27 agosto, 2017

Leyendo a Xi Jinping - Parte I

En medio del calor de Madrid, he aprovechado para leer uno de los múltiples libros que están saliendo de y sobre Xi Jinping antes del próximo congreso del Partido Comunista de China. En este caso se trata de "习近平讲故事 ", cuya traducción literal sería algo así como "Xi Jinping cuenta cuentos" pero que en español puede tener un sentido peyorativo.

Por eso me he tomado la libertad de llamarlo para esta nota, y teniendo en cuenta el contexto del libro, "Historias y anécdotas contadas por Xi Jinping", tanto en sus discursos, entrevistas y conversaciones como en sus escritos. Es un libro muy peculiar, de 335 páginas, publicado en mayo de este año, que tengo entendido no ha sido traducido aún a ningún otro idioma.  

El él se han reunido 109 "cuentos" diferentes, de un promedio de media página o un tercio de página de largo en chino cada uno, que luego son acompañados por una explicación de unas dos páginas realizada por un grupo especial del Departamento de Comentaristas del "Diario del Pueblo", el órgano oficial del Partido. 

De hecho, la obra comienza con una Introducción del Director General del Diario del Pueblo, Yang Zhenwu; y termina con un Epílogo de la Subdirectora del periódico, Lu Xinning. 

El libro está dividido en dos partes, la "Interna" que tiene que ver con los temas locales de China, y la "Externa", que está relacionada con sus relaciones internacionales, aunque también con muchas referencias a la historia del país asiático.




No tengo ningún problema en reconocer que, después de 42 años leyendo en chino, no me resultó muy fácil la lectura de este libro, en especial la parte que tiene que ver con los temas internos de China, ya que son constantes las citas literarias y/o históricas relacionadas con las diferentes dinastías chinas. Hay muchas referencias -diría que una gran mayoría de la parte dedicada a temas "internos"- a personajes históricos, libros y poemas de la antigüedad.

El prólogo de Yang Zhenwu comienza indicando que "el saber contar historias y anécdotas es una cualidad común de políticos y pensadores del presente y del pasado, de China y del exterior" para a continuación mencionar a Mao Zedong, quien en Yan´an, en la ceremonia de clausura del VIIº Congreso del Partido (en 1945), contó la famosa fábula de "El viejo tonto que removió las montañas". O sea que nos encontramos con una comparación directa con Mao desde la primera página, y que continúa a lo largo de todo el libro. 

Xi Jinping cita en total 16 veces a Mao Zedong, y eso que la mayoría de sus "cuentos" están relacionados con la antigüedad. Sin embargo, los editores que hacen la explicación de sus frases utilizan el nombre de Mao dos o tres veces más que el propio Xi; en muchos casos indicando que algunos de los poemas, libros o historias de la antigüedad citados por el actual líder chino fueron utilizados también por Mao.

Zhou Enlai y Deng Xiaoping son los otros dos más citados por el actual Presidente de la República Popular China. Sin embargo, hay sólo dos referencias a Jiang Zemin y a Hu Jintao.

Los 109 "cuentos" incluidos en el libro abarcan un período que va desde abril de 1983 -cuando Xi tenía 30 años y era Secretario del Partido en el Condado de Zhengding, provincia de Hebei- hasta enero de este 2017.

El mismo Xi Jinping, y los editores que explican sus frases, recuerdan los años pasados como "joven instruido" (esa frase de Mao no la utiliza Xi, sino que dice que es enviado desde Beijing para "convertirse en campesino") que se establece en el campo en 1969, en plena Revolución Cultural. En concreto es destinado, cuando era un adolescente de menos de 20 años, a una aldea cerca de  Yan´an, en la provincia de Shaanxi, por lo cual podemos llegar a la conclusión de que no vivió de forma directa los grandes movimientos, muchos de ellos violentos, y manifestaciones en Beijing y otras ciudades chinas durante la Revolución Cultural.

En el libro relata las duras condiciones de vida en esos siete años de campesino, viviendo en casas-cuevas, y mal alimentado ("pasábamos varios meses sin probar un bocado de carne").

