Leo en el último ejemplar (Número 48 – Otoño 2026 Ver Nota 1) de la excelente publicación argentina “Dangdai”, un artículo titulado “Candombe y cumbia, los recorridos de Uruguay y Colombia en sus lazos con China contados por sinólogas de los dos países sudamericanos."
En el caso concreto de Uruguay, a partir de la página 44 se puede encontrar el artículo de Georgina Pagola “Viajeros
rioplatenses en los 50s y 60s”, donde resalta que “Sus viajes -los de los
uruguayos en esas dos décadas (N.del A.)- significaron la inauguración de un
relacionamiento que más adelante, en 1988, concluiría en el establecimiento de
relaciones diplomáticas.”
Considero de interés aprovechar esta oportunidad para aportar opiniones
e información que, creo, pueden ser útiles como complemento de un tema,
que como dice la autora, es tan importante, a la vez que ignorado.
El artículo comienza haciendo referencia a la Diplomacia
Popular, una iniciativa del Primer Ministro Zhou Enlai para acercarse de forma
no-oficial a los países latinoamericanos. El objetivo era forjar lazos culturales
-entre otros-, ante las dificultades que tenía la República Popular en los años 50 y 60 para contactar e intentar establecer relaciones diplomáticas en un
continente muy influenciado por la política anticomunista de los EE.UU.
La primera referencia que leí sobre la Diplomacia Popular
fue en el excelente libro del embajador Huang Zhiliang "Zhou Enlai y
América Latina - El redescubrimiento del nuevo continente" (Nota 2), publicado en
el año 2003 y del cual escribí ya en agosto del 2019 una crónica en mi blog
Reflexiones Orientales. (Nota 3)
Por cierto, fue en esa fecha donde por primera vez leí algo, y escribí al respecto, sobre la visita de Eduardo Galeano a China y su entrevista
con el primer ministro Zhou Enlai.
Una de las principales acciones de esa Diplomacia Popular
consistió en la organización de viajes de delegaciones culturales a América Latina. En el caso
concreto de Uruguay, hubo en 1956 una Delegación de Arte Folklórico,
encabezada por Chu Tunan y otra de acrobacia, en 1959, dirigida
por Zhou Erfu. En noviembre de ese mismo año es una
delegación sindical la que llega de visita a Montevideo.
Como se indica en el artículo de Georgina Pagola, China entonces también mantuvo una política consistente en invitar a su país a figuras relevantes del continente.
La autora hace referencia a las visitas de
Jesualdo Sosa, Eduardo Galeano o Carlos María Gutiérrez.
Me gustaría complementar esa lista, por ejemplo, con los
casos del poeta Sarandy Cabrera, quien, después de dos viajes de visita a
China, se instaló con su familia en Beijing donde estuvo residiendo entre 1963
y 1965. Sarandy Cabrera también formó parte de la llamada Generación del 45, y la
suya fue la primera familia uruguaya que residió en China. Es “interesante” el
hecho de que su nombre casi no se menciona cuando se habla, en Uruguay, de esos
años. (Otra cosa es el relato que se haga en China).
Y como el título del artículo menciona a rioplatenses, creo
que no se debería olvidar tampoco el caso del argentino Pablo Doudchitzky que
residió con su esposa y dos hijos, en ambos casos uruguayos, entre septiembre de 1963 y febrero de 1967. (Pablo Doutchitzky hijo se dedicó posteriormente al cine y llegó a realizar, con su hermano Yuri,
un muy interesante documental llamado ”Hotel de la Amistad”, lugar donde nos alojábamos los extranjeros entonces)
Como dice la autora del artículo “aquellos viajeros
uruguayos que visitaron la RPCh en las décadas de 1950 y 1960 produjeron obras
y editoriales que permitieron acercar al público uruguayo con las
características culturales de un país que resultaba remoto”.
Me permito, en este sentido, citar un
tema de mi familia y recordar que mi padre -Vicente Rovetta- fue, desde 1962 el
representante oficial en Uruguay de la Corporación entonces llamada
Guozhi Shudian 国际书店, y en su librería Nativa Libros distribuía las obras traducidas y publicadas en español en la
República Popular, aparte de editar libros propios. Fue invitado a viajar a China por primera vez en 1966. Un año más tarde, en otro viaje, fue recibido por el Presidente Mao y el
primer ministro Zhou Enlai en el Gran Palacio del Pueblo.
Ese mismo día, esos dirigentes chinos reciben al fotógrafo Rubén Núñez quien formaba parte de una delegación del Instituto Cultural Uruguay-China (ICUCh), una de
las organizaciones consideradas “subversivas”
por los militares uruguayos ya desde antes del golpe de estado de 1973.
Creo no equivocarme si digo que el caso de Uruguay es uno de los muy pocos en la América Latina de los años 50s y 60s donde, aparte de la Diplomacia Popular, existieron contactos oficiales directos, tanto en Beijing como en Montevideo.
Según siempre los recuerdos del embajador Huang Zhiliang, una gran parte de los acercamientos oficiales, pero secretos, de países latinoamericanos a China se hacía a través de embajadas de terceros países (México o la URSS por ejemplo). Como Dangdai es una revista dedicada principalmente a las relaciones Argentina-China, creo interesante recordar que los encuentros previos y negociaciones para el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular tuvieron lugar en Rumanía.
En el caso concreto de Uruguay, los contactos directos oficiales incluyen la visita a Beijing, en diciembre de 1955, de Mauricio Nayberg, Cónsul de Uruguay en Hong Kong, pero, más importante, nombrado como Agente Comercial para China.
Esta fue la primera visita de un diplomático latinoamericano a la recién establecida República Popular. Fue recibido por el Primer Ministro Zhou Enlai y durante su visita se firmó el primer documento oficial bilateral entre ambos países. (Nota 4)
También fue gracias a la lectura del citado libro del embajador Huang Zhiliang. que por primera vez tuve conocimiento de este tema.
Otra de las visitas oficiales directas a la República Popular China fue, en 1959, la de una importante delegación parlamentaria uruguaya.
Por el lado chino, al mismo tiempo, en noviembre de 1956 la República Popular firmó en Montevideo un acuerdo para la compra de lana, por valor de 3,6
millones de Dólares. Un año más tarde una delegación del Bank of China, liderada por
Chen Ming (importante funcionario del Ministerio de Comercio Exterior) viajó a Montevideo para contactos oficiales y establecer mecanismos para los pagos en el comercio bilateral.
Hecho este pequeño resumen, me gustaría aclarar que no es tarea sencilla encontrar información sobre esos años y creo que quedan muchos temas pendientes de investigación. Por ejemplo, ¿es verdad que cuando José Mujica viajó a China estuvo con el Presidente Mao? Y si es así, ¿cuándo y dónde se produjo el encuentro?
Mi intención con estas notas es, aprovechando el artículo de Georgina Pagola, aportar un granito de arena a la historia de las relaciones Uruguay-China, en este caso concreto, en los años 50s y 60s.
Y como siempre lo digo, estas Reflexiones Orientales están abiertas para cualquier crítica, comentario o sugerencia sobre éste u otros temas. Las ideas se pueden compartir en la página de Reflexiones Orientales o comunicándose conmigo en el email pablo.rovetta@gmail o a través de WeChat en @PabloRovetta
Fuentes:
Nota 1 Último número de Dangdai
Nota 3 Leyendo "Zhou Enlai y América Latina - El redescubrimiento del nuevo continente"
Nota 4 70 años de relaciones comerciales Uruguay China (1955-2025)
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