26 enero, 2017

De Gallos, Años Nuevos y Fiestas de la Primavera

Una vez más vamos a entrar en el Año Nuevo Chino. Mucho se ha escrito y se escribirá sobre el mismo y por eso aquí me gustaría hacer unas pocas reflexiones relacionadas con este acontecimiento.

Como no soy sinólogo ni me considero experto en China, baso estas reflexiones en la experiencia de los casi 42 años de relaciones con la República Popular y en lo que he ido observando y hablando en este período de tiempo.





- Año Nuevo Chino, Año Nuevo Lunar o Fiesta de la Primavera.

En primer lugar está el tema de cómo llamarlo. Cuando llegué a China, sólo se usaba el término "Fiesta de la Primavera" 春节, término que se sigue usando mayoritariamente en la actualidad. Por ejemplo el transporte de miles de millones de personas durante este período se conoce en chino como 春运 (chunyun) o transporte de la primavera. He visto que en la prensa de Taiwan,también utilizan mucho el término "Fiesta de la Primavera". Uno de los mensajes más usuales es "Feliz Fiesta de la Primavera". 

El año nuevo no sólo se festeja en China, sino también en otros países que han tenido una gran influencia del gigante asiático, pero que por razones obvias no pueden llamarlo "Año Nuevo Chino". 

En esos casos, o bien utilizan el término "Año Nuevo Lunar" o sus propios nombres. En Vietnam, por ejemplo, el Año Nuevo es el Tết y en Corea es el Seollal.

Si bien, incluso en la misma China se habla también de Año Nuevo Lunar, o calendario lunar, en realidad éste está basado en un sistema lunisolar, ya que aparte de los ciclos de la luna utiliza las estaciones solares. Lo que pasa es que la base principal del calendario son las fases de la Luna, y el Año Nuevo comienza el día de luna nueva, de allí la costumbre de llamarlo Lunar.

Por último, el término Año Nuevo Chino es más bien utilizado desde el exterior para referirse a la Fiesta de la Primavera, o por los propios chinos para explicar al exterior esta festividad.

- ¿En qué año estamos en China?

En muchas publicaciones se indica que, al igual que el Calendario Judío o Musulmán, por ejemplo, los chinos tienen el suyo propio y se dice con frecuencia que "China ha entrado en el año XXXX"

En realidad los chinos nunca utilizaron hasta la época moderna un sistema correlativo para nombrar a los años. La primera dinastía del país, la Xia, se estableció alrededor del año 2070 antes de Cristo y por eso es frecuente ver escrito que el país ha entrado en el año 4.000 y tanto. Sin embargo la realidad es otra.

Los años en China se contaban según el tiempo en el cual estaban en el poder los emperadores de la diferentes dinastías. Cuando ese emperador fallecía, el que le sucedía empezaba a gobernar en el año 1 de su mandato. Por ejemplo, se dice que El emperador Kangxi, gobernante durante la dinastía Qing (1654-1722), nació el 18 de marzo (4 de mayo de 1654) del año 11 del reinado de Shunzi.(Fuente: Web "De Oriente a Occidente").

Con la Revolución de 1911 que establece la República, el gobierno de Sun Yat-sen adopta oficialmente el calendario gregoriano a partir del 1 de enero de 1912 cuando asume la presidencia de la República. Incluso durante muchos años, al referirse a un año determinado posterior a 1912 se escribía, por ejemplo, "año 1922 (año 11 de la República)".

En 1949, al establecerse la República Popular China, se confirma al gregoriano como el calendario oficial del país.

En todo caso, en mis 42 años relacionado con China nunca he visto en ningún medio escrito del país referencia alguna a "en el año cuatro mil y tantos". Los libros de historia por ejemplo, ponen el año de reinado de un emperador de tal Dinastía y, entre paréntesis, el año correspondiente al calendario gregoriano. En la actualidad nadie en China hace referencia alguna a que se está entrando o se está en el año cuatro mil y pico.

- ¿Cómo llamamos al "Año del Gallo"?

El sistema del calendario chino es muy complicado ya que hay que combinar diferentes elementos. Por un lado tenemos a 12 animales (rata, buey, tigre, conejo -gato en algún país como Corea-, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo). Al mismo tiempo, cada uno de estos animales está relacionado, cada 12 años, con uno de los siguientes cinco elementos: metal, madera, agua, fuego y tierra.

Así tendríamos un año del gallo de metal, uno del de madera, uno del de agua, otro del de fuego y por último otro del de la tierra, cada uno cada 12 años.

Un ciclo completo, entonces, serían 12x5= 60 años, tras las cuales se volvería a empezar. 

Aparte de esto, están los años Yang (pares y masculinos) y los años Yin (impares y femeninos). El dragón, que no tiene femenino, cae siempre en años pares; mientras que la serpiente cae siempre en año impares, o sea femeninos.

Para ver en qué año estamos tendríamos que ver el animal, el elemento y si es Yin  o Yang. En teoría, pues, entraríamos ahora en el año de la gallina de fuego. 

Sin embargo, debido a la complicación de la combinación de tantos elementos, y con la costumbre china de simplificar al máximo las cosas, al final en el día a día sólo se nombra al animal y con un solo caracter. Por eso, aunque digamos (ji) en realidad podríamos estar diciendo gallo, gallina o pollo. Lo mismo pasa con otros animales como por ejemplo perro, buey, conejo, etc.

En mis décadas en China, aunque no he llegado al ciclo de los 60 años, sí ya ha pasado por tres series de 12 animales, y en todos los casos he visto que sólo se nombran los años por los animales: por ejemplo, ahora todo el mundo habla y escribe sobre el Año del Gallo  鸡年 (lo mismo he visto en la prensa de Taiwán), y no he visto ninguna mención al "Año del Gallo de Fuego", y menos aún a definirlo como de la Gallina ya que es un año impar.