En 1975 regresa a Beijing a estudiar en la Facultad de Química de la Universidad de Qinghua hasta 1979 (yo entré a esa misma Universidad en el año 1977 por lo que en principio fuimos compañeros de universidad durante dos años). Los interesados en este tema pueden consultar la crónica "Con Xi Jinping en la Universidad de Qinghua" que escribí año atrás pinchando aquí.

A partir de 1982, y tras unos años trabajando en Beijing, en el Consejo de Estado y en la Comisión Militar del Gobierno de China, comienza su carrera política en el interior del país, primero en el condado de Zhengding, en la provincia de Hebei, y posteriormente en diversos puestos gubernamentales y del Partido, primero en la provincia de Fujian, a partir del año 1985, donde llegó a ser Gobernador en el 2000 y posteriormente en la provincia de Zhejiang, del 2002 al 2007 cuando ya se establece definitivamente en la capital china.

Sus relatos y las explicaciones de los comentaristas, están llenos de anécdotas y recuerdos de su trabajo en esas tres provincias.

La primera conclusión a la que podemos llegar es que cuando Xi Jinping llega a Beijing para poco a poco ir escalando posiciones que lo llevan a Secretario General del Partido y Presidente de la República, tiene detrás de sí años de experiencia de gobierno a todos los niveles, desde los más bajos hasta gobernador, en tres provincias de China: Hebei y en especial Fujian (donde estuvo más años) y Zhejiang, estas dos muy activas en lo relacionado con la apertura al exterior.

También siendo muy joven y un "simple" Secretario del Partido de un condado rural en Hebei, viaja a los Estados Unidos y otros países como Singapur o Suecia, lo cual le da desde joven algunas visiones del mundo exterior.

En Suecia, país que visitó en 1979, cuenta la anécdota de que se encuentra en una plaza con un ciudadano malayo de origen chino que le pregunta asombrado y alegre  "¿tú eres chino?". Utiliza esta anécdota para referirse a cómo en esos años los chinos no salían prácticamente al exterior, y ahora son millones los chinos que viajan por el mundo.

Prácticamente después de haberse graduado en la Universidad de Qinghua estuvo toda su vida profesional en órganos de gobierno y del Partido a diversos niveles. Llega pues a los máximos cargos del Gobierno, el Partido y el Ejército con una gran experiencia y muy bien preparado. A eso debemos agregar un muy alto nivel cultural y conocimiento de la historia y literatura de China y universal. 

En sus años jóvenes declara haber leído a muchos escritores rusos, los clásicos de Shakespeare, y a escritores norteamericanos, donde destaca en especial a "El viejo y el mar" de Hemingway. No hay, sin embargo, referencias a "El Quijote" aunque sí menciona con cariño a Pablo Neruda y sus relaciones con China.

También hace referencia a Rabinfranath Tagore, el primer Premio Nobel de Literatura asiático, quien visitó China en 1924 y tuvo una especial relación con la tierra de Xi que se muestra un gran admirador de Gandhi, así como de las diferentes culturas indias.

A través de sus escritos se confirma, por lo menos en mi opinión, que muchos de los fenómenos que tienen lugar en China están directamente relacionados con su cultura, su historia, sus tradiciones, y no al hecho de ser un mal llamado en el exterior "país comunista" como se ve con frecuencia entre muchos observadores del gigante asiático.

Por eso, cuando habla de la lucha contra la corrupción, de la relación del Partido Comunista con el pueblo, de cómo resolver los problemas del país, pone siempre como ejemplo historias y anécdotas de emperadores y ministros de la milenaria historia china. 

Por ejemplo, en el primer capítulo del libro, dedicado precisamente al tema de la honradez en el Gobierno, utiliza una conocida anécdota de la Dinastía Han del Este (año 25 A.C. - año 220 D.C.) sobre un intento de soborno entre funcionarios. El sobornador se ve durante el día con la persona a la que quiere hacer un regalo de lingotes de otro, pero no le da nada y espera a la noche diciéndole "así nadie lo sabrá". La otra persona, que resulta ser honrada, rechaza las barras de oro y le dice "el cielo lo sabe, la tierra lo sabe, tú lo sabes y yo lo sé, ¿cómo puedes decir que nadie lo sabrá?"

