Hoy es el último día del 2025, un verdadero Annus horribilis para mí. El peor año en mi vida profesional de 43 años dedicado a la promoción de las relaciones comerciales y culturales entre España y China; el peor año en mis más de 50 años de relación con China; y uno de mis peores años desde el punto de vista familiar y personal.
En medio de incertidumbres, ideas y vueltas, cambios de opinión, he intentado mantener estas "Reflexiones Orientales", y me siento muy contento al ver cómo aumenta el número de seguidores y lectores, y cómo siguen siendo de interés incluso entradas al blog que datan del 2022.


