04 diciembre, 2018

40º Aniversario de las reformas y apertura de China - Reflexiones y recuerdos de un testigo directo Parte I


Cómo se preparó la reunión del Partido Comunista de China hace 40 años que decidió el comienzo de las reformas y apertura al exterior

Las 500 delegaciones que recorrieron el mundo en 1978 y la gira de Gu Mu por seis países de Europa Occidental

El papel del padre de Xi Jinping en el establecimiento de las Zonas Económicas Especiales


El próximo 24 de Diciembre se cumplirán cuarenta años desde que se hizo público el Comunicado de la IIIª Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido Comunista de China. Dicha reunión está considerada en China y en el exterior como el "kilómetro cero" de la política de reformas y apertura al exterior que han llevado a la República Popular a la posición que hoy ocupa en el mundo y que no es necesario detallar.

Desde hace meses, semanas o días se han escrito ríos de tinta en relación con este aniversario. Por lo tanto en estas reflexiones no voy a poner cifras ni gráficos, ni a centrarme en la figura y el papel de Deng Xiaoping, detalles que pueden ser consultados en cualquiera de los artículos publicados. 


Lo que haré será poner énfasis en dos aspectos y por lo tanto dedicaré dos capítulos al tema. En primer lugar trataré algunos detalles de interés, y poco conocidos, creo, sobre todo lo que rodeó a dicha reunión, antes, durante y después de la misma. En segundo lugar, y en el próximo capítulo, haré una comparación entre cómo era China, y en especial la vida de un ciudadano chino en diciembre de 1978, y en la actualidad.

El ser viejo también tiene sus ventajas. Como llegué a Beijing en julio de 1975, tuve lo que considero un privilegio y es el haber sido testigo de la última etapa del Presidente Mao, su  posterior fallecimiento y todos los acontecimientos que llevaron hasta la reunión de diciembre de 1978, y todo su desarrollo posterior. 

Para que un ciudadano chino haya sigo testigo directo de este período tendría que tener hoy por lo menos sesenta años. En ese sentido, pues, son cientos de millones los ciudadanos de ese país que sólo conocen esa época a través de libros, películas o cosas que les contaron sus mayores.


Portada del Diario del Pueblo del 24 de Diciembre de 1978 con el comunicado de la III Sesión Plenaria


Pasado justo medio año después de nuestra llegada a China, durante los primeros diez meses de 1976 se vivió lo que para mí fue el período más convulso en la historia moderna del país, por la cantidad de importantes acontecimientos  que tuvieron lugar en tan poco espacio de tiempo. Como no se trata de escribir la historia de ese período, lo cual daría para un libro, podemos resumir diciendo que empezamos enero con la muerte del Primer Ministro Zhou Enlai; llegamos a abril con graves y violentos incidentes en la Plaza de Tian´anmen que culminaron con una caída más y crítica a Deng Xiaoping; en julio vivimos de cerca el Terremoto de Tangshan, considerado uno de los más devastadores de la historia de la humanidad; el 9 de septiembre fallece el Presidente Mao; en octubre es detenida la llamada "Banda de los 4" -el ala más radical del Partido en la cual figuraba la viuda de Mao, Jiang Qing- y un desconocido Hua Guofeng es nombrado, tras los incidentes de    Tian´anmen como el sucesor de Mao, y comienza un culto a la personalidad del llamado "sabio lider".

A diferencia de lo ocurrido años más tarde en la URSS y los países del llamado "bloque socialista" de Europa Oriental, tras la desaparición del conocido como "Gran Timonel" comienza un proceso muy paulatino de "desmaonización" de la sociedad sin atacar a Mao, sin derribar estatuas o quemar fotos del fundador de la República Popular. Poco a poco se rehabilitan a viejos dirigentes perseguidos; se hacen homenajes fúnebres a veteranos líderes muertos durante la Revolución Cultural y empiezan a aplicarse (o mejor dicho a volver a aplicarse) viejas políticas que de alguna forma eran contrarias a lo propugnado por Mao. Un ejemplo destacable es que se restauran los exámenes para ingresar a las universidades e institutos de estudios superiores y se pone fin a la política de los llamados "estudiantes obreros-campesinos-soldados" que en teoría entraban por sus méritos revolucionarios.

También de forma muy paulatina  se diversifica la vida cultural, monopolizada hasta entonces por las "ocho obras revolucionarias", se reponen películas de antes de la Revolución Cultural y se proyectan algunas del extranjero, en primer lugar la de los países socialistas menos hostiles hacia Beijing, como Yugoslavia o Rumanía.

A mediados de 1977 Deng Xiaoping vuelve a ser rehabilitado y poco a poco, gracias a su prestigio entre los militares y los viejos dirigentes se va transformando en el "hombre fuerte" de China, ya que los títulos máximos de poder los seguía ostentando un Hua Guofeng con cada vez menor fuerza y sin ningún prestigio entre la vieja generación.

Así llegamos a 1978, cuando China comienza a prepararse para el gran cambio que es consciente que tiene que hacer para terminar con las décadas de violencia y caos en la economía, pero no sabe cómo. El país no tenía un espejo donde mirarse, ni en el mismo propio ya que había pasado del feudalismo o semi-feudalismo al socialismo. Siendo el país más poblado del mundo, y con el violento pasado vivido, no podía arriesgarse a tomar medidas drásticas que volvieran a ponerlo en peligro.

Al más típico estilo chino de hacer las cosas ordenadas, desde enero a diciembre de ese año el Gobierno envía nada más ni nada menos que a 529 delegaciones al exterior, más de una al día, con un total de 3.200 personas (un promedio de seis personas por Delegación) que se dedican a estudiar prácticamente todos  los detalles de Occidente, el Sudeste Asiático y otras regiones y países, y ver las diferentes "versiones" del capitalismo.