Los comentaristas, a raíz de esa anécdota, recuerdan la infinidad de veces que Xi Jinping ha dicho que "Como partido en el Gobierno, nuestra principal amenaza es la corrupción".

En medio de tantas menciones históricas y literarias chinas hay dos referencias a Marx y al marxismo. 

En la primera recuerda las grandes dificultades económicas a las que tuvo que hacer frente Marx cuando estaba escribiendo "El Capital" agobiado por el hambre, el frío y las deudas y elogia su voluntad de "revolucionario proletario" que no se deja amedrentar por las dificultades.

En la segunda, titulada "Leyendo 100 veces 'El Manifiesto del Partido Comunista' " recuerda una frase de Mao en 1939 donde insistía en la necesidad de leer constantemente las obras del marxismo-leninismo ("yo he consultado 'El Manifiesto' un mínimo de 100 veces¨) para poner énfasis en la necesidad de leer y estudiar con frecuencia las obras del marxismo-leninismo y las del Presidente Mao. Hay que aclarar que según la costumbre china, cuando se habla de cien o diez mil no necesariamente se están refiriendo a una cifra concreta, sino que son, en este caso, sinónimos de muchas veces.

Las referencias a su vida personal son casi inexistentes en el libro. En una entrevista con la televisión rusa, en el 2014, reflejada en el libro, menciona una canción china "¿A dónde se nos ha ido el tiempo?". "¿A dónde se me ha ido el tiempo?" reflexiona, indicando que aparte del trabajo el tiempo que le queda libre lo dedica a leer.

En la misma entrevista dice que le gusta nadar ("aprendí a nadar a los 4 o 5 años") y hacer montañismo. "Me gusta el fútbol, el voleibol, el basketball y el Wushu". Quizás porque está en una entrevista con la televisión rusa, hace una mención muy especial al hockey sobre hielo (del cual Putin es un gran admirador). El hockey sobre hielo, dice,  "necesita no sólo fuerza y habilidades individuales sino también coordinación y trabajo de equipo; es un deporte muy bueno".

Reconozco que me asombró esta afición por el hockey sobre hielo (salvo por el hecho de estar hablando con la televisión rusa), ya que en los lugares donde Xi Jinping vivió en China, ése no es un deporte tan popular, por razones climatológicas. Quizás la excepción pueda ser Beijing. Recuerdo haber asistido a muchos encuentros de hockey sobre hielo en la capital china, y cómo se jugaba en los lagos de los parques de la capital cuando se congelaban en invierno.

Me gustaría terminar estas primeras reflexiones con una frase de Xi Jinping que tiene relación con mis dos últimas entradas a este blog sobre la necesidad de estudiar sobre China, a raíz del artículo del Profesor Jean-Pierre Lehmann en el South China Morning Post.

Se trata de una conversación de Xi Jinping con el Presidente Obama en Beijing en noviembre del 2014; durante una charla-cena que terminó a las 11:00 de la noche, algo completamente inusual en China. En esa conversación, Xi le dice al entonces Presidente estadounidense: "Para conocer la China de hoy, para pronosticar la China del mañana, hay que conocer el pasado de China, conocer la cultura china. La lógica de los chinos de hoy, las estrategias de las autoridades chinas para gobernar el país están impregnadas de genes de la cultura tradicional china"; "Conocer la historia reciente de China es muy importante para conocer los ideales actuales del pueblo chino y su camino de avance".

Espero poder seguir estas reflexiones, ya que el libro es muy interesante para conocer más al actual líder chino, en próximas entradas a este blog.

20 agosto, 2017

El desconocimiento sobre China - 2ª Parte Las guías de negocios

Días atrás reflexionaba en este blog sobre el desconocimiento y la ignorancia que existe sobre China. Agradezco el seguimiento que está teniendo y los diversos comentarios a través de varias redes sociales.

