16 septiembre, 2017

Leyendo a Xi Jinping - III y última parte - China y el exterior, pasado y presente



Como indicábamos en la primera parte de esta serie, el libro de Xi Jinping tiene una parte importante (más de 110 páginas) dedicada a las relaciones de China con el mundo, en el pasado y el presente.

La mayor parte de los "relatos" de Xi Jinping no tienen en esta parte la misma trascendencia que en la dedicada a los asuntos internos de China, ya que muchos de sus discursos o escritos sobre temas internacionales con toda seguridad fueron escritos por sus colaboradores.

No obstante, igual se pueden sacar algunas conclusiones de interés.

En primer lugar, para los que han y hemos vivido en China entre la década de los 60 y 80 creo que es motivo de satisfacción la mención que hace a dos ciudadanos peruanos muy relacionados con la República Popular. Uno de ellos es Antonio Fernández Arce, escritor y periodista, quien trabajó en China en diversas oportunidades y colaboró con algunos medios de comunicación internacionales escribiendo sobre la República Popular, como por ejemplo el diario ABC de España. Falleció en el año 2014 y tuvo una hija que nació en China y que actualmente trabaja en el servicio de español de la televisión internacional china..

El otro es el religioso Guillermo Dañino, escritor y profesor que vivió décadas en la República Popular y llegó a hacerse muy famoso por su participación como actor en varias películas y programas de la televisión china.

De los restantes países de América Latina, aparte de otros temas relacionados con Perú -en especial la inmigración china a mediados del siglo XIX-, cita a Brasil - donde recuerda la introducción del té chino más de 200 años atrás- y a México -al cual China envió entrenadores para atletas de saltos ornamentales.

Sin embargo, el país latinoamericano al que dedica más cariño y espacio es a Chile. En especial recuerda a Pablo Neruda, sus viajes a China y sus poemas dedicados al país asiático, y al pintor José Venturelli quien a partir de 1952 vivió ocho años en China y fue profesor (el primer pintor extranjero) en la Academia de Bellas Artes, y entre sus obras se encuentran pinturas al estilo chino, en especial el cuadro "El río Yangtzé". El pintor chileno volvió en otras oportunidades a China donde falleció en 1988.

En las relaciones con Chile se destaca en el libro que fue el primer país sudamericano en establecer relaciones diplomáticas con China, y el primero latinoamericano que firmó un Tratado de Libre Comercio con la República Popular.

Hay muy pocas referencias a países "desarrollados" en el libro. Una de ellas es al Reino Unido, donde reflexiona sobre las obras de Shakespeare, de las cuales cita varias que indica haber leído en los siete años que pasó en una aldea rural, como indicábamos en la Parte I. Compara a Shakespeare con el dramaturgo chino de la dinastía Ming, Tang Xianxu, considerado el "Shakesperare de Oriente". Ambos murieron en el mismo año. De hecho hay un libro publicado en el 2016 titulado "1616, Shakespeare y la China de Tang Xianxu", que no menciona en el artículo.

Otro de los países a los que se refiere con frecuencia es a Singapur. Según los comentaristas Deng Xiaoping habría indicado que "China debe aprender y tomar como referencia las experiencias de Singapur", tras lo cual muchos funcionarios viajaron a ese país para estudiar y "ser entrenados" en la experiencia de uno de los llamados entonces "tigres asiáticos".

Desde el punto de vista cronológico hay tres períodos de la historia de China que destaca en sus relatos: la época de la revolución china; el período posterior a la fundación de la República Popular y las relaciones de China con el exterior en la antigüedad, que dejaremos para el final.

En lo relacionado con la fase de la revolución china y la Guerra de Resistencia contra el Japón menciona al mismo tiempo la ayuda recibida del ejército soviético, tanto material como a través de un destacamento de aviadores, como la de los EE.UU. a través del famoso Batallón conocido como "los tigres voladores". Sin embargo, no hace referencia a la ayuda que recibió de Estados Unidos el General Chiang Kai-shek (Jiang Jieshi según el pinyin) ni a la Guerra de Corea donde el Ejército de Voluntarios chinos, (donde participó un hijo de Mao que murió en la misma) se enfrentó directamente con el de EE.UU. De la misma forma no menciona el apoyo de China a los países indochinos durante la Guerra de Vietnam.

(El libro tiene un marcado carácter positivo cuando se refiere a las relaciones internacionales de China, y por eso no toca estos actos de Estados Unidos, la posterior confrontación con la URSS o el conflicto fronterizo con la India. Japón es la excepción por su ocupación de China y es el único país criticado). 

