16 enero, 2017

El idioma chino y el pinyin

A los pocos años de establecida la República Popular China y después de décadas de guerras y hambre, uno de los tantos problemas a los que se enfrentaba el joven Estado era a la alfabetización de su población, que vivía mayoritariamente en el campo.

Casi el 90 por 100 de la población era analfabeta y para resolver este problema China se enfrentaba entre otras dificultades, a las de su propio idioma, un idioma sin alfabeto, formado a base de decenas de miles de caracteres, cuya única forma de aprender era y es la memorización.





En los años 50 el Gobierno toma dos medidas para solucionar este problema: la simplificación de los caracteres, y el uso del pinyin como forma romanizada del idioma. El pinyin  es precisamente la tarea que emprende Zhou Youguang quien acaba de fallecer a los 111 años de edad en Beijing. Por eso se ha conocido siempre a Zhou Youguang como al "padre del pinyin" aunque él se consideraba su hijo.

El pinyin no es un idioma en sí mismo que quiera o pueda suplantar al chino, sino una transcripción fonética, un "alfabeto latino" del idioma chino para facilitar su estudio.Sería imposible que el pinyin suplantara a los caracteres chinos, ya que muchos de estos tienen la misma pronunciación, pero se escriben de diferente manera.

El pinyin, que fue adoptado oficialmente en 1958, facilitó el estudio del chino en las escuelas del país, el uso de diccionarios, y su aprendizaje relativamente más fácil por parte de los extranjeros.

Antes del uso del pinyin el sistema más usado en occidente para transcribir nombres chinos era el inglés Wade-Giles, había otra transcripción francesa -que por ejemplo escribía Pequin para nombrar a la capital china- aunque en general no había una unificación globalizada y el caos cundía en lo relacionado con la transcripción fonética de los nombres chinos a nivel general.

A mediados de los años 80, las Naciones Unidas, que tienen al chino como una de sus lenguas oficiales, aceptaron oficialmente el pinyin para la transcripción de nombres chinos. Sólo se aceptó como excepción los nombres de lugares o personas que por motivos históricos ya eran muy conocidos con otros nombres, que podían pasar a escribirse de las dos maneras Así tenemos por ejemplo a Mao Zedong, y a Mao Tse-tung; o a Guanzhou y Cantón.

El pinyin ha jugado pues un papel muy importante en la alfabetización de la población china y en el estudio del idioma por parte de los extranjeros. La llegada de los medios modernos de comunicación, como las computadoras o teléfonos inteligentes le han dado al invento de Zhou Youguang -cuyo nombre de nacimiento fue en realidad Zhou Yaping, y luego se lo cambió por el nombre artístico por el que se le conoció toda la vida- una nueva era de vigor y esplendor.

Todos los que hemos tenido la suerte de estudiar chino debemos pues estarle agradecidos a Zhou Youguang.

Actualmente el pinyin es de uso casi universal, aunque en el caso del español y su prensa lamentablemente no se ha unificado como en el inglés. Por la ejemplo, la Real Academia Española reconoce la palabra Shanghái por Shanghai, utilizando la tilde, "por tratarse de una transcripción, (que) debe someterse a las reglas de acentuación gráfica del español".  Con esa misma lógica Tianjin debería escribirse Tianjín. De esta manera encontramos Shanghai, Shanghái y Shangai en publicaciones en español.

En todo caso caso, y gracias a Zhou Yougyang, no solo millones de chinos sino miles de extranjeros pueden estudiar y hablar chino.