Hoy quiero volver sobre el tema, pero poniendo dos ejemplos concretos, para darle "más solidez", si se me permite, a mis argumentos. En ambos casos se trata de Guías de Negocios o Fichas País sobre la República Popular correspondientes a los dos bancos más importantes de España, con una presencia de décadas en el país asiático, aparte por supuesto de Europa, y en especial en América Latina.

La primera corresponde al año 2015. Reconozco que es una fecha un poco vieja, pero no he encontrado una edición más moderna; lo cual de por sí ya podría considerarse una muestra de falta de interés (o de recortes presupuestarios) ya que lo "normal" y sobretodo tratándose de China, sería una actualización anual. En todo caso, esta ficha ha sido difundida ampliamente hace varios meses por algunos portales dedicados exclusivamente a China y en las redes.(Como ejemplo se puede acceder a través de este link pinchando aquí.)

Pondré sólo un ejemplo de esta guía, fechada en el 2015, y realizada para el Banco por una importante empresa española de asesoría financiera. En ella se pone a Wen Jiabao como Primer Ministro del país, cuando dejó de serlo en marzo del 2013. 


Recuerdo que al comentar el hecho con un responsable del Banco, indicó que "hasta el mejor escribano echa un borrón", sin darle la mayor importancia al tema. 

No es el único error de la Guía, para la cual la presencia de la Administración española en China se limita a un Consulado en Shanghai y, en lo comercial a una Cámara de Comercio de Hong Kong.Pero no quiero extenderme sobre el tema. 

Sé que es difícil de creer, pero cualquier interesado puede acceder a ella a través del link que he indicado.

Aquí ya no estamos hablando de escribir mal un nombre, de confundir el nombre con el apellido, sino de "informar" erróneamente quién es el Primer Ministro de la segunda potencia económica del mundo. ¿Qué valor puede tener la otra información de las 24 páginas de la Guía cuando se nombra de forma equivocada al Jefe del Gobierno? "¿Borrón de un escribano?" Mucho más grave que eso.

El segundo ejemplo es mucho más reciente -9 de agosto- y es un artículo del diario "Cinco Días" titulado "Cosas que no debes hacer si quieres cerrar negocios con un chino" que se puede ver pinchando aquí y cita las recomendaciones del otro de los dos bancos más importantes de España, fuerte en Europa, también con amplia presencia en América Latina y con décadas de trabajo en China. He intentado encontrar el original de las recomendaciones de ese Banco, pero lamentablemente no lo he conseguido y por eso debo basarme sólo en lo que dice Cinco Días.

No pretendo criticar todo, pero ya el título no me gusta: "....negociar con un chino". Se negocia, en mi opinión, con empresas, instituciones, organismos chinos, etc, no "con un chino".

En primer lugar, y para mí es un error que cometen con frecuencia la mayoría de las guías y cursos de negocios sobre China en español, es que tratan los diferentes temas como si fuese lo mismo ir a China a vender, a comprar o a establecer una sociedad mixta. Naturalmente las actitudes, la estrategia y las tácticas, los enfoques serán diferentes en cada uno de estos tres casos. 

No soy nadie para indicar cómo triunfar en China -un mercado "difícil" como cualquier mercado internacional- pero modestamente me permito sugerir que hay que tener un plan y/o producto viable, realista; una estrategia y tácticas adecuadas; un conocimiento básico del país; un buen asesoramiento; mucha paciencia y estar preparados para gastar tiempo y dinero; olvidarse de los negocios fáciles; ser puntual, serio e ir bien preparado a las reuniones. Pero lo más importante y por encima de todo es tener un precio competitivo si se vende, conseguir uno bueno si se compra, y unas condiciones aceptables por ambas partes si estamos hablando de una empresa mixta.

Llevo años leyendo y escuchando charlas relacionadas con China donde se trata sobre cómo comportarse en una comida, qué regalos dar y qué no regalar; qué hay que decir y qué no, el protocolo, la importancia del jefe, cómo dar las tarjetas, y un largo etc. Esos detalles, con los cuales nos encontraremos también en cualquier otra cultura o incluso dentro de las diversas regiones de España, no son la clave para cerrar un acuerdo, sino elementos que ayudan en la fase de marketing, y que pueden ayudar a "romper el hielo" y hacer más "fáciles" las reuniones y negociaciones. Para ello, basta solamente con ser educados, tener sentido común, actuar en la medida de lo posible como la otra parte y poseer conocimientos básicos sobre el país en el que se está trabajando o se pretende trabajar. 