En relación con la conocida como "la matanza de Nanjing" tras su ocupación por las tropas japonesas en diciembre de 1937 hace una mención especial al alemán John Robe, que entonces trabajaba para la empresa Siemens, y quien a pesar de pertenecer al partido Nazi se encargó de organizar en la ciudad una zona segura para ciudadanos chinos, junto con otros miembros de la comunidad internacional que vivían entonces en la ciudad. John Robe está considerado como "el Schindler chino" por haber salvado de la muerte a miles de personas. A su regreso a Alemania, Robe llegó a escribirle una carta a Hitler contando las atrocidades del ejército japonés. Se llegó a publicar su diario sobre el tema y se hizo una película llamada "John Robe" que cuenta su historia.

Al mismo tiempo, recuerda en sus relatos a los llamados "extranjeros del VIIIº Ejército de Ruta" (ese fue el nombre oficial del ejército chino en la guerra de resistencia contra el Japón, después de ser conocido como "el Ejército Rojo" y posteriormente como el "Ejército de Liberación del Pueblo chino" o EPL, nombre que se ha mantenido hasta la actualidad.

En ese "ejército" de voluntarios extranjeros figuran personalidades como el doctor canadiense Norman Bethune, que viajó a China junto con otros voluntarios de otros países que habían participado en la Guerra Civil Española y sobre el cual he escrito tres entradas en este blog, o a voluntarios de muchos otros países, incluidos japoneses, que también fueron a ayudar a China sin haber pasado por el conflicto español..


En el período posterior a la fundación de la República Popular, Xi Jinping recuerda de forma especial las relaciones con África en la década de los 60 y la ayuda brindada por China para la liberación de las colonias del continente. Los comentaristas citan a Mao Zedong quien habría indicado que "en nuestro trabajo, al hacer amigos", (...) "el eje central debe ponerse en tres continentes, Asia, Africa y América Latina".

Uno de los ejemplos que pone es el de la actual Zimbabue (antiguamente Rodesia del Sur) y reconoce abiertamente cómo el ejército chino proporcionó entrenamiento militar, tanto en la República Popular como en territorio africano a los "luchadores de la libertad" de dicho país.

En el período de la China antigua, son constantes las referencias a las rutas de la seda, tanto por tierra como por mar, aunque no hay ninguna mención a la llamada "Nao de China" o el Galeón de Manila que, a través de Filipinas, unía China con España y América Latina.

Para terminar vamos a mencionar un tema que tiene relación directa con España y en cierto modo con América Latina. Nos estamos refiriendo al navegante Zheng He y sus siete expediciones al Pacífico, medio siglo antes de que comenzaran las expediciones marítimas europeas.

Zheng He era un eunuco de la etnia Hui (por lo tanto musulmán). Durante la Dinastía Ming, en un período de 28 años, realizó a partir de 1405 siete expediciones marítimas que pasaron por países del Sudeste Asiático, el Mar Rojo y el Océano Índico, llegando hasta la costa oriental de África en lo que hoy en Kenia. 

Existe una teoría, sin probar, y que no se menciona en el libro, de que las expediciones de Zheng He continuaron sus viajes desde Kenia, llegaron a la costa occidental de África y de allí al continente americano. (Existe un libro que habla de esta teoría indicando que fueron los chinos quieren llegaron primero a América).. En todo caso lo que sí está probado y no es muy conocido en Occidente en general es que sus expediciones marítimas tuvieron lugar medio siglo antes que las de Colón.

Las flotas de Zheng He llegaron a tener más de 200 barcos y 27.000 personas. Sus barcos más grandes tenían 125 metros de eslora y 50 de manga; mientras que las carabelas de Colón eran como "hojas de planta" con un largo de sólo 26 metros.

Según el relato de los comentaristas, durante las misiones de Zheng He no se conquistó un metro cuadrado de territorio extranjero, ni fueron piratas de mar, ni se dedicaron a robar en los países a los cuales viajaban. Al llegar a cada país lo primero que hacía Zheng He era entregar una carta del emperador chino, ofrecer regalos a los reyes y funcionarios principales del lugar visitado y finalmente hablar de y hacer negocios.

Con esto damos fin a esta serie de tres entradas de "Leyendo a Xi Jinping". Muchas cosas se han quedado en el tintero pero sería demasiado pesado para un blog hacer una referencia a todos los temas tocados por el actual dirigente chino. Estas entradas no han pretendido ser una crítica literaria sino más bien un relato de temas tratados por Xi Jinping que considero pueden ser de interés para todos aquellos interesados en China a través de las fuentes oficiales (que considero que son la minoría) y muchas de las aclaraciones que figuran en las entradas pertenecen a este modesto servidor con el fin, no sé si logrado o no, de que el público pueda entender mejor los entornos históricos.