31 octubre, 2020

Después de casi medio siglo ya está listo "Los años setenta en China"

 "El avión de Swissair, casi vacío, aterrizó la noche del siete de julio de 1975 en el aeropuerto ´La Capital´de Pekin. Cuando salí para bajar la escalerilla, me golpeó una ola de calor húmero mientras, en medio de una mansa llovizna, un retrato de Mao Zedong me miraba como dándome la bienvenida a la República Popular China".

Han pasado ya más de cuarenta y cinco años de eso, de esa relación directa con China, que en la práctica ya había comenzado años atrás, cuando en mi niñez y juventud acompañaba a mi padre a su librería "Nativa Libros" de Montevideo.



Yo tenía "solo" diecisiete años y la experiencia vivida en la década de los años setenta del siglo pasado fue y sigue siendo algo inolvidable que ha marcado el resto de mi vida. 

Entre tantas otras cosas -entre enero y octubre de 1976- viví lo que para mi fueron los diez meses más trascendentales, decisivos, convulsos, en toda la historia de la República Popular. Fui testigo del fallecimiento del Presidente Mao y de sus dos principales acompañantes -Zhou Enlai y Zhu De-, de la última caída y posterior retorno de Deng Xiaoping, del fin de la llamada "Banda de los Cuatro", del ascenso y posterior caída del llamado "sabio líder" -Hua Guofeng- y encima de todo esto, de uno de los terremotos más devastadores de la historia moderna de la humanidad.

En una época donde no existían los actuales medios modernos de comunicación -Internet, televisión por satélite, etc.- estuve en dos  universidades, trabajé en dos fábricas y en sendas Comunas Populares y me manifesté dos veces, junto a miles de ciudadanos chinos, en la plaza de Tian An´men.

En estas más de cuatro décadas muchas fueron las personas que me preguntaban "¿por qué no escribes un libro?" o que me decían "¡Tienes que escribir un libro!" Sin embargo, al igual que tantos otros residentes durante largos períodos en China, o incluso gente que nació y se crió en ese país, me fui dando cuenta de lo complicado que es escribir algo sobre ese país tan difícil de comprender en su totalidad, y donde los cambios se producían y se siguen produciendo de forma continua y tan veloz.

Por esa razón, hace ya nueve años, decidí comenzar con estas "Reflexiones Orientales" con el fin de contar con una plataforma, un cajón de recuerdos donde contar cosas de las cuales fui testigo directo, de reflexionar sobre los cambios que se han venido sucediendo, de recordar algunos acontecimientos de la historia china desconocidos en Occidente, de dar mi opinión sobre algunos temas relacionados con nuestro mundo de habla hispana y el mundo chino.

Ahora, y después de muchos años de trabajo y de la ayuda de verdaderos amigos -esos que se cuentan con los dedos de la mano- he publicado mi primer libro. No se trata de un trabajo "sobre China", sino de trasladar a los lectores -muchos de los cuales no habían nacido cuando yo llegué al país-, muchas veces a través de anécdotas personales, cosas de las cuáles fui testigo directo, muchas veces sin entenderlo. ¿Cómo era la China de los últimos años del Presidente Mao y del final de la Revolución Cultural? ¿Cómo vivía su población? ¿De qué se discutía? ¿Por qué, en plazos muy cortos de tiempo, lo malo se transformaba en bueno y viceversa?  ¿O por qué a veces quedaba entre ambos extremos y se convertía en gris?

Como se indica al comienzo del libro, es "la China de los últimos años de Mao y de la Revolución Cultural, del comienzo de la política de apertura y reforma, que la han transformado en una potencia mundial" contada como testigo directo de todo lo que viví, aprovechando lo que aún me queda de memoria y muchos materiales que tuve la suerte de guardar desde entonces.

La China de hoy es, en gran parte, el resultado de todo lo acontecido en la segunda mitad de la década de los setenta del siglo pasado; un tema que creo no se ha tratado lo suficiente en las publicaciones que podemos encontrar en nuestro mundo de habla hispana.

Espero que sea de interés, en especial para las nuevas generaciones y todos aquellos que no vivieron in situ esos históricos años. El libro estará disponible de forma pública en las próximas semanas, y ya me encargaré de informar sobre las modalidades para obtener el mismo.

Ahora me falta plantar un árbol....Pero si mi cabeza y mi salud me lo permiten, espero que este sea el comienzo de un nuevo ciclo -según el pensamiento chino, al llegar a los sesenta años ya he cumplido un ciclo de mi vida- que pueda incluir más escritos sobre ese mundo tan apasionante y desconocido que se llama China.

@PabloRovetta

6 comentarios:

  1. Muchas Felicidades!! mas bien donde se puede adquirir este libro, ya que para mi es el recuerdo de mi niñez, que es lo que yo viví, el año 76 es cuando llegamos nosotros, un fuerte abrazo , saludos de mi madre

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    1. ¡Muchas gracias Vilma! Guardaré un ejemplar para tu hermano. En todo caso, por ahora sólo tengo un ejemplar de muestras. Ha comenzado ya el proceso de impresión, que espero esté listo en unas dos o tres semanas, y ya conoceré más detalles. Un abrazo y un saludo a tu madre. Pablo

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  2. Estoy deseando leer el libro. Hay muy pocos (¿alguno?) testigos directos de esa época que se expresen en español y que conozcan los acontecimientos de primerísima mano. Me alegro de que por fin salgan a la luz tan interesantes experiencias.

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    1. Muchas gracias querido Fernando por tus palabras. No fui el único testigo de esos años, aunque creo que no hay libros, por lo menos en español, que cuenten las experiencias de esos años. Un abrazo, Pablo

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  3. Te sigo felicitando !!!!Ojala bien pronto yo pueda conseguirlo.Muchas suerte !!!!

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    1. Gracias por tus continuas felicitaciones. Ahora solo tengo un ejemplar de muestra, pero ya ha comenzado la impresión. Espero tener pronto más detalles. Abrazos!

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