Sin embargo, si por ejemplo queremos vender algo, y la competencia, china o extranjera, lo tiene a mejor precio y no podemos bajarlo, da lo mismo todo el protocolo que se aprenda ya que perderemos el contrato.

Voy a citar sólo algunos de los consejos que pone la entidad bancaria y que refleja Cinco Días, y los lectores, muchos de los cuales tienen estrechas relaciones con China, que saquen sus propias conclusiones:

Para empezar el Banco dice que "hay que evitar la confrontación" al negociar con los chinos. Entonces, ¿cómo se negocia? ¿Aceptando los puntos de vista de los chinos? Los chinos dicen, al terminar una negociación exitosa para ambas partes,  "不打不成交" que en este caso se puede traducir como "sin pelearnos no llegamos a un acuerdo". He estado en decenas de negociaciones en China, y son verdaderamente duras. Cuando más duras son, mayores son las posibilidades de llegar a un acuerdo. Con excepción de llegar a las manos, en las negociaciones el interlocutor chino muchas veces grita, se golpean las mesas, otras el negociador se levanta y se retira sin despedirse y dando un golpe en la puerta. Eso no quiere decir que el negociador español deba hacer lo mismo -a veces sí también debe hacerlo- pero la armonía no es por cierto algo que exista en una negociación en China. La confrontación, obviamente no violenta, es una característica de cualquier negociación en el país asiático donde todo se negocia; sea en un mercadillo o con las grandes empresas estatales.

Otra de las "recomendaciones" va sobre el uso de las manos y dice que no hay que presentarse con éstas en los bolsillos del pantalón,,,, lo cual es una norma de educación, creo, aplicable en todo el mundo.

También se sugiere no extender las piernas y cruzarlas enseñando la suela del zapato ya que es una visión que horroriza a muchos chinos. La mayor parte de las negociaciones de temas empresariales se hacen con una mesa de por medio, o sea que da lo mismo cómo se pongan los pies porque no se ven. 

Dejo para el final dos recomendaciones del Banco. Una de ellas reconozco que me ha asombrado ya que es la primera vez que leo o escucho algo así en los 42 años que llevo relacionado con China y dice que "Los chinos acostumbran a no apoyarse sobre el respaldo de la silla, por lo que si se observa que así lo hacen, hay que comportarse de igual modo." Aquí sobran los comentarios. Los que hayan estado en China podrán comprobar este punto. Alguien podrá decirme que como toman muchas notas se inclinan sobre la mesas para escribir, pero eso se hace en todo el mundo y no implica que mientras uno de los interlocutores toma notas el otro no se pueda apoyar en el respaldo de la silla.

Para terminar, dejo la frase de "al contrario que en nuestro continente, la cultura china guarda una especial tradición con el regalo". Quizás el equivocado sea yo, pero pensaba que los regalos de empresa eran una "tradición" que creo que abarca al mundo entero.

No obstante debo hacer una aclaración importante. Dentro de la campaña que China está realizando contra la corrupción, el tema de los regalos de empresa es muy sensible. Algunos organismos y empresas chinos tienen prohibido recibirlos y han llegado a devolverlos. En otros casos, están obligados a entregar el o los regalos a la Dirección de la empresa o un organismo determinado. 

Por eso, hay que ser muy cuidadoso y me permito sugerir que un intermediario, o persona de nivel no superior, haga una consulta previa: ¿vamos a intercambiar regalos? ¿para todos o sólo para el principal?  Incluso antes de esta situación especial de lucha contra la corrupción, en la fase de negociación siempre había que ser muy cuidadoso con el tema de los regalos, y en la mayor parte de los casos estos se evitaban. Otra cosa era y son las reuniones de marketing o protocolarias, pero en la situación actual hay que moverse con mucho cuidado.