Por eso, no entiendo por qué en España -no sé cómo será en otros países- se usa tanto lo del "Año del Gallo de Fuego", y el que entramos en el año cuatro mil y tanto del calendario chino.

Como decía al principio, ni soy sinólogo ni experto y por eso quedo a la espera de que los conocedores de la materia puedan explicar el por qué indican que China entra en el año cuatro mil y tantos, y por qué esa costumbre de llamarlo Gallo de Fuego, cuando es una expresión que en China no se usa. 

Queden pues estas páginas a la entera disposición de aquellos que puedan aclararme estas dudas.

22 enero, 2017

Una vez más sobre China y el Vaticano

En mi reflexión del pasado 30 de diciembre, Esperando el año del gallo señalaba lo siguiente:


Tanto el Vaticano como la República Popular se caracterizan por su paciencia, visión a largo plazo y por contar con excelentes diplomáticos y por ello, a riesgo de equivocarme, no me sorprendería ver en el 2017 un establecimiento de relaciones entre ambas partes.

En la entrevista exclusiva que el diario El País de España publicó el pasado sábado con el Papa Francisco, el siguiente fue el diálogo relacionado con China:

P. ¿Esa diplomacia vaticana se puede extender a China pronto?
R. De hecho, hay una comisión que hace años está trabajando con China y que se reúne cada tres meses, una vez aquí y otra en Pekín. Y hay mucho diálogo con China. China tiene siempre ese halo de misterio que es fascinante. Hace dos o tres meses, con la exposición del museo vaticano en Pekín, estaban felices. Y ellos vienen el año que viene acá al Vaticano con sus cosas, sus museos.
P. ¿Y va a ir pronto a China?
R. Yo, cuando me inviten. Lo saben ellos. Además, en China las iglesias están llenas. Se puede practicar la religión en China.
Habrá que esperar y seguir observando de cerca, pero este puede ser el gran movimiento diplomático de China y el Vaticano este año, no sólo con repercusiones religiosas, sino diplomáticas.


16 enero, 2017

El idioma chino y el pinyin

A los pocos años de establecida la República Popular China y después de décadas de guerras y hambre, uno de los tantos problemas a los que se enfrentaba el joven Estado era a la alfabetización de su población, que vivía mayoritariamente en el campo.

Casi el 90 por 100 de la población era analfabeta y para resolver este problema China se enfrentaba entre otras dificultades, a las de su propio idioma, un idioma sin alfabeto, formado a base de decenas de miles de caracteres, cuya única forma de aprender era y es la memorización.





En los años 50 el Gobierno toma dos medidas para solucionar este problema: la simplificación de los caracteres, y el uso del pinyin como forma romanizada del idioma. El pinyin  es precisamente la tarea que emprende Zhou Youguang quien acaba de fallecer a los 111 años de edad en Beijing. Por eso se ha conocido siempre a Zhou Youguang como al "padre del pinyin" aunque él se consideraba su hijo.

El pinyin no es un idioma en sí mismo que quiera o pueda suplantar al chino, sino una transcripción fonética, un "alfabeto latino" del idioma chino para facilitar su estudio.Sería imposible que el pinyin suplantara a los caracteres chinos, ya que muchos de estos tienen la misma pronunciación, pero se escriben de diferente manera.

El pinyin, que fue adoptado oficialmente en 1958, facilitó el estudio del chino en las escuelas del país, el uso de diccionarios, y su aprendizaje relativamente más fácil por parte de los extranjeros.

Antes del uso del pinyin el sistema más usado en occidente para transcribir nombres chinos era el inglés Wade-Giles, había otra transcripción francesa -que por ejemplo escribía Pequin para nombrar a la capital china- aunque en general no había una unificación globalizada y el caos cundía en lo relacionado con la transcripción fonética de los nombres chinos a nivel general.

A mediados de los años 80, las Naciones Unidas, que tienen al chino como una de sus lenguas oficiales, aceptaron oficialmente el pinyin para la transcripción de nombres chinos. Sólo se aceptó como excepción los nombres de lugares o personas que por motivos históricos ya eran muy conocidos con otros nombres, que podían pasar a escribirse de las dos maneras Así tenemos por ejemplo a Mao Zedong, y a Mao Tse-tung; o a Guanzhou y Cantón.

El pinyin ha jugado pues un papel muy importante en la alfabetización de la población china y en el estudio del idioma por parte de los extranjeros. La llegada de los medios modernos de comunicación, como las computadoras o teléfonos inteligentes le han dado al invento de Zhou Youguang -cuyo nombre de nacimiento fue en realidad Zhou Yaping, y luego se lo cambió por el nombre artístico por el que se le conoció toda la vida- una nueva era de vigor y esplendor.

Todos los que hemos tenido la suerte de estudiar chino debemos pues estarle agradecidos a Zhou Youguang.

Actualmente el pinyin es de uso casi universal, aunque en el caso del español y su prensa lamentablemente no se ha unificado como en el inglés. Por la ejemplo, la Real Academia Española reconoce la palabra Shanghái por Shanghai, utilizando la tilde, "por tratarse de una transcripción, (que) debe someterse a las reglas de acentuación gráfica del español".  Con esa misma lógica Tianjin debería escribirse Tianjín. De esta manera encontramos Shanghai, Shanghái y Shangai en publicaciones en español.

En todo caso caso, y gracias a Zhou Yougyang, no solo millones de chinos sino miles de extranjeros pueden estudiar y hablar chino.