Para darle más trascendencia e importancia al tema, el entonces Vice Primer Ministro Gu Mu encabeza una Delegación Gubernamental que durante más de un mes, del 2 de mayo al 6 de junio, visita Francia, Suiza, Bélgica, Dinamarca y la entonces conocida como Alemania Occidental o República Federal Alemana. Es la delegación gubernamental china más importante hasta entonces que visita Europa Occidental.

En líneas generales las conclusiones de Gu Mu y de las más de 500 delegaciones son que el capitalismo en Occidente no está al borde del abismo; y que la financiación, tecnologías y equipos occidentales -mucho más avanzados que los chinos- podrían ser útiles para sacar adelante el país. Gu Mu presenta un Informe completo al Comité Central a su regreso a China en Junio y poco más tarde tiene lugar una Conferencia Central de Trabajo, donde intervienen, aparte de los miembros del Comité Central, representantes de otros organismos, y es en esa Conferencia que, tras estudiar el informe de Gu Mu, se decide ir adelante con un cambio en la línea política y económica del país.

Así, del 18 al 22 de diciembre, y de forma secreta -como se realizaban entonces las Sesiones del Partido y de la APN- tiene lugar la famosa IIIª Sesión Plenaria que gira en torno a tres temas principales:

  • Un cambio en la política del Partido y del Gobierno. A partir de esta Sesión el énfasis debe ser puesto en la producción con el fin de conseguir las cuatro modernizaciones de China (la agricultura, la industria, la defensa nacional y la ciencia y tecnología) "antes de finales de siglo" como decían entonces.
  • Acelerar el desarrollo agrícola, con una serie de medidas como el incremento en los precios de acopio por parte del Estado de los productos agrícolas, una reducción en los precios de los fertilizantes y otros elementos relacionados con la agricultura y por último permitir a los campesinos -dentro de las Comunas Populares- tener sus propias parcelas para cultivo privado (aunque la tierra seguía siendo del Estado). Salvando la diferencias, de alguna forma Deng Xiaoping, al igual que Mao tras la matanza de comunistas en Shanghai en 1927, decide apoyarse en los campesinos para sacar adelante el país.
  • Resolver algunos problemas históricos. El principal de ellos fue calificar como "un movimiento revolucionario de masas" los incidentes de la plaza de Tian´anmen de abril de 1976. 

Aunque la reunión finaliza el día 22, recién el domingo 24 aparece el comunicado, con un titular en rojo -algo destinado a las grandes ocasiones- en la prensa escrita del país. Los que hayan leído el Comunicado completo, o los que lo hagan ahora, verán que en el mismo no figuran ni las palabras "reforma" ni mucho menos "apertura al exterior".

La única mención al extranjero es la que dice : "sobre la base del autoabastecimiento, desarrollar activamente la cooperación económica con todos los países del mundo (y) hacer esfuerzos para introducir tecnologías y equipos avanzados del exterior".

De hecho, recién a mediados de los años 80 es cuando se empieza a hablar de "reforma y apertura". En febrero de 1984, en un viaje a Xiamen, es cuando Deng cita por primera vez a la "reforma y apertura al exterior", frase que empieza a usar el "Diario del Pueblo" recién en septiembre de ese año.

Aunque todo el mérito de la reforma y la apertura se atribuye, creo que con razón, a Deng Xiaoping, el papel del Vice Primer ministro Gu Mu fue fundamental en la preparación de la misma. Aparte de su gira por Europa Occidental y su informe de junio de 1978, un año más tarde viaja a Japón y obtiene el primer préstamo extranjero de esta nueva etapa de desarrollo de China. 


Otra personalidad clave en la reforma y apertura al exterior fue Xi Zhongxun, el padre del actual dirigente chino Xi Jinping, y que en 1979 era el gobernador de la Provincia de Guangdong al sur de país y fronteriza con Hong Kong.

Xi Zhongxun pidió a Deng y a la dirección del Partido que le dieran más flexibilidad para el desarrollo económico de la Provincia -ya que entre otras cosas mucha gente huía a Hong Kong-  incluida la posibilidad de establecer zonas dedicadas a la exportación. Así el Consejo de Estado aprueba en julio de 1979 el establecimiento de lo que se llamó en un principio "Zonas Especiales de Exportación"; tres en la provincia de Guangdong (Shenzhen, Zhuhai y Shantou) y una en la de Fujian (Xiamen).

Recién en mayo de 1980 cambian su nombre por el actual de Zonas Económicas Especiales.

El final de la historia ya lo conocemos, aunque el camino no fue nada fácil en estas cuatro décadas, y las cifras, estadísticas y gráficos dan prueba de ello. Tampoco hay que ser un economista, sino simplemente ver la prensa para darse cuenta de dónde está China hoy en el mundo.

Como no soy economista -y sobran los artículos de los mismos explicando el fenómeno chino- quiero terminar esta primera parte centrándome en un aspecto que para mí es fundamental en casi todo lo que tiene que ver con ese gran país y que muchas veces no se menciona y es la profesionalidad, la preparación con la cual se trabaja y se hacen las cosas de Estado en China. Los últimos ejemplos los podemos ver en la gira que en estos momentos está realizando su Presidente por dos países latinoamericanos y dos europeos.

Muchos, y creo que tienen parte de la razón, atribuyen el "milagro chino" a su mano de obra competitiva, a su gran mercado, a la capacidad de ahorro de su población. 

Yo me quedo con el ejemplo de las más de 500 delegaciones enviadas a recorrer el mundo en un año y a la gira de más de un mes de Gu Mu por Europa Occidental. Así trabaja China en muchos terrenos y gracias, en parte, a esa forma de trabajar ha llegado a donde está.

@PabloRovetta