.C.) o la Song (960 D.C. – 1279 D.C.). La ciudad de  Xi´an era una gran capital internacional ya durante la Dinastía Han, a donde viajaban y residían miles de extranjeros, principalmente de Asia Central, Persia y el mundo árabe.

En la Dinastía Tang llegó a haber en la corte 29 extranjeros y más de 3.000 funcionarios extranjeros en el gobierno.

Cuando llegan las últimas dos dinastías, la Ming y la Qing, es cuando China pierde la oportunidad de seguir avanzando, siempre según el libro.

En un discurso ante el Comité Central del Partido Comunista en el 2013 Xi Jinping habla de los “200 años perdidos por China”. En los cerca de 100 años que van desde los siglos XVIII y XIX, el período del auge de la Revolución Industrial, la Dinastía Qing cerró las puertas del país, "perdiendo la oportunidad de desarrollarse".

Los otros cien años, de mediados del siglo XIX a mediados del XX, “bajo los cañones de Occidente”, China se transformó en un país semicolonial y semifeudal.

Por último, “en los años 60 y 70 del siglo pasado, cuando en lo internacional se levantaba una ola de revolución tecnológica y cambios en la estructura de la producción, algunos países del Este de Asia aprovecharon esta oportunidad  para desarrollarse, pero China estaba inmersa en la ´Revolución Cultural´” y “perdió una gran oportunidad”

Gracias a la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido Comunista de China celebrada en diciembre de 1978, y con Deng Xiaoping al mando, comienza un proceso que lleva a China a “tener la excelente situación actual”, en palabras del Secretario General del Partido Comunista.

Como parte de ese “milagro chino”, y mientras China, al comenzar la apertura y reforma era la 11ª economía del mundo; “en el 2005 sobrepasamos a Francia y quedamos quintos; en el 2006 al Reino Unido y quedamos cuartos; en el 2007 a Alemania y quedamos terceros; y en el 2009 a Japón y quedamos segundos”. “Hemos creado un milagro en la historia de desarrollo de la humanidad”.

Por último, me gustaría hacer mención a un artículo escrito por Xi Jinping donde utiliza la derrota de Argentina en el Mundial de Fútbol de España en 1982, y el papel de Maradona como ejemplo negativo, para estimular el trabajo en equipo en el terreno económico de China, y cómo no es posible aislarle del conjunto.

Es bien sabido que el Presidente chino siempre ha sido un gran aficionado al fútbol y es, en mi opinión, muy significativo, esta comparación entre Maradona y la selección argentina, con el trabajo económico que debía desarrollar el gobierno.

“En el fútbol actual de gran nivel, creo que no se corresponde con la tendencia general el poner énfasis sólo en el nivel técnico individual y basarse sólo en los méritos individuales”. “El hacer goles depende de la coordinación de todos los integrantes del equipo”. “A los aficionados del fútbol actual no les gustan los jugadores que de manera exagerada se basan en sus habilidades particulares, rompiendo la coordinación del equipo, y perdiendo así oportunidades de hacer goles”, indica el dirigente chino.

Los comentaristas del “Diario del Pueblo” recuerdan el mundial de España, donde en la selección argentina Maradona sólo prestaba atención a sus jugadas personales sin tener en cuenta la coordinación con el equipo, hasta que en el partido con Brasil fue expulsado por una tarjeta roja y Argentina se quedó fuera de las finales.

Los mismos comentaristas recuerdan cómo la prensa británica lo llegó a llamar “Mister Fútbol de la diplomacia”, y sus viajes a Irlanda en el 2012, a Alemania en el 2014 y a Inglaterra en el 2015 donde siempre tuvo contacto con el fútbol.

Tomando el fútbol como ejemplo y destacando que él tiene “un sueño futbolístico para China”, reflexiona sobre las relaciones entre el todo y las partes, sobre la coordinación entre las partes, para subrayar la importancia de la coordinación para tratar los temas del Estado y para analizar los problemas partiendo siempre del todo general.

En la tercera y última reflexión sobre este tema trataremos las reflexiones de Xi Jinping sobre temas relacionados con el mundo exterior, tanto en el pasado como en el momento actual, poniendo especial énfasis en lo relacionado con América Latina.