Si se me permite contradecir las recomendaciones citadas por Cinco Días, y como indiqué al principio, la viabilidad del producto o proyecto y el precio son los factores fundamentales para no perder un contrato, y da lo mismo cómo se siente uno en una silla o qué haga con las manos o los pies.

Me da pena decirlo, pero los ejemplos de estos dos bancos, dicho con todo respeto, demuestran, lamentablemente, la situación de desconocimiento e ignorancia que, en este caso en España, existe sobre China, siempre, ya lo he dicho, con contadas, honrosas y limitadas excepciones. 

Esto no hace más que reafirmarme en mi opinión expresada en la anterior entrada al blog, ya citada.

12 agosto, 2017

La ignorancia y el desconocimiento sobre China

Días atrás leí en el South China Morning Post uno de los artículos sobre China que más me han gustado y sobre el que no puedo más que estar de acuerdo. Está escrito por el prestigioso profesor Jean-Pierre Lehmann del “International Institute for Management Development” (IMD) de Suiza y de la Universidad de Hong Kong.

El artículo se titula “Why the world has to study Chinese history, and how China views history” y se puede leer fácilmente –es muy corto y concreto- en el siguiente link pinchando aquí.

El argumento del artículo es muy sencillo y directo: “qué ignorante es Occidente en relación a China”. Aunque nuestro mundo hispanoparlante pertenece también a Occidente, en comparación con el mundo anglosajón –al cual va dirigido el artículo y sus conferencias y clases- la ignorancia que encontramos en el nuestro habría que elevarla a la enésima potencia.

El autor dice con todo acierto que el papel de China en el siglo XXI, en comparación con el pasado, es y será absolutamente primordial. En este blog ya lo hemos indicado más de una vez: nos guste o no, nos interese o no, lo que pasa y pase en China tiene y tendrá una influencia fundamental en todos los aspectos del mundo y de nuestra vida diaria.

Y sin embargo, en general y con contadas excepciones, no somos capaces ni de escribir bien los nombres chinos, la ignorancia es casi absoluta, casi todo se limita a esquemas –muchos de los cuales pertenecen al pasado y ya no son válidos en la China de hoy-, simplicidades (“los chinos son tal, China es tal”) y/o copias de los principales medios de referencia, como por el ejemplo del South China Morning Post.

Lo peor de todo es que estamos rodeados de “expertos” y “sinólogos”. Meses atrás escuché a un importante ejecutivo decir que “yo ya he estado cinco veces en China y soy un experto en el país”.


Recuerdo cuando recientemente, en una de las Escuelas de Negocio más prestigiosas de España, en unas jornadas sobre China, una ponente puso la foto del Presidente Xi Jinping, preguntó al público y nadie fue capaz de reconocerlo. Luego puso una foto de Mo Yan, incluyendo esta vez su nombre, y ninguno de los asistentes reconoció al Premio Nobel de literatura.

Pero lo peor no es el desconocimiento, éste por sí no es un “delito”, sino mas bien la falta de interés, o si no la arrogancia y soberbia con la que se habla o escribe sobre el mundo chino en general.

Jean-Pierre Lehmann pone como ejemplo en su artículo la media docena de viajes que hace anualmente a China desde Europa y ve en el avión cómo los ejecutivos se dedican a dormir, ver películas, y no ve a nadie leyendo un libro sobre filosofía china, confucionismo, historia, literatura o economía y negocios del gigante asiático. Dice incluso que conversó con dos ejecutivos ingleses que nunca habían oído hablar de las Guerras del Opio.

Agrega que en sus cursos comienza con un pequeño cuestionario sobre temas muy básicos de China y que los resultados son muy pobres. Recomendó una serie de libros para leer y un alumno llegó a decir “para qué nos da esta lista de libros si sabe que el noventa por ciento de nosotros no los va a leer”.

Yo también viajo con frecuencia a China, y he residido décadas en el país. Cuando se da la oportunidad de hablar con alguien, en el avión o en los hoteles, casi nadie me pregunta por mi experiencia, o por las dificultades y características del idioma chino, sino más bien por lo que se puede comprar y dónde, y los lugares para visitar o tomarse una copa.

Me he encontrado con algún periodista o funcionario que me dicen que ellos no leen eso del “China Daily” porque es todo propaganda del gobierno. Muchos de los “expertos” y/o gente que lleva años en China no saben quién fue Zheng He, son incapaces de nombrar un poeta o pintor famoso, un título de la literatura clásica, o las capitales de tres provincias chinas.

Cuando comencé a vivir en España cometí el error de suscribirme a una revista de historia y me cansé de que la mayor parte del contenido estaba dedicado a la antigüedad en Grecia, el imperio Romano o Egipto, pero China, India o Japón eran países que parece no habían tenido pasado.

A pesar del título del artículo –en un principio parece que relacionado solo con la historia- el autor destaca las ventajas de leer también sobre filosofía, historia, música, pintura, caligrafía y literatura chinas. No puedo estar más de acuerdo con él. Creo además que esa lectura no debe limitarse –como mucha gente lo hace- a autores extranjeros, principalmente de habla inglesa y algunos pocos de habla hispana, sino también debe incluir a autores chinos

Ya ni hablar de los que saben chino, a los cuales creo que enriquecería mucho leer en ese idioma sobre diversos aspectos del país, ver películas, ver la televisión, escuchar la radio. Uno de los últimos libros que me compré ha sido “Historias, leyendas y anécdotas en los discursos de Xi Jinping” (en chino se llama “习近平讲故事”, literalmente “Xi Jinping cuenta cuentos”, pero no me parece una traducción muy adecuada, por eso me he quedado con el título que menciono). Alguna gente me preguntó con asombro por qué me había comprado y estaba leyendo ese libro. Puedo decir que me parece fascinante, que estoy aprendiendo bastante y espero pronto sacar una serie de entradas en este blog sobre el mismo.

La historia, la literatura, el arte que estudiamos en el llamado Occidente, incluido todo el continente americano, es principalmente euro centrista. Jean-Pierre Lehmann al finalizar su artículo aclara que no está sugiriendo que se estudie la historia china excluyendo la de otras sociedades, agregando que es también enriquecedor y fascinante estudiar sobre la India y cómo los hindúes veían el mundo, sobre los indonesios, los vietnamitas, los árabes, los nigerianos o los peruanos, aunque lo de China es prioritario y absolutamente estratégico a nivel global.

La única pega que le pongo al artículo es a la falta de mención a la importancia de vivir en China, recorrer el país, y viajar con frecuencia; aunque soy consciente de que ello es un privilegio de unos pocos. Sin embargo, la experiencia de vivir en el país es un complemento muy importante al estudio de sus cosas. El gran problema aquí es la velocidad con la cual China está cambiando. Como bien declaraba un empresario vasco con diez años de estancia en el país "seguir los cambios (de China) sigue siendo uno de nuestros mayores retos".

Mucho me temo, y con contadas excepciones, que poco cambiarán las cosas en nuestro mundo hispano parlante, cuando con la velocidad que han adquirido las cosas y las “ventajas” de Internet, poco queda para el estudio serio y la lectura.

07 agosto, 2017

El turismo chino en España y la "turismofobia" en Barcelona

Desde hace ya algunos años, y más recientemente, la prensa y los organismos públicos y privados españoles relacionados con el tema no dejan de alabar el gran crecimiento del turismo chino en España y en especial el alto nivel de consumo que tienen los turistas chinos.

Días atrás, el diario "Ouhuabao"  (欧华报) que se publica en idioma chino en España (tiene una versión en español llamada "El mandarín") y que es leído por prácticamente toda la comunidad china en España publicó un artículo titulado "¿Es letal para Barcelona la "turismofobia"? " que ha sido reproducido por decenas de páginas web de China, periódicos y redes sociales. 

Los lectores de chino, a continuación pueden leer el artículo original pinchando en el siguiente enlace Artículo del "Ouhuabao" 





Dada la importancia del tema nos hemos permitido hacer la siguiente traducción al español:


¿Es letal para Barcelona la "turismofobia"?

Ha llegado la temporada alta del turismo a España y crece en diversos lugares un sentimiento de antipatía hacia los turistas, y las acciones son cada vez más violentas. Actualmente la organización juvenil independentista Arran, dependiente del partido catalán ultraizquierdista "Unidad del pueblo", CUP, ha colgado dos vídeos en la red, donde se muestra como miembros de esta organización atacan "como locos" un autobús de turistas, rompen bicicletas alquiladas por turistas, pintan paredes de hoteles, e incluso atacan restaurantes y barcos, para expresar su protesta.

Barcelona tiene ahora dos aplicaciones para móvil para el alquiler de bicicletas. Una es Dropsbyke y la otra Boada. Actualmente las bicicletas de estas dos empresas han sufrido daños de diversa consideración. Donkey Republic, la empresa que desarrolla Dropsbyke ha expresado que este tipo de acciones violentas contra sus bicicletas han ocurrido más de 300 veces. 

Aparte de esto, recientemente Arran ha desatado varias acciones de ataques a buses de turistas. Varios jóvenes, en el centro de Barcelona, pararon un autobús, pintaron la parte frontal y llegaron a romper los neumáticos.

No obstante, después del incidente, un responsable de esta organización indicó que no iban a realizar ninguna compensación por los daños causados. Ellos declararon que estos no eran acontecimientos violentos, y no era una fobia contra los turistas, sino una manera legal de autodefensa para expresar sus reivindicaciones. Ellos consideran que los turistas ocupan mucho espacio público, rompen el ambiente de las zonas urbanas y la naturaleza, molestan gravemente la vida de los ciudadanos locales, y al final lo que dejan es un incremento de puestos de trabajo muy limitado.

El Gobierno autonómico de Cataluña por su parte expresó que estas acciones son erróneas, van en contra de los intereses de Barcelona y de toda Cataluña y tampoco eran una ayuda para el proceso independentista.

Desde principios de este año, Barcelona está cobrando muy altos precios a los autobuses de turismo y cobrando impuestos a los grupos de turistas por un día de visita. A mediados de julio, la Alcaldesa de Barcelona Ada Colau, puso una cama en una plaza céntrica de la ciudad, con el fin de mostrar una actitud de firmeza y prohibir el alquiler ilegal de piezas a los turistas. 

En realidad, la fobia contra los turistas en Barcelona viene de hace tiempo atrás, pero en los últimos dos años se ha agudizado. El año pasado ya hubo manifestaciones de protesta pidiendo la expulsión de su ciudad de los turistas.

Este año, aparte de que las acciones tomadas son mayores y más extremistas, se ha extendido fuera de Barcelona, por ejemplo en Palma de Mallorca.

En las redes sociales de Arran se muestran imágenes de esta organización ocupando restaurantes, saltando a barcos amarrados, levantando pancartas diciendo que "el turismo está terminando con nuestra tierra".

Una encuesta de junio de este año muestra que para los barceloneses el principal y más grave problema es el turismo; y en comparación, el desempleo, las condiciones de trabajo y la seguridad son problemas menores. Por ello la prensa habla de la "turismofobia" que está afectando a Barcelona. La alcaldesa Ada Colau sin embargo, indica que ésto es erróneo ya que  "los ciudadanos no rechazan a los turistas, sino que lo que quieren es fortalecer la administración".

El 1 de Octubre llegaría el referéndum de Cataluña, con lo cual entraremos en "un otoño movido". No sólo se incrementarán los incidentes,  sino que estallarán todo tipo de contradicciones. Si a esto le agregamos las nuevas medidas contra los turistas, para Barcelona -que tiene en el turismo una de sus bases económicas, esto puede ser una locura."

El artículo ha tenido, como indicamos al principio, gran repercusión en China, en especial en las principales páginas de Internet y redes sociales y todos sabemos la importancia y el alto grado de penetración que tiene Internet en China.

Evidentemente, este tipo de artículos no es el más favorable para incrementar la imagen de España como destino turístico para los chinos en un momento en el que, por el contrario, los esfuerzos que se están realizando son precisamente para que vengan más turistas chinos a España y los resultados que se han visto en los últimos uno o dos años han sido muy positivos y diría que espectaculares en este